10 Junio 2004 Seguir en 
La pianista Laura Oppedisano interpretará el sábado a las 20 obras de Mozart y Chopin.
El concierto se realizará en el auditorio de la Fundación Banco Empresario, y forma parte del ciclo de pianistas argentinos que organiza la Camerata Lazarte.
En particular, Oppedisano tocará las sonatas de ambos autores. De Mozart, interpretará la Sonata en Fa Mayor K 332, escrita entre 1777 y 1778, con sus movimientos allegro, adagio, y allegro assai. De Chopin tocará la Sonata en Si Menor Opus 58, de 1844, con los movimientos allegro maestoso, scherzo molto vivace, largo y presto non tanto, agitato. Esta sonata es considerada una de las obras maestras de Chopin que necesita una técnica cuidadosa y motódico temperamento.
Laura Oppedisano ha realizado numerosas presentaciones en recitales de piano solo y de cámara en distintas partes del país. Participó en grabaciones en Estados Unidos en la pieza "Macbeth", de Eduardo Alonso Crespo y en 1997 intervino en la primera grabación mundial de la obra completa para piano de Nicolai Rimsky-Korsakov. Un crítico del diario "New York Times" destacó las sobresalientes y brillantes cualidades de la pianista, poniendo énfasis en su temperamento.
El concierto se realizará en el auditorio de la Fundación Banco Empresario, y forma parte del ciclo de pianistas argentinos que organiza la Camerata Lazarte.
En particular, Oppedisano tocará las sonatas de ambos autores. De Mozart, interpretará la Sonata en Fa Mayor K 332, escrita entre 1777 y 1778, con sus movimientos allegro, adagio, y allegro assai. De Chopin tocará la Sonata en Si Menor Opus 58, de 1844, con los movimientos allegro maestoso, scherzo molto vivace, largo y presto non tanto, agitato. Esta sonata es considerada una de las obras maestras de Chopin que necesita una técnica cuidadosa y motódico temperamento.
Laura Oppedisano ha realizado numerosas presentaciones en recitales de piano solo y de cámara en distintas partes del país. Participó en grabaciones en Estados Unidos en la pieza "Macbeth", de Eduardo Alonso Crespo y en 1997 intervino en la primera grabación mundial de la obra completa para piano de Nicolai Rimsky-Korsakov. Un crítico del diario "New York Times" destacó las sobresalientes y brillantes cualidades de la pianista, poniendo énfasis en su temperamento.







