11 Junio 2004 Seguir en 
Nueva York.- La estrella del soul estadounidense Ray Charles murió ayer en California, a los 73 años, según informó su portavoz Jerry Digney. En sus últimas horas el músico no vidente estuvo acompañado por familiares y amigos.
"Intento abrirle mi alma al público, para que entienda quién soy. El soul es componer canciones con una parte de uno mismo", se lo oyó repetir varias veces. Habiendo cumplido al pie de la letra con esta filosofía, Ray Charles puede tener la seguridad de que su alma fue revelada con los años a millones de amantes de la música en todo el mundo. Nacido en Albany (Georgia) el 23 de setiembre de 1930, hijo de un empleado de los ferrocarriles y una lavandera, Charles perdió la visión a los seis años, por lo cual asistió a la escuela para ciegos de San Agustín (Florida). Estudió piano, clarinete, saxofón, órgano y trompeta, así como composición y arreglos, conocimientos que puso en práctica ya a los 15 años (tras quedar huérfano de padre y madre), como pianista de diversas bandas. A los 17 años, Ray Charles Robinson -tal era su nombre completo- conformó su primer grupo propio, el "McSon Trio", que efectuaba giras sobre todo a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos. Su primer hit llegó en 1951 con "Baby, Let Me Hold Your Hand", una melodía de rhythm and blues, aunque un poco más tarde se atrevió a explorar y mezclar ritmos. Su entonces revolucionaria combinación de gospel y blues le imprimió el inconfundible estilo que lo convirtió en una institución. Ya en esa época comenzó a acuñar el término "soul", que, años más tarde, fue empleado masivamente. Apelativos como "El genio" y "Padre del blues" se fueron sucediendo desde entonces hasta la actualidad. Tras cumplir una condena por posesión de drogas (confesó que era adicto desde los 16 años) se sometió a un tratamiento de rehabilitación. En 1962 erigió su propio estudio de grabaciones en Los Angeles y en 1965 creó su compañía discográfica. (DPA)
El único
En 1993 realizó un tour junto con Shirley Bassey y Liza Minnelli, con resonante éxito. Fue calificado por la publicación "New Yorker" como "el único jazzista que no fue corrompido por un éxito sobredimensionado".
"Intento abrirle mi alma al público, para que entienda quién soy. El soul es componer canciones con una parte de uno mismo", se lo oyó repetir varias veces. Habiendo cumplido al pie de la letra con esta filosofía, Ray Charles puede tener la seguridad de que su alma fue revelada con los años a millones de amantes de la música en todo el mundo. Nacido en Albany (Georgia) el 23 de setiembre de 1930, hijo de un empleado de los ferrocarriles y una lavandera, Charles perdió la visión a los seis años, por lo cual asistió a la escuela para ciegos de San Agustín (Florida). Estudió piano, clarinete, saxofón, órgano y trompeta, así como composición y arreglos, conocimientos que puso en práctica ya a los 15 años (tras quedar huérfano de padre y madre), como pianista de diversas bandas. A los 17 años, Ray Charles Robinson -tal era su nombre completo- conformó su primer grupo propio, el "McSon Trio", que efectuaba giras sobre todo a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos. Su primer hit llegó en 1951 con "Baby, Let Me Hold Your Hand", una melodía de rhythm and blues, aunque un poco más tarde se atrevió a explorar y mezclar ritmos. Su entonces revolucionaria combinación de gospel y blues le imprimió el inconfundible estilo que lo convirtió en una institución. Ya en esa época comenzó a acuñar el término "soul", que, años más tarde, fue empleado masivamente. Apelativos como "El genio" y "Padre del blues" se fueron sucediendo desde entonces hasta la actualidad. Tras cumplir una condena por posesión de drogas (confesó que era adicto desde los 16 años) se sometió a un tratamiento de rehabilitación. En 1962 erigió su propio estudio de grabaciones en Los Angeles y en 1965 creó su compañía discográfica. (DPA)
El único
En 1993 realizó un tour junto con Shirley Bassey y Liza Minnelli, con resonante éxito. Fue calificado por la publicación "New Yorker" como "el único jazzista que no fue corrompido por un éxito sobredimensionado".







