Copa Libertadores: extraña sensación para Atlético

El "Decano" perdió y no hizo su gol de visitante, pero la ventaja es mínima y demostró que puede.

19 Feb 2020
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Es ya una broma conocida en el ambiente del fútbol, mencionar la típica pregunta que suele hacer el periodismo deportivo al jugador, después de un partido: “¿Sensaciones?”. Una consulta tan amplia como desganada. Pero después del 0-1 que encajó Atlético en Medellín ante Independiente, el lugar común entre signos de interrogación puede servir para explicar lo que pasó (y lo que puede pasar) en la llave de la fase 3 de la Copa Libertadores.

La sensación, justamente, es que el resultado no es tan malo, pese a la derrota. No tan malo en sí mismo y no tan malo en comparación con el que obtuvo en la fase 2 ante The Strongest en La Paz (0-2). Así lo dijeron sus protagonistas que lamentaron la derrota, pero que piensan que la ventaja es exigua.

Es cierto, el equipo de Ricardo Zielinski está un sólo gol abajo en la serie  ante los colombianos. Pudo haber sido mayor pero también pudo haberse traído el empate. El rival no lució avasallante y el escenario estaba dado para convertir un gol. Ese gol que sencillamente Atlético parece no poder hacer en condición de visitante. Hizo uno solo en el año (Javier Toledo a Racing) y lleva cinco partidos consecutivos en la Copa Libertadores sin hacerlos. Allí donde tanto cuentan.

Porque en la sensación de que “se lo puede dar vuelta”, no entra la posibilidad de que Medellín haga un gol en el Monumental. Es que si lo hace, Atlético deberá hacer tres y con lo que le está costando marcar (cuatro en siete partidos), parece una misión difícil de conseguir.

Atlético deberá apostar nuevamente por un gran partido sin errores en su área y la de su rival. Parece siempre autoxigirse demasiado y depender de “otra actuación histórica”. Claro, la confianza está porque ya tuvo esas actuaciones a lo largo de su experiencia internacional. “En Tucumán va a ser un partido durísimo. Tenemos que hacer un partido bárbaro allá”, admitió Zielinski, tras el partido. Otro partido bárbaro más como el que tuvo que hacer en Quito ante El Nacional, ante Junior en el Monumental en 2018 y ante The Strongest, la semana pasada.

Pero, como quedó dicho antes, la sensación es distinta a la que quedó tras el 0-2 ante The Strongest. Una montaña más chica de escalar pero -también hay que decirlo- con un mejor equipo en frente.

¿Por qué Atlético no pudo marcar ese bendito gol de visitante? El entrenador salió al campo con un equipo impredecible y aún más raro del que presentó ante Argentinos. Con Gustavo Toledo de lateral izquierdo, Lucas Melano de delantero y Leandro Díaz en el banco. En esa posición, a Melano se le   achicó el espacio para recorrer con sus desbordes tradicionales y tampoco se entendió con Javier Toledo. Ni él ni Leandro Díaz cuando entró pudieron ayudar a convertir. En ese partido “bárbaro” que deberá volver a hacer, será clave que los delanteros vuelvan a convertir.

Aún así, el equipo controló la pelota en buena parte de los 90 minutos. Fue en el principio del segundo tiempo cuando estuvo más cerca de marcar gracias a los arranques de Ramiro Carrera, figura “decana” y a Melano, que bajó para recibir la pelota.

Al final, el temor a recibir el 0-2 hizo que Atlético empiece a acomodarse a la sensación de que el 0-1 no estaba mal. Sobre todo sabiendo que Táchira le ganó 2-0 en Venezuela a este “DIM”.

En conclusión, las sensaciones son más buenas que malas para Atlético, que perdió y sabe que deberá volver a hacer un “gran partido”, pero que -por experiencia- sabe que puede hacerlo.

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