Como integrantes de la comunidad de San Andrés y de Pacará, nos sentimos profundamente afectados por aquellos que, defendiendo vaya a saber qué intereses, agreden a toda una comunidad en términos despectivos y muestran un total desconocimiento de su realidad. Más allá de que la reactivación de la Estación Pacará significaría un gran despegue para toda la zona, se debe decir también que en la actualidad esta se halla habilitada. Sus vías principales tienen mantenimiento con personal ambulante de la empresa y se ejecutan los servicios de remolque de carga, especialmente de soja, entre las estaciones Las Cejas, Juan Posse y Cevil Pozo. En 1998 el Gobierno provincial llevó adelante una inversión en obras (estación de servicio de combustibles y la construcción de un tinglado), pero a poco de terminarse dichas instalaciones fueron desmanteladas, para trasladarlas a la Estación Central Córdoba; el predio quedó abandonado, por lo que la empresa concesionaria debería dar las explicaciones del caso.
Nelly Rivadeneira
Presidenta (Atudeccor)
Estación Pacará-Tucumán
DEMAGOGIA (I)
El PE pone continuamente en jaque la capacidad de asombro de los tucumanos. Resulta que los paros docentes fueron descontados por inasistencia no justificada, y la semana pasada, el gobernador justificó anticipadamente la inasistencia de los niños a la escuela, para que, previa cartita y cupón, pudieran ir a las 4 de la mañana a recoger lo que por ley les correspondería si este y los anteriores gobiernos no hubieran ignorado los derechos de los niños y la importancia de la educación. ¿Hasta cuándo se seguirá humillando a Juan Pueblo? ¿Quién pagó la cartilla con la imagen del gobernador, los sándwiches, la pastafrola y el vaso de gaseosa? ¿Hay o no plata? ¿Y los 180 días de clases? ¿Leyó el gobernador el cuarto derecho de los niños?
Josefina Chiappetta
Pje. Baaclini 575
S. M. de Tucumán
DEMAGOGIA (II)
Miles de escolares de Tucumán llevaron una cartita al gobernador contándole sus miserias, de las cuales no son responsables, para que en forma de dádivas y demagógicamente les otorguen algo. El gobernador Alperovich proclama, cada vez que le colocan en su frente un micrófono, la defensa de la cultura del trabajo. En la normativa de las cartitas de esos niños se continúa instalando la cultura del cambalache: "El que no llora, no mama", haciéndoles perder a las personas, desde que son criaturas, su dignidad. Qué bueno sería que los gobernantes pudieran mostrarles a estos niños ejemplos de humildad, con ausencia de soberbia, egocentrismo y demagogia. ¿No se podría abastecer a estos niños de sus necesidades básicas insatisfechas en forma silenciosa, cumpliendo simplemente con la obligación que la Constitución impone? En las escuelas se podría enseñar, como una materia más: espiritualidad. Sería intentar a través de su enseñanza, que estos niños consiguieran poder distinguir lo que son virtudes de lo que son puras afrentas a la dignidad.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S. M. de Tucumán
MIOPIA POLITICA
Hace poco se advertía que era posible mejorar la distribución secundaria "sin crear conflictos entre las provincias". Sin embargo, quienes tienen la conducción política, tanto del Estado nacional como de las provincias en su conjunto, han demostrado que pueden más los intereses mezquinos en la disputa de los espacios de poder, con manifiestos alineamientos de tipo político, que no favorecen el diálogo institucional. La estrategia de los personeros del Estado nacional ha sido siempre alentar la confrontación entre las provincias, porque de esa forma se evita la revisión de la distribución primaria y el cuestionamiento de los recursos que no se coparticipan o de aquellos que tienen afectación específica. La provincia de Buenos Aires, con los parámetros de la Ley 20221, tuvo hasta el 31/12/84 el 28,5% en la distribución secundaria; y con la Ley 23548, a partir del 1/1/88, tiene 21,5% o sea 7 puntos menos; aunque también se debe señalar que tuvo los favores políticos del decreto de necesidad y urgencia 879/92, con el 10% del Impuesto a las Ganancias para atender las necesidades sociales de su conurbano, recibiendo desde entonces hasta $ o U$S 600 millones anuales. Cumplir el artículo 75 inciso 2 de la Constitución nacional reformada en 1994, exige un análisis objetivo de la Coparticipación, por lo que resulta inconducente someter a una interna partidaria esa normativa básica para el desarrollo del país. Y es de esperar que, superada la miopía política, se inicie el tratamiento en el nivel y la responsabilidad que merece el tema.
Vicente Navarro
Catamarca 79
S. M. de Tucumán
SISTEMA POLITICO
Compartiendo plenamente lo expresado por los lectores Espejo y Torres (30/5/04) respecto del sistema político imperante en la provincia, con los resultados deplorables que todos conocemos y que nos avergüenzan en el país, me permito agregar a la propuesta de Espejo de integrar un consejo de selección de candidatos para cualquier cargo, la sugerencia de una capacitación mediante cursos a implantar en un nivel terciario de una duración de 2 o 3 años, que les permita adquirir cierto grado de conocimientos de nuestra historia, de nuestra geografía, de nuestro idioma, etcétera, que les posibilite actuar y desenvolverse con solvencia y dignidad. La oportunidad de la reforma constitucional sería el momento propicio para que los constitucionalistas estudien estas opiniones e implanten obligaciones en este sentido a los pretendientes a ocupar cargos legislativos, y se termine con los ciudadanos de cuarta y semianalfabetos que ocupan cargos parlamentarios.
Tomás E. Alvarez
San Luis 168
S. M. de Tucumán
SUBSIDIO
En su carta del 16/6 el lector Armando Reyes manifiesta su angustia por "el aviso irracional del Subsidio de Salud de que se reducirán o suprimirán las prestaciones de rehabilitación" para los discapacitados. Nunca estuvo en la intención de las autoridades de la obra social provincial semejante propósito, sino que, por el contrario, se han incrementado las prestaciones en favor de los afiliados, como en el caso de los descuentos en farmacia, llevados del 30 al 40%; o en el de la eliminación de los gastos por anestesia, medicamentos y material descartable en internación. Si nunca hubo intención, tampoco pudo haber habido algún aviso informando acerca de lo inexistente. Las prestaciones para los discapacitados se mantienen en su plenitud.
Miguel García
Prensa del Instituto
de Previsión y Seguridad Social
de Tucumán







