Aulas heterogéneas: el gran reto para los docentes en 2021

Aulas heterogéneas: el gran reto para los docentes en 2021

LA GACETA/FOTOS DE INÉS QUINTEROS ORIO LA GACETA/FOTOS DE INÉS QUINTEROS ORIO

- ¿Los chicos volvieron desganados a clases presenciales?

- En general, no. Al contrario, están más felices que nunca.

- ¿Los alumnos aprendieron algo en 2020 o tienen que arrancar de cero?

-Hay de todo; algunos sí aprendieron pero también hay estudiantes que se olvidaron lo que sabían.

En esas dos respuestas coincidieron casi todos los docentes y directores de distintas escuelas y colegios, a quienes les pedimos una evaluación de lo que fueron estos 10 primeros días de clases con el nuevo sistema bimodal (virtualidad y presencialidad). Los educadores coinciden en que el mayor desafío que enfrentan este año es el de las aulas heterogéneas porque la pandemia y el año entero con instituciones cerradas no hizo más que acentuar la desigualdad que tiene el sistema educativo.

No fue lo mismo el año de virtualidad en un colegio de Yerba Buena que en una escuela del centro o de un barrio. Ni hablar de lo que deben enfrentar los maestros de alta montaña. O los que enseñan en comunidades muy vulnerables. Cada aula, además, es un mundo. Están los alumnos que se mantuvieron conectados a la propuesta virtual en forma continua, otros que lo hicieron en forma intermitente y aquellos que no lo hicieron nunca. Múltiples realidades con las que deberán trabajar para reducir lo más posible la brecha de conocimientos.

Si bien el período de diagnóstico recién comienza, algunos directores de las instituciones ya pudieron evaluar a grandes rasgos dónde se encuentran parados para poder dar comienzo a los contenidos de este año.

1- El reencuentro, la gran motivación

Durante el cierre de las escuelas por la cuarentena, la comunidad educativa tuvo que arreglárselas con las herramientas que encontró a su alcance para poder dictar clases y que los estudiantes no pierdan el año. Ahora, según comentan los maestros, las inscripciones se incrementaron ya que el reencuentro en la presencialidad funciona como la motivación más grande de los alumnos para asistir a los establecimientos.

‘’Solo tuvimos un encuentro con cada burbuja debido a la cantidad de alumnos que tenemos y estaban emocionados todos’’, comentó Carlos Díaz, director de la escuela 9 de julio.

En la observación que pudo hacer Díaz, se encontró con niños que deben reforzar los conocimientos dictados el año pasado. Sin embargo lo motivó el hecho de que los alumnos se hayan presentado tan entusiasmados. ‘’Sabemos que nos estamos encontrando con realidades dispares, pero los maestros quieren asumir el desafío. Nos estamos preparando para hacer un ajuste con una propuesta que los incluya a todos’’, expresó.

Los contrastes que se dieron dentro del nivel académico estuvieron ampliamente marcados por problemas de conectividad. A pesar del esfuerzo de los maestros, en muchos casos los niños de bajos recursos no pudieron acceder a las clases virtuales.

Aulas heterogéneas: el gran reto para los docentes en 2021

2- Los colegios: situación más homogénea

La situación académica en los privados parece ser más homogénea entre los alumnos. En la primaria del colegio San Javier, ubicado en Yerba Buena, los docentes aseguraron que en la lecto compresión y en las operaciones matemáticas los chicos volvieron bien de las clases virtuales que recibieron el año pasado. Sin embargo, la copia escrita del pizarrón muestra leves complicaciones. Aprovechando la división de los grados en burbujas, la directora Nelly Pérez de Gimberg afirmó que los maestros podrán abocarse particularmente a cada a niño y de esta manera los procesos de aprendizaje se agilizarán. Sobre el trabajo del 2020, comentó que aunque los chicos estuvieron apoyados por los papás y pudieron tener las clases virtuales, no es lo mismo que dar clases en un aula. “Nosotros intentamos atravesar la pantalla con la virtualidad pero lo que se genera cuando vienen al colegio es una conexión más afectiva, por eso estamos contentos de que padres e hijos le pongan tantas pilas a la presencialidad’’, remarcó.

