
BEIRUT, El Líbano.- Los libaneses conmemorarán hoy el aniversario de una devastadora explosión en el puerto de Beirut, que dejó más de 200 muertos y miles de heridos, en medio de acusaciones contra el Gobierno de obstruir la investigación.
Las autoridades reconocieron que la catástrofe del 4 de agosto de 2020 fue provocada por la deflagración de cientos de toneladas de nitrato de amonio, almacenadas en un depósito abandonado del puerto, sin medidas de precaución, pero ningún responsable fue llevado ante la Justicia.
El estallido dejó 214 muertos, más de 6.500 heridos y barrios arrasados. Unas 300.000 casas quedaron destruidas o dañadas por la que fue una de las explosiones no nucleares más potentes de la historia. Días después, renunció el primer ministro Hassan Diab, quien, igual que el presidente Michel Aoun, había sido alertado del peligro por los servicios de inteligencia.
La máxima funcionaria de derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, volvió a reclamar al Gobierno del Líbano una investigación “transparente e imparcial” y un castigo para los responsables, luego de que Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW) acusaran por separado a las autoridades de obstruir la pesquisa oficial. Tras rechazar una investigación internacional, las autoridades apartaron al primer juez del caso, Fadi Sawan, luego de que inculpara a Diab, quien ha permanecido en el poder, con fueros, como premier en funciones. (Télam)







