G20: más de pandemia que de cambio climático

Un acuerdo logrado para aplicar un tributo a los gigantes mundiales plantea terminar con la deslocalización financiera, lo que permite eludir tributos en países de origen.

JOE BIDEN. Protagonista central en la cumbre de Roma. JOE BIDEN. Protagonista central en la cumbre de Roma.
30 Octubre 2021

Mientras las delegaciones de los miembros del G20 continúan las discusiones para llegar a un acuerdo sobre la lucha común contra el cambio climático, los jefes de Estado y de Gobierno que participan de la cumbre en Roma alcanzaron un acuerdo para fijar un impuesto mínimo global a las multinacionales y buscan asegurar mecanismos para que el 70% de la población mundial esté vacunada contra el coronavirus en 2022.

“Esto es más que un simple acuerdo tributario, es la diplomacia que está remodelando nuestra economía global y cumpliendo con nuestra gente”, escribió en Twitter el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, al destacar el acuerdo para gravar con al menos el 15% a las multinacionales a nivel global.

Biden confirmó así el acuerdo alcanzado entre los líderes de los países más industrializados del mundo un grupo de naciones emergentes y la Unión Europea (UE) para determinar un piso impositivo mundial que estaba en debate hace años. Se destacó el apoyo “amplio y transversal” que tuvo la propuesta de introducir el impuesto mínimo, que de todos modos necesitará meses o años para que cada país logre acoplarlo a su legislación e implementarlo.

Los países del G20, que representan el 80% de la economía mundial, dieron así un paso decisivo para empezar a fijar nuevos pilares de la denominada “nueva arquitectura financiera internacional”, que reclaman algunos de los miembros.

La medida, que se explicitará en el documento final de hoy buscará alcanzar, por un lado, a las grandes compañías digitales y, por otro lado, terminar con la deslocalización financiera de las grandes multinacionales que no tributan en sus países de origen sino que se valen de los mecanismos del “dumping fiscal” para pagar impuestos en donde sean más bajos.

En EEUU, uno de los países más golpeados por la deslocalización del pago de impuestos de sus compañías, la prensa atribuyó buena parte de la adopción del mínimo global del 15% a la impronta de Biden, quien en su primer G20 como mandatario “se anota una victoria sobre tasas globales”, como tituló la cadena CNN.

El optimismo por el acuerdo alcanzado a nivel impositivo contrastaba en la primera de las dos jornadas de la cumbre con el estancamiento en el que parecen haber quedado las negociaciones para reforzar la lucha contra el cambio climático.

En ese sentido, ayer empezaron a circular versiones de que el documento final tendría pocos avances en materia ambiental, pero desde la Presidencia italiana del G20 se apresuraron a plantear que los negociadores continuarán trabajando toda la noche en búsqueda de un acuerdo.

Italia -que co-organiza la conferencia climática COP26 en Glasgow, junto al Reino Unido- sabe que la falta de acuerdo o la inclusión de objetivos muy laxos en el documento de hoy aumentaría las chances de fracaso rotundo del encuentro en la región británica.

“Tenemos un momento ahora para intentar tomar algunos de los nebulosos compromisos de París, solidificarlos en compromisos fuertes y rápidos para reducir las emisiones, los autos y el carbón”, planteó el premier británico, Boris Johnson, también preocupado por un posible fracaso en Glasgow.

Uno de los principales escollos para una fórmula de consenso general es la negativa china a establecer un plazo para llegar a las “cero emisiones” en 2050, como pretenden EEUU y Europa; se planteó. (Télam)

Comentarios