San Martín debe retornar a sus fuentes

Recuperar la solidez defensiva, una “santa” obligación.

EL DESAFÍO ES CORTAR EL MAL MOMENTO. De Muner y sus dirigidos charlaron largo y tendido luego de las caídas contra Mitre y Quilmes. Volver a ser un equipo sólido atrás es el gran desafío a futuro. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI EL DESAFÍO ES CORTAR EL MAL MOMENTO. De Muner y sus dirigidos charlaron largo y tendido luego de las caídas contra Mitre y Quilmes. Volver a ser un equipo sólido atrás es el gran desafío a futuro. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

Mitre necesitó acercarse cinco veces al arco de Darío Sand para marcar cuatro goles; Quilmes tuvo tres aproximaciones y metió los dos tantos que le valieron el boleto a la siguiente fase de la Copa Argentina. Lo que sucedió en los últimos dos partidos que jugó San Martín sacaron a la luz un problema que no es nuevo (viene desde el inicio de esta temporada) pero que se recrudeció justo en los partidos en los que el equipo mostró su peor cara. El equipo está muy endeble en defensa y ese no es un buen síntoma.

En los 13 partidos que lleva hasta aquí (12 por la Primera Nacional más el de la Copa Argentina), los dirigidos por Pablo De Muner encajaron 14 tantos. Sí; más de uno por juego, dato que contrasta de manera contundente con los 16 goles en 28 partidos que había recibido en la pasada temporada, desde la llegada “Tomate”.

“La realidad es que no estamos encontrando la solidez que sí tuvimos a lo largo de nuestro proceso”, admitió el entrenador luego de la caída en La Rioja, aceptando que es una de las grandes contras que tiene hoy por hoy el equipo.

San Martín sufre porque, a diferencia del año pasado, cuando está en una mala tarde en la generación de juego y de llegadas sobre el arco contrario, no siempre puede sostener el resultado. “Mantener el cero en tu arco te da cierta seguridad como equipo”, dijo De Muner y no está para nada errado en su acepción.

En la pasada temporada, de los 15 partidos que ganó el equipo bajo su mando, seis triunfos fueron por 1-0, tres por 2-0 y uno por 3-0. Además, sostener el cero en su arco le permitió sumar ocho de los nueve empates que cosechó.

Hoy, eso no sucede. Al “Santo” le llegan con más asiduidad, le convierten con mucha facilidad y no está tan firme en las jugadas de balón detenido en contra (en este temporada le cabecearon mucho en su área, situaciones que antes se daban de manera mucho más esporádica). De hecho el miércoles, durante la primera mitad, se dio una situación en la que tres jugadores “cerveceros” ganaron de manera consecutiva en una misma jugada dentro área del “Santo”.

El problema se agudizó en los últimos partidos porque los defensores no están pasando un buen momento. Además, en esos dos partidos Rodrigo Herrera no tuvo el nivel superlativo que había mostrado en los primeros partidos del campeonato y para colmo la falta de precisión en los pases en ataque, hicieron que los rivales lo agarren mal parado al equipo y tengan la chance de lastimarlo.

“A una defensa le pasa lo que un mediocampo quiere”. La frase es vieja dentro del mundillo futbolero, pero no por eso pierde vigencia. Hoy está más claro que nunca, dentro de un fútbol total en el que los 11 jugadores atacan y los 11 también defienden. Por eso, si San Martín hoy otorga tantas licencias a sus rivales es porque el todo no está del todo bien.

Volver a mantener el cero en su arco, algo que San Martín consiguió en 28 de los 41 partidos que dirigió hasta acá De Muner, debe ser el principal objetivo por esas horas. Lograr eso le permitirá, en primer lugar, recuperar la confianza perdida por los últimos cachetazos. Además, con convertir un solo gol, podrá volver a ganar; algo que por estas horas es más una obligación que una necesidad en Bolívar y Pellegrini.

“Tenemos que trabajar para retomar la solidez que veníamos teniendo”, fue el mensaje que más se escuchó a la salida del vestuario “santo”. Y no es para menos, porque hoy San Martín luce frágil en la línea defensiva y eso es algo que debe corregir urgente.

Árbitro y viaje

Lucas Comesaña fue designado para impartir justicia el lunes en Villa Soldati. La delegación “santa” viajará mañana, luego del entrenamiento y el almuerzo.

Entrenamiento

Desde las 9, en el complejo “Natalio Mirkin”, el plantel realizará el penúltimo entrenamiento antes de viajar a Buenos Aires para visitar el lunes a Sacachispas.

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