Una docente impidió que raptaran a dos hermanitos

Un taxista llegó preguntando por el menor de ellos, de 5 años. La familia está atemorizada. Ayer un vehículo similar estuvo rondando su casa.

INTRANQUILA. Los niños saben que no deben hablar con extraños.
INTRANQUILA. Los niños saben que no deben hablar con extraños.
28 Marzo 2002
"Ya estaban arriba del taxi; los salvó Sofía, la maestra de jardín", dijo María de G., madre de dos niños de 5 y 8 años que estuvieron a punto de ser secuestrados el miércoles al mediodía. El caso, que fue el que estuvo más cerca de concretarse, es el cuarto que se produce en 15 días, lo que puso en alerta a la Justicia y a la Policía.
A las 12.50, los chicos estaban formados en el patio de la escuela a la que asisten, en Córdoba al 1.000, cuando la conserje entró gritando el nombre del menor de los dos, que se mantiene en reserva por razones de seguridad. El taxista es un hombre de unos 50 años, gordo y canoso.
"El mayor, al oír el nombre de su hermano, lo llamó; ambos salieron pensando que los buscaba el transporte. Pero la conserje los llevó de la mano hasta la vereda de enfrente de la escuela y los subió al taxi", dijo la mamá.
Para la mujer no caben dudas de que el supuesto taxista no pretendía pedir un rescate por sus hijos, sino que vinculó el hecho al tráfico de órganos o directamente a la venta de menores. "No tenemos dinero como para que nos pidan, y él fue preguntando por el más chico", dijo buscando una explicación.
A ella, además, le parece extraño que justo en ese momento no estaba el policía que suele custodiar la salida de los niños.

En el mismo transporte
La maestra jardinera que se dio cuenta de que sucedía algo extraño conoce al mayor de los hermanos desde hace cuatro años, y sabe que todos los días los dos van y vienen en el mismo transporte.
El delincuente, según ella, "se debe haber sorprendido cuando subieron los dos, porque buscaba sólo a uno; tal vez por eso no arrancó rápido y pudieron bajarlos". "Gracias a Dios ya está todo bien, pero nuestras vidas cambiaron. Ahora no salen a la calle a jugar y no sé qué vamos a hacer. Tenemos miedo pero no vamos a dejar que esto quede en la nada. Queremos que se investigue", aclaró. El caso está siendo investigado por el fiscal Daniel Marranzino.

Cuatro casos en 15 días
En los primeros días de marzo pasado, una niña estuvo a punto de ser secuestrada cuando estaba en su casa de Yerba Buena con la empleada. En esa ciudad, además, se dieron otros dos casos en las últimas semanas, cerca de escuelas, aunque uno de ellos no fue denunciado. Se teme que pueda concretarse algún secuestro o que se genere pánico en las escuelas.

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