El diagnóstico del FMI: la deuda no es sostenible

Los técnicos de la misión del Fondo Monetario Internacional respaldaron las medidas tomadas por el Gobierno, pero sostuvieron que será necesaria una reestructuración con quita.

20 Feb 2020

La misión del Fondo Monetario Internacional, encabezada por Luis Cubbedu y Julie Kozack dejó el país, pero no sin expresar las conclusiones de su visita. Para los técnicos del organismo multilateral, la deuda de la Argentina no es sostenible. La contundente definición va en la misma línea de lo expresado por el ministro Martín Guzmán el miércoles pasado ante el congreso. En este punto el diagnóstico del Fondo es el mismo que el del Gobierno de Alberto Fernández, la deuda como está planteada hoy no se puede pagar.

El comunicado difundido ayer explícita lo anticipado por el minstro de Economía: “el superávit primario que se necesitaría para reducir la deuda pública y las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio no es económicamente ni políticamente factible”. Esta conclusión es producto de las reuniones mantenidas los últimos días con distintos funcionarios, entre los que se encuentran el mismo Guzmán, el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Miguel Ángel Pesce y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

El Fondo destacó algunas medidas de la actual gestión. “Se ha buscado aumentar la recaudación en parte para financiar un mayor gasto social” reza el comunicado. Según el organismo, los fondos obtenidos se destinaron “por lo general” a atender las necesidades de los más vulnerables. A su vez, remarcó que el cepo cambiario, al que denomina “controles de capital”, y el superávit comercial permitieron que el peso se estabilice y que las reservas dejen de caer.

También reservo una parte de su análisis para la inflación, la cual cerró en 53,8% el año pasado y se espera que alcance un 41,7% según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de este mes, publicado por el Banco Central. “La inflación y las expectativas de inflación han bajado en los últimos meses, pero esfuerzos adicionales serán necesarios para reducirlas aún más desde sus altos niveles actuales” aseveró la misión del FMI en el comunicado.

Nuevos riesgos

Con su presentación, el Fondo modifica sustancialmente las conclusiones de su ultimo informe, publicado en julio de 2019, luego de la cuarta revisión del acuerdo Stand By, firmado por el Gobierno de Mauricio Macri un año antes. “La capacidad de enfrentar el nivel y el servicio de la deuda pública de Argentina se deterioró significativamente en comparación con el último análisis de sostenibilidad de la deuda”, se sostuvo en el comunicado. Para fundamentar esa afirmación, el Fondo enumera tres cuestiones que se han modificado, aumentando el riesgo de que las obligaciones con los acreedores no puedan ser cumplidas.

La primera de ellas, es el aumento de los problemas para refinanciar la deuda por el aumento de nuevas emisiones de corto plazo. Con esto, los técnicos del FMI expresaron que los bonistas cuyos títulos vencen en estos meses no estarían dispuestos a recibir un nuevo bono. Un claro ejemplo de esto es el reperfilamiento del “bono dual”, ocurrido la semana pasada.

En segundo lugar, el documento enuncia “la vulnerabilidad de la trayectoria de la deuda pública a la volatilidad del tipo de cambio, dado que una gran parte está denominada en moneda extranjera”. Con lo último, Cubbedu y Kozack se refieren a que como el Estado argentino recauda en pesos, pero debe pagar deuda en dólares, la suba del tipo de cambio afecta la capacidad de pago de Argentina.

Por último, el FMI nombra como una variable que se ha modificado en los últimos siete meses, a las grandes necesidades de financiamiento externo, que “por lo general es buen un predictor de crisis en economías emergentes”.

Reestructuración y quita

Con los tres aspectos mencionados, el Fondo calcula que la deuda pública bruta aumentó a cerca de 90% del PIB, lo que la hace insostenible. Como conclusiones atadas a este resultado, entiende que “se requiere de una operación de deuda definitiva”. En otras palabras, una reestructuración, tal como lo anunció Guzmán en su exposición ante la Cámara de Diputados, y cuya propuesta está previsto que sea presentada para mediados de marzo. Además, plantea que la negociación debe plantearse en el sentido que “genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad”. Con contribución apreciable, se refiere a que los bonistas privados deberían considerar una quita.

Como próximos pasos a seguir, el FMI menciona el encuentro que mantendrán el ministro de Economía y Kristalina Georgieva, titular del Fondo, en el marco de la reunión de Ministros de Finanzas del G20, que tendrá lugar en Arabia saudita este fin de semana. Al país de oriente, Guzmán irá acompañado por Pesce y director por el Cono Sur ante el directorio del Fondo Monetario, Sergio Chodos. Aun así, no dio fechas u otros detalles sobre la negociación a propósito del préstamo de U$S 44.500 millones que el organismo mantiene con Argentina.

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