"Lola Polola", el refugio canino que alberga a más de 200 perros

A la cucha recorrió el campito donde se alojan mascotas y animales rescatados en las calles tucumanas.

12 Abr 2019 Por Camila Carceller

Vagando por las calles, con o sin collar; durmiendo en las plazas, o lastimados al costado de la ruta. Lamentablemente en nuestro paisaje es habitual ver animales en malas condiciones pasando hambre, tristes, resignados a encontrar una familia que lo adopte. Por eso, cada vez que una persona tiene un buen gesto, su historia se destaca y los agradecimientos se replican. Ese es el caso de Noelia Tacacho, fundadora del refugio canino "Lola Polola".

Esta amante de los animales tiene actualmente 204 perros a su cargo, entre adoptados y rescatados de la calle. Además recibe canes que no tengan a dónde quedarse cuando sus dueños tengan que salir de viaje.

"Es un pensionado canino así que cuando la gente se va de vacaciones, puede dejar a sus perritos", explicó Tacacho.

Noelia comenzó con este proyecto hace cinco años. Primero recibía a los animales en su casa pero más tarde, por la cantidad, se tuvo que expandir. Hoy tiene un campito a 25 minutos del centro, en Los Naranjos. 

"Todo lo hicimos y lo hacemos a pulmón", expresó y aclaró que el refugio no recibe donaciones de ningún tipo ni de nadie. 

LOLA POLOLA. Queda en Los Naranjos, a 25 minutos del centro. LA GACETA

La pensión recibe perritos de todos los tamaños, razas y edades, sólo tienen que cumplir con algunos requisitos para cuidar su salud y la de los demás alojados: carnet vacunación al día o certificado de buena salud y ser un animal sociable.

El lugar cuenta con varias hectáreas de espacio verde; box compartidos donde duermen los perritos; pileta; cuidadores y servicio de emergencia las 24 horas; veterinarios que controlan a los canes, etc.

Proceso de adopción

Algunos de los alojados están esperando una familia para que los adopte, otros ya se "jubilaron" en la pensión. Como sabemos, llevar un animal a casa no es algo "así nomás". Hay que tener en cuenta las necesidades del nuevo integrante y asegurarse de poder satisfacerlas, pero además tanto él como su dueño, tienen que ser aceptados por el otro. 

"Cuando vienen a elegir un perrito hacemos un procedimiento para conocer la aceptación de los dos lados. Es importante que el dueño acepte al perro pero también que el perro lo acepte a él sino no se va", mencionó Noelia. 

PENSIÓN. Para quedarse se necesita el carnet de vacunación al día y buen comportamiento. LA GACETA

Detrás de cada perro, una gran historia

Todos los pensionados del "Lola Polola" tienen una linda o cruda historia a sus espaldas. Protagonista de algunas de ellas, Tacacho recordó las más emocionantes.

"Tomasito" fue encontrado en el centro hace unos meses. Estaba pelado, todo lastimado. Hoy, tiene el pelaje de un caniche y está casi totalmente recuperado. 

Otro es Steve, un perro totalmente ciego que es asistido por sus compañeros de pensión para "encontrar su habitación". Él sale a pasear y cuando quiere volver a su box los demás perritos le ladran para que encuentre la puerta. Y siempre la encuentra. 

Norberto es uno de los más conocidos. Él se hizo famoso por vender buzitos para pagar su quimioterapia. Entró a la vida de Noelia cuando una noche, todo lastimado, llegó a la veterinaria. Ahí fue asistido y se enteraron que tenía cáncer. Como los remedios eran muy caros, sus dueños adoptivos decidieron vender buzitos para tratar de solventar los gastos y así logró recuperarse. Hoy se encuentra en la última etapa del tratamiento. 

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