“Ayo” Delacroix propuso alternativas gastronómicas al tradicional al locro del Día del Trabajador

“Ayo” Delacroix propuso alternativas gastronómicas al tradicional al locro del Día del Trabajador

A pesar de la popularización de esta comida, un cocinero local propone una alternativa para experimentar nuevos sabores en el paladar.

“Ayo” Delacroix propuso alternativas gastronómicas al tradicional al locro del Día del Trabajador FOTO LA GACETA/OSVALDO RIPOLL

Más allá de ser un día de descanso, en muchas familias y grupos de amigos el 1 de mayo representa la posibilidad de celebrar el Día Internacional del Trabajador con comidas sustanciosas y calóricas que ayuden a contrarrestar los primeros fríos que llegan de la mano del otoño.

El locro, esta comida tradicional, de origen prehispánico, que se realiza a base de zapallo, porotos, maíz y cortes blandos de carne vacuna o porcina atraviesa todas las clases sociales y en nuestro país puede encontrarse en grandes ollas populares, bodegones y restaurantes gourmet que lo ofrecen en fechas especiales.

En su libro “La comida en la historia argentina”, el historiador Daniel Balmaceda explica que el locro es un plato de origen quechua que fue expandiéndose desde el Alto Perú hacia el sur y para 1810 este platillo ya se consumía en todo nuestro territorio, con su propia receta; ya que cada uno utilizaba los propios ingredientes que daba la tierra, aunque el elemento principal siempre era el maíz.

Pero, si no hay registro histórico sobre por qué se popularizó esta comida también significa que el menú de hoy puede tener variaciones. Consultado por LA GACETA, el cocinero Agustín “Ayo” Delacroix propuso nuevas alternativas para probar nuevos sabores en el Día del Trabajador.

“Cuando me consultaron por un plato que pudiera sustituir al locro en los festejos del día del trabajador (y/o otras fechas locreras como el 25 de mayo o 9 de julio) asumí que debía pensar en una opción que mantuviera activos ciertos factores y elementos fundamentales: ingredientes de estación, método de cocción tradicional, que el plato pueda ser compartido por muchos, que aporte muchas calorías en los días fríos, que nos remonte a tiempos coloniales y -en estos tiempos que corren- que sea accesible para el bolsillo de todos y también pueda ser elegido por comensales vegetarianos y celíacos”, manifestó el exponente de la gastronomía local.

Para un día como hoy, Delacroix recomienda un zapallo al horno (o al rescoldo) relleno con choclo, quesos y crema. Y para preparar esto es necesario contar con:

-1 zapallo mediano (preferentemente ‘cabutia’, usualmente conocido como “brasilero”).

-Choclo en granos.

-Queso, puede ser de un solo tipo o pueden jugar mezclando distintas variedades, mejor si son quesos que se derriten con facilidad.

-Crema de leche.

-Cebolla de verdeo.

Preparación

1-Limpiar el exterior del zapallo.

2-Introducir el zapallo entero en el horno precalentado y cocinarlo a temperatura media hasta que esté listo. En caso de contar con un fogón se puede exponer el zapallo a las llamas e ir rotándolo hasta terminar su cocción.

3-Una vez cocido cortar con delicadeza la parte superior del zapallo (la del tronco) de manera que pueda ser extraída a modo de “sombrerito”. Conservar.

4-Con una cuchara raspar el interior del zapallo extrayendo todas las semillas y fibras duras dejando únicamente la pulpa adherida a las paredes.

5-Agregar el choclo en granos, el o los queso y remover procurando ir “desmoronando” la pulpa del zapallo e integrándose con los otros ingredientes. Hacerlo con precaución de no romper ni agujerear la estructura del zapallo.

6-Una vez que el interior estuviera medianamente amalgamado agregar un toque de crema de leche, volver a mezclar y poniéndole como tapa el “sombrerito” previamente extraído volver a meterlo al horno hasta que el queso se funda.

7-Extraer el horno, retirar el “sombrerito” y terminar con una lluvia de cebolla de verdeo finamente cortada.

Otras alternativas

Para los amantes de cocinar guisos y comidas afines, las lentejas, los garbanzos y el trigo siempre terminan siendo buenas opciones. Así, por ejemplo, para preparar un guiso carrero es necesario picar una cebolla y un morrón para combinarlos con papas, batatas y zapallo en cubos y zanahorias en rodajas. Todo esto se acompañará con trozos de carne en una olla.

Luego de rehogar el morrón junto con la cebolla hasta transparentar, se debe sumar la carne, la zanahoria y tomates en cubos. Incorporar el caldo hasta casi cubrir. Salpimentar y condimentar con hierbas, laurel, ají molido y pimentón. Finalmente, se incorporarán los fideos hasta que la cocción finalice. ¡A disfrutar!

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