Resumen para apurados
- La Justicia de Tucumán investiga al abogado Diego Ovejero tras ser denunciado por nueve personas por una presunta estafa con azúcar que supera los 740 millones de pesos.
- Tras ser denunciado, Ovejero sufrió escraches públicos en Yerba Buena y redes sociales. Se lo acusa de realizar maniobras financieras ilícitas vinculadas al comercio de azúcar.
- El avance de la causa penal podría derivar en medidas cautelares contra el acusado y sentar un precedente sobre el control de transacciones comerciales en el sector azucarero.
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Es abogado, pero se presentaba como un empresario vinculado a la actividad azucarera y con importantes contactos en el sector. Esa era la imagen que proyectaba Diego Gerardo Ovejero, denunciado por una presunta maniobra que habría provocado perjuicios superiores a los $740 millones a, al menos, nueve personas.
Según consta en el expediente, Ovejero habría comenzado a desarrollar este esquema en 2024. La propuesta consistía en captar fondos para comprar grandes cantidades de azúcar a valores que, según aseguraba, se ubicaban hasta un 14% por debajo del precio de mercado. Los damnificados coincidieron en señalar que sostenía tener vínculos con los principales ingenios de la provincia y que su padre realizaba tareas de control de calidad, lo que le permitiría acceder fácilmente al producto para luego comercializarlo.
Para ingresar al negocio, los inversores debían aportar una suma de dinero en pesos o dólares para financiar esas operaciones. A cambio, prometía rendimientos mensuales de entre el 12% y el 15% durante un período determinado. Al finalizar el acuerdo, devolvía el capital invertido.
“En tiempos de crisis, esos porcentajes resultan muy tentadores para las personas que buscan preservar sus ahorros frente a la inflación”, explicó Candelaria Hernández, representante legal de uno de los denunciantes.
Las inversiones, según confirmaron fuentes judiciales, habrían ingresado a través de las firmas Food Trading Dos SAS, Miyagi SA, El Marqués SAS y Bellamar Estancias SA. Sin embargo, esas operaciones no habrían quedado debidamente registradas.
Esa fue una de las razones por las que el fiscal Diego López Ávila decidió declararse incompetente para continuar con la investigación. Consideró que podrían existir indicios de lavado de activos y evasión tributaria, delitos cuya investigación corresponde a la Justicia Federal.
Estrategia
Ovejero, que prefirió no hacer declaraciones sobre el caso, se mostraba en las redes sociales como un empresario exitoso y con una vida de alto nivel. Publicaba fotografías de viajes realizados a diferentes partes del mundo, posaba junto a vehículos de alta gama y exhibía imágenes en propiedades ubicadas en countries y en Tafí del Valle.
“Es otra de las estrategias que utilizan estas personas para captar inversores. Se muestran exitosos para que la gente crea que el negocio realmente funciona”, indicó el abogado José María Molina, representante legal de uno de los denunciantes.
Locuaz y con un perfil que transmitía seguridad, logró ganarse la confianza de los inversores cumpliendo los compromisos asumidos durante los primeros meses. Esa conducta, según los denunciantes, facilitó que cada vez más personas se sumaran.
“Es la típica maniobra de una estafa piramidal. Reúnen fondos con los que cumplen sus primeras obligaciones y después no pueden sostener las promesas realizadas. Por eso no estamos ante un simple incumplimiento contractual, sino frente a una maniobra diseñada para funcionar de esa manera”, añadió Molina.
“El problema con Ovejero es que creó toda una red de engaños para sostener el esquema. Primero decía que las compras de azúcar estaban demoradas y enviaba videos y fotografías para demostrar que estaba solucionando los inconvenientes”, explicó Ariel Lezcano, abogado de otro denunciante.
Según el profesional, el acusado intentó dilatar los conflictos mediante acuerdos con los inversores para evitar demandas. Incluso llegó a firmar un acta en el Ministerio Público comprometiéndose a devolver más de $280 millones a dos personas, aunque nunca habría cumplido con lo pactado.
“En una oportunidad les dijo que tenía que cobrar una importante suma de dinero proveniente de un juicio. Citó a mi representado en el banco ubicado frente a Tribunales para pagarle, pero nunca apareció. Ahí descubrimos que había hecho exactamente lo mismo con otras personas”, relató Lezcano.
Ovejero también habría recurrido a otra estrategia para frenar los reclamos judiciales. Acordó con varios acreedores la devolución de los fondos mediante convenios firmados en escribanías.
“Entregaba cheques y documentación de vehículos como forma de pago, pero después se descubrió que los valores carecían de respaldo y que los mismos bienes habían sido ofrecidos a distintas personas. No hay manera de desvincularlo de esas operaciones porque todos los documentos tienen su firma”, explicó Ernesto García Biagosch.
Cómo sigue la investigación
Por el momento, el denunciado no enfrenta imputaciones formales, aunque su situación judicial aparece cada vez más comprometida.
En las últimas semanas fue blanco de una campaña de escrache en redes sociales y en Yerba Buena. En esa ciudad aparecieron carteles con su fotografía y mensajes en los que lo acusan de haber engañado a inversores.
“Tenemos entendido que se trata de dos personas que hasta el momento no realizaron denuncias formales. También habrían colocado un pasacalle y realizado pintadas en la zona donde viven sus padres”, explicó Lezcano.
Después de que LA GACETA hiciera público el caso, uno de los damnificados aseguró que Ovejero faltó a una reunión que había pactado para devolverle dinero. Otro sostuvo que recibió el llamado de un allegado del acusado para intentar extender una negociación.
Según los denunciantes, el abogado dejó de frecuentar algunos de los lugares que visitaba habitualmente y bloqueó a varios de sus acreedores.
“No tengo dudas de que aparecerán nuevas denuncias. Muchas personas recién ahora están advirtiendo que no está cumpliendo con nadie y buscarán recuperar el dinero perdido por la vía judicial. Habrá que ver cuántas finalmente deciden avanzar”, concluyó Hernández.











