Sueñan con ser los nuevos ídolos del pop

Más de 500 jóvenes acudieron ayer al casting de "Operación Triunfo", el reality show, cuya segunda versión saldrá al aire en noviembre.

UNA FIESTA.
UNA FIESTA.
28 Septiembre 2004
Nervios, cansancio, intriga y muchas ganas de cantar. Este cóctel de sensaciones se apoderó de los más de 500 jóvenes que ayer se presentaron al casting nacional para la segunda edición del programa televisivo "Operación Triunfo", el reality show que irá desde noviembre por Telefé.
La convocatoria se cumplió en instalaciones del Grand Hotel del Tucumán -ubicado frente al parque 9 de Julio-, donde desde la noche anterior ya había comenzado a concentrarse la gente. A las 9, hora en la que se iniciaron las pruebas, la cola de aspirantes cubría varias cuadras. Sentados en la vereda y en el césped, los jóvenes que participaron de la selección soportaron estoicamente la larga espera. Todos querían conseguir los primeros lugares de la cola (que cada vez se hacía más larga), porque, según ellos, el jurado estaría de mejor humor. Sin embargo, la mañana pasó y por la tarde muchos de ellos aún seguían esperando. "Llegué a las 9 desde Aguilares, donde vivo. Me traje una mochila para quedarme hasta mañana (por hoy) si es necesario. Soy fanático de Ricardo Montaner. Si quiero ser como él, tengo que soportar todo; hasta una noche a la intemperie", dijo Jorge Flores, de 19 años, mientras bailaba junto a otros amigos una melodía de la "Bersuit Vergarabat" que escapaba de una guitarra. El joven de Aguilares fue precavido: el casting continuará hoy porque los jurados no lograron escuchar a todos los chicos. Sin embargo, únicamente podrán participar los que se hayan inscripto ayer.
El cansancio se reflejaba en los cientos de rostros que esperaban su turno bajo el sol de la tarde tucumana. Pero el agotamiento no lograba esconder los nervios. La mayoría de los chicos tarareaba o ensayaba las canciones o los bailes que presentarían al jurado. "Quiero brillar, es lo único que me interesa. Por cantar doy cualquier cosa. Y esta es mi oportunidad", aseguró casi a los gritos Mariana Artieda, una estudiante de Arqueología.
Alejandro Reyes es fanático de Jon Bon Jovi y su sueño es dedicarse a la música, aunque aseguró que no intenta imitar a nadie, porque quiere tener su propio estilo. "El solo hecho de participar es un sueño cumplido, porque es la primera vez que compito por algo", explicó.

MUSICA Y ALGO MAS
*EL AGUANTE FAMILIAR.- Muchos de los chicos que participaron del casting llegaron al Grand Hotel acompañados por sus padres. Varias de las madres llevaban cámara de fotos para registrar el acontecimiento. "Hay que apoyar los proyectos de los hijos. Es la única manera de ayudarlos a crecer", dijo Antonia, mamá de una adolescente que se presentó a la prueba.

*LA VEREDA COMO ESCENARIO.- Ayer en las inmediaciones del Grand Hotel se vivió un clima de fiesta. No sólo por la algarabía de los chicos, sino porque muchos habían llevado sus guitarras e improvisaban actuaciones de las que participaban hasta los vecinos de la zona. "Hay que amenizar de alguna manera la espera", comentó María Laura, de 18 años, mientras cantaba un tema de Charly García.

*EL EJEMPLO DE JOHNNY.- Algunos chicos pusieron como ejemplo el caso de Johnny Pacífico, el joven tucumano que el año pasado fue uno de los finalistas del primer programa de "Operación Triunfo". "Ojalá yo tenga la misma suerte que él", comentó Darío Santillán, de 22 años.

* URGENCIAS Y NECESIDADES.- Esperar todo el día representó un desafío para muchos chicos. "Por los nervios tenía que ir al baño a cada momento y eso era un drama porque había que pedir permiso en el hotel", señaló Matías Gramajo, de 22 años.

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