El ministro de Economía, Martín Guzmán.

La renegociación de la deuda externa es un juego a varias bandas que el Gobierno nacional debe afrontar. El objetivo central es llegar a un arreglo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero otro organismo acreedor -el Club de París- también se lleva el tiempo (de los funcionarios) y las divisas (del Banco Central).
Argentina efectuó ayer un pago de 190 millones de dólares al Club, compromiso con el que ya son U$S 420 millones los desembolsados por decisión del Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán. En julio del año pasado el Gobierno había emitido el primer pago por U$S 230 millones, que incluyó a organismos y agencias de crédito de Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Israel, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza.
Como resultado, las reservas internacionales del Banco Central registraron ayer una merma de 58 millones de dólares (ver nota aparte). Si bien este pago no refleja consecuencias directas en las reservas, sí tiene incidencia en forma gradual a medida que se abona individualmente a cada acreedor que se encuentra bajo el paraguas del Club de París.
El acuerdo, firmado por el entonces ministro de Economía Axel Kicillof, incluía tres componentes vinculados al ritmo de repago del capital. Por un lado, un interés básico de 3% anual sobre el saldo residual de la deuda. En segundo lugar, intereses compensatorios a una tasa adicional de 4,5% sobre la diferencia entre el pago objetivo y los montos pagados en cada vencimiento, y en tercer lugar un interés final de 9% anual que comenzaría a aplicarse a los cinco años desde la entrada de vigencia del acuerdo sobre el saldo remanente.
La propuesta que planteó Guzmán al Club de París incluye un plazo de gracia de dos años, por lo que implicaría, si el acuerdo se firmara este año, comenzar a pagar recién en 2024; y luego de pasado ese tiempo, una ventana de otros siete años para saldar la deuda, por lo que el esquema tendría vigencia hasta 2031.
En lo que respecta a las tasas de interés con la que se actualizan los saldos, serían del 1% durante los dos años en los que el Gobierno no realizaría pagos. Además, propuso reducir la tasa de interés desde un 9% anual a un rango de entre 1 a 1,5 % el lapso de siete años de pago. Todo esto dependerá de la negociación y aceptación de los países que conforman el Club de París.
Semana decisiva
El Gobierno se encuentra cada vez más cerca de llegar a un acuerdo técnico con el FMI, pero antes deberá resolver una cuestión central en torno al nivel de aumento de las tarifas de los servicios públicos para este año.
El FMI planteó que el aumento debería llegar al 48%, dado que se espera una inflación muy superior al 40%. Sin embargo, el Gobierno no quiere que esa suba vaya más allá del 36%. Esta postura sería coherente con el incremento del 4% de los salarios que el Ministerio de Economía planteó en el presupuesto 2022 que fue rechazado por el Congreso.
En ese contexto el tiempo no juega a favor, ya que falta menos de un mes para el próximo vencimiento de capital con el FMI y el Gobierno pretende llegar antes a un acuerdo para no desembolsar los 2.900 millones de dólares que debería pagar el 22 de marzo. Este año, sin acuerdo, debería pagar en total 19.000 millones de dólares, tal lo firmado cuando era presidente Mauricio Macri.













