Una vez que un organismo hizo pie firme y conoció el entorno, resulta natural que busque crecer y desarrollarse. Eso, precisamente, está ocurriendo con la Liga de Fútbol Inclusiva (LFI) que, según Carlos Rivero -referente de la Asociación Civil Andar, la responsable de la LFI-, se encuentra transitando por plena adolescencia. “La LFI recorrió una larga trayectoria, de más de 17 años de vida. Pero no modificó su esencia: la creación de un espacio de encuentro, la formación de valores y la inclusión de las personas con discapacidad en nuestra sociedad, por medio del fútbol”, contó.
Ahora se plantearon un importante objetivo, para el año que viene. “Queremos que desde 2019 la Liga Tucumana tenga una categoría inclusiva. Ya venimos conversando con su presidente, Darío Zamoratte”, adelantó a LG Deportiva. Pero las aspiraciones de aquellos que hacen la LFI trascienden las fronteras de la provincia. “Este año nos reunimos con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, que nos dio su total apoyo. Incluso, nos ofreció el predio de Ezeiza para que se realicen allí los campeonatos nacionales de fútbol inclusivo. Nosotros le pedimos que organicé la Copa América 2019”, contó.







