“Vamos a seguir con una situación muy compleja hasta que no se cambie de modelo económico”, aseguró el ministro de Desarrollo Social provincial Gabriel Yedlin. “La economía de las góndolas, de la verdulería y del almacén seguirá difícil. Mientras este modelo económico siga, la vida cotidiana de las personas más humildes se va a seguir viendo afectada”, agregó el funcionario del gobernador Juan Manzur, tras mantener una reunión en Buenos Aires con Agustín Salvia, investigador jefe del Programa del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Salvia, resaltó Yedlin, sostiene un enfoque diferente al del Instituto Nacional de Censos y Estadísticas (Indec), porque en vez de apuntar a la medición de pobreza e indigencia por ingresos, considera la pobreza multidimensional, tomando además del acceso a los productos de una canasta básica el acceso a otros derechos, como seguridad alimentaria, educación y salud. El año pasado, las mediciones de la UCA arrojaron en diciembre que el 33,6% los argentinos se encuentran en situación de pobreza. Esto significa un avance de 5 puntos respecto de los números que se habían presentado en 2017, cuando el número rondaba el 28,7% y se encontraba descendiendo. De hecho, 2,2 millones de personas ingresaron en el umbral de la pobreza durante el periodo medido. Los valores eran superiores a los arrojados por el Indec, que midieron la cifra de pobreza en 30% para el país.
“Salvia me comentó que particularmente veía con preocupación el marco social de lo que sucedía en argentina, con los incrementos de la pobreza. La pobreza se mide (según el Indec) frente a una canasta básica de alimentos, a la que si una familia tipo no accede son indigentes. Son $ 10.197,53 de canasta básica alimentaria. La indigencia muestra el hambre. Quienes perciben más de ese monto pero menos de unos $ 25.494, son pobres, porque tienen para comer pero no para acceder a salud, ropa o servicios”, consideró Yedlin.
El funcionario provincial insistió en que debe haber un cambio político para modificar el modelo económico. “Lo que me pareció interesante de la charla con Salvia, fue una frase: ‘cuando llegó Macri, él necesitaba un éxito económico para poder cerrar acuerdos políticos. Ahora es al revés, porque el gobierno que llegue deberá tener acuerdos políticos para poder tener alguna chance de tener una salida económica’. Justo al revés. Hará falta que llegue (al poder) gente con diálogo para con distintos actores: industriales, sectores del campo, bancos, y también con movimientos sociales y gremios. A título personal, el único partido que tiene esa capacidad de diálogo global es un esquema con un frente peronista nacional y popular”, reflexionó.
¿Cómo considera el anuncio de Macri de adelantar todas las subas de AUH previstas para el año, que se elevaría un 46%?, le consultó este diario. “Creo que la Asignación Universal por Hijo es la herramienta más rápida para poder llegar a los grupos más vulnerables y cubrir las exigencias para evitar la indigencia. El único anuncio que hizo el presidente en el Congreso fue adelantar los aumentos del año para la AUH. Sin dudas es una medida que ayuda mucho a gente para estar un poco mejor, quienes necesitan estos recursos para tener seguridad alimentaria. Pero será un maquillaje o incidirá cuando se mida la pobreza por ingresos en el segundo semestre, porque esos grupos tendrán de pronto más ingresos. Más allá de si tiene o no un tinte electoral, es una buena medida”, respondió el funcionario.
¿Qué diagnóstico hace de que el 24,5% de los tucumanos son pobres según la medición del Indec del año pasado?, se le repreguntó. “Es un valor que duele, en el último año analizando cifras por trimestre te das cuenta de que hubo una baja en la pobreza y en la indigencia en Tucumán, pero es poquito y siempre son valores que son malos. Si la pobreza en el país es del 30% y nosotros tenemos un 24%, tampoco es para ponerse contento. El 24% es un montón de gente”, finalizó.