3- En la alta montaña, muchos se olvidaron

En las escuelas de alta montaña los chicos no tuvieron las mismas oportunidades de acceder a una clase on line desde sus casas. Por eso, y aunque los docentes se esmeraron en armarles y llevarles cuadernillos, en  muchos casos sí se nota un retroceso. En la  Escuela N° 213 - Cacique Martín Iquín, en la comunidad india de Quilmes (jurisdicción Colalao del Valle) los docentes tienen grandísimos desafíos. Por suerte, como en el nivel inicial y en la primaria son en total 54 alumnos, los chicos pueden ir cuatro veces por semana, contó el director Daniel Antonio Choquis. A la tarde también asisten los estudiantes de la secundaria. “Para nosotros, la vuelta a las clases presenciales era muy necesaria porque aquí no hay internet y en muchas zonas donde viven los alumnos, ni señal de teléfono”, describió.

“Los chicos están muy contentos por el reencuentro, con todos los cuidados para cumplir con las medidas sanitarias y adaptándose a esa nueva realidad de no poder abrazarse, con los recreos totalmente distintos. En cuanto al aprendizaje, sí notamos algunos retrasos. Por ejemplo, en los alumnos que están en el primer ciclo. Los de segundo grado este año tendrán que hacer un primer grado, los que están en tercero,  uno segundo grado. Los chicos se olvidaron mucho en cuanto a la numeración, a las operaciones básicas, la lectura y el dictado. Ahora, en este período de diagnóstico los docentes harán su unidad pedagógica con los contenidos prioritarios y volverán a dar los temas que les tocaban el año pasado, afianzando dos áreas fundamentales, como son lengua y matemáticas”, comentó. “Hay que recuperar la lectoescritura”, añadió.

Según contó, los chicos necesitaban la explicación del docente en el aula por más que el año pasado se les acercó material de estudio y que cada vez que les llevaban módulos alimentarios, los docentes les explicaban algunos temas de los que tenían dudas. La escuela les da las cuatro comidas a los alumnos, quienes caminan entre uno y ocho kilómetros a diario para ocupar sus pupitres.

4- Contextos vulnerables: prioridad a los que menos saben

‘’Hay alumnos que, al no contar con conectividad, no lograron acceder a los contenidos planificados y tienen pendiente la aprobación del período 2020. Frente a esto se tomó la decisión de dar prioridad a estos niños y solo darles clases presenciales a ellos durante el mes de marzo. Una vez que se los nivele, en el mes de abril se incorporarán con el resto que sí pudo tener clases virtuales’’, explicó Martín Torres, director de la escuela secundaria Nueva de Alderetes

Respecto a la asistencia, el director afirmó que a su escuela concurren 720 alumnos y son muy pocos los casos de deserción escolar. Además comentó que este año están teniendo una mayoría de alumnos inscriptos provenientes de colegios privados.

5- En el interior gana el esfuerzo

En muchas escuelas del interior, los docentes hicieron grandes sacrificios durante 2020 para llegar a sus alumnos, que no tenían wi-fi ni computadoras. Para ellos, volver a las aulas era imprescindible.  “El año pasado nos manejamos por WhatsApp y cuadernillos y así dimos clases. Ahora que volvimos a la escuela, sabemos que hay cosas para reforzar pero estamos contentos porque nuestro edificio está en muy buenas condiciones”, comentó Juana Jerez, directora de la escuela Manuel Quintana, en la localidad de Río Seco, en Monteros. La señorita Miriam Lera, que durante la cuarentena dio clases por radio para poder llegar a todos sus alumnos, también está celebrando haberse reencontrado con sus alumnos. “Por suerte no tuvimos deserción escolar; algunos chicos necesitan más ayuda que otros. Es un grupo muy heterogéneo, algunos aprendieron a leer de corrido y otros tienen que reforzar su aprendizaje. Ese será el mayor desafío: poder ver caso por caso y lograr que todos mejoren”, señala la docente de tercer grado de la escuela Claudia Vélez de Cano, de Amaicha del Valle. (Producción: Milagro Assa)

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