Fútbol y asado, una pareja infalible

La pasión por estos dos clásicos no conoce límites y se consagra como el mejor plan para relajarse y pasar un buen momento

TRADICIÓN. Para grandes y chicos el asado post partido es marca registrada TRADICIÓN. Para grandes y chicos el asado post partido es marca registrada
11 Agosto 2021

El asado es mucho más que comida, es sinónimo de encuentro, diálogo y cariño. Cuando se lo combina con el deporte, las ventajas sólo aumentan y dan lugar a recuerdos memorables con los seres queridos.

A Sebastián Lazarte Naranjo, oriundo se Santa Rosa, Leales, se le ocurrió una idea fantástica: ofrecer un servicio que incluya el alquiler de una de sus canchas de fútbol 5 y un asado post partido.

Cuenta que su local, obtuvo gran repercusión y a diario mucha gente hace su reserva. “Gracias a Dios tengo muchos clientes, a los chicos les gusta venir y jugar un par de partidos, después cuando terminan yo los espero con el asado listo”, señala.

El emprendedor es un asador experimentado, ha asistido en eventos de más de 300 personas y en su local, sin ayuda mediante, llega a atender hasta 25 jugadores hambrientos.

Naranjo destaca que, a pesar de los problemas económicos, es importante darse este gusto dominical: “Uno trabaja toda la semana y lo mínimo que puede hacer es disfrutar de un asado”.

Por su parte, Patricio Villafañe Dellia Rocca, estudiante de Arquitectura y apasionado por los fuegos, coincide en la suba de precios y opina que todo es cuestión de ingenio. “Antes de la pandemia me juntaba con amigos de distintos equipos de fútbol y hacíamos hasta tres asados por semana. Ahora pasamos a uno a la semana o cada dos”, recuerda, y agrega: “buscamos otras alternativas, capaz que no compramos matambre, mollejas o costillas y vamos por algo más económico. Te vas dando maña”. Además, para el universitario, algo más importante subyace: compartir con los suyos.

“Para mí, compartir un asado lo es todo. Ese momento en el que veo felices a mis seres queridos, que a todos les gusta lo que cociné y están cómodos me hace sentir una sensación hermosa”, admite.

Que todos disfruten

Cuenta que para que sus comensales siempre se vayan con una sonrisa, se adapta a sus gustos: “A mi hermano le cocino pollo, porque no le gusta mucho la carne, a mi novia, cuando, era vegetariana, le asaba verduras en la parrilla o, con zapallo, armaba fondue, quería que ella también disfrute”, indica.

Pero si se trata de la juntada con amigos, asegura que el plan es mucho más clásico y simple: carne y pan. “También nos gustan las achuras: mollejas y chinchulines en particular. Antes de cocinarlas suelo marinarlas con provenzal, ajo, pimentón y pimienta”, detalla.

Rocca opina que para que el menú salga perfecto, hay que organizar el día y respetar los distintos tiempos de cocción.

“Como suelo ser el asador de mi grupo de amigos, siempre prefiero arrancar temprano, preparar un chimichurri y alguna criolla o ensalada para que ellos vayan picando. Es mejor hacer las cosas tranquilo porque si lo hago a las apuradas por ahí no sale como me gusta y soy bastante autocrítico con eso”, concluye.

Tamaño texto
Comentarios
NOTICIAS RELACIONADAS
Comentarios