30 Marzo 2002 Seguir en 
Santa Fe.- "La gente cree que tengo toda la plata, pero no es así", afirmó Mario César Fendrich en un reportaje que le concedió a Radio Universidad de Santa Fe, bajo la estricta condición de no hablar sobre el robo de más de $3 millones de la sucursal Santa Fe del Banco nación, de donde era tesorero. Por ese hecho estuvo casi 5 años preso. Fendrich cumplió el domingo pasado la pena que se le impuso y recuperó la libertad.
"Mi vida no ha cambiado en nada desde que quedé libre... sigo con la misma tónica", aclaró. El hombre aseguró que trabaja como yesero, haciendo y reparando cielos rasos, aunque indicó que dada la situación que se vive en el país no hay muchos pedidos.
"Me siento observado"
"En la calle nadie me agredió ni me recriminó nada. No preguntan sobre lo que pasó. Sí me siento observado, y es feo", dijo, y agregó que conserva muy pocos amigos del pasado.
Fendrich admitió que haber pasado casi cinco años en la cárcel fue un acto de justicia. "Yo no siento que soy símbolo ni nada. Soy una persona que ha hecho algo que la sociedad considera que está mal, que la Justicia considera que está mal, lo he pagado y estoy empezando de nuevo. Lo que la gente pueda opinar, como bueno o como malo, es un problema de ella", agregó en el reportaje que fue reproducido por las versiones en Internet de los diarios "La capital" y "Clarín".
Fendrich dijo también sentir un dolor "que no pasa" por la gente que estuvo involucrada o se vio perjudicada por su culpa y dijo que lamenta no poder solucionar los problemas que pueda haberles acarreado.
"Claro, he sentido una gran pena. Yo creí que había perjudicado a dos personas nomás. Por la otra gente siento pena, es algo que siempre me preocupó, algo que siempre lo tuve adentro. No es un remordimiento, es un dolor que tengo por esa gente, que no pasa", afirmó. (Especial)
"Mi vida no ha cambiado en nada desde que quedé libre... sigo con la misma tónica", aclaró. El hombre aseguró que trabaja como yesero, haciendo y reparando cielos rasos, aunque indicó que dada la situación que se vive en el país no hay muchos pedidos.
"Me siento observado"
"En la calle nadie me agredió ni me recriminó nada. No preguntan sobre lo que pasó. Sí me siento observado, y es feo", dijo, y agregó que conserva muy pocos amigos del pasado.
Fendrich admitió que haber pasado casi cinco años en la cárcel fue un acto de justicia. "Yo no siento que soy símbolo ni nada. Soy una persona que ha hecho algo que la sociedad considera que está mal, que la Justicia considera que está mal, lo he pagado y estoy empezando de nuevo. Lo que la gente pueda opinar, como bueno o como malo, es un problema de ella", agregó en el reportaje que fue reproducido por las versiones en Internet de los diarios "La capital" y "Clarín".
Fendrich dijo también sentir un dolor "que no pasa" por la gente que estuvo involucrada o se vio perjudicada por su culpa y dijo que lamenta no poder solucionar los problemas que pueda haberles acarreado.
"Claro, he sentido una gran pena. Yo creí que había perjudicado a dos personas nomás. Por la otra gente siento pena, es algo que siempre me preocupó, algo que siempre lo tuve adentro. No es un remordimiento, es un dolor que tengo por esa gente, que no pasa", afirmó. (Especial)






