Historias de piratas

El fenómeno involucra discos y películas que aún no han sido lanzados oficialmente.

06 Junio 2004
Las cifras dan escalofríos. En la Argentina, la producción ilegal de música y de DVD alcanza el 53%. Es decir, más de la mitad de discos y de películas que se venden son ediciones piratas. El estreno esta semana del filme "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" (del cual ya circulan copias en el mercado tucumano) reavivó la polémica y revela que este mal que puso en jaque a la industria discográfica, también está poniendo en apuros a Hollywood. Pero la piratería no perjudica únicamente el eslabón de la producción que realizan los sellos discográficos, sino que priva de sus derechos a los autores, compositores e intérpretes.

Las copias ilegales jaquean el mercado del disco

La industria y la venta clandestina de discos y DVD son una mina de oro que según las fuerzas de seguridad sólo encuentra parangón con actividades ilícitas como el narcotráfico o el circuito negro de las armas. Aunque aún las cifras no llegan a equipararse con esos oscuros negocios, la "piratería" musical representó en 2003 unos $ 165 millones.
La cifra surge del informe anual de la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif). El trabajo muestra, además, que Tucumán está en la quinta ubicación de las acciones antipiratería que el organismo encaró junto a diferentes fuerzas de seguridad. En los tres primeros meses de este año se hicieron en Tucumán 11 procedimientos antipiratería, que atacaron especialmente a los distribuidores callejeros y mayoristas del rubro. También se detectaron dos "laboratorios" con una capacidad de producción de 10.000 copias mensuales cada uno. En ese lapso se secuestraron en el país 25.000 CD falsos, se desarticularon 119 puestos de venta, 12 "delivery" de venta ilegal y 19 depósitos de material. Un dato llamativo que surge del informe oficial es que se allanaron 10 disquerías legales, por tener en sus bateas discos "piratas". El 53% del mercado musical, según Capif, le pertence al circuito clandestino. Los CD falsos se venden, por lo general, a $ 5, cuando el valor de un disco es cinco veces mayor.

Estrategia local
El comisario Daniel Martino, jefe de la delegación Tucumán de la Policía Federal comparó a esta industria con la de la droga. "El delito tiene mil modalidades, a estas organizaciones podríamos llamarlas mafias, pero el problema es que a veces nos quedamos con lo chiquito sin poder llegar al que hace de esto una industria", dijo. De todos modos, destacó que entre los procedimientos que se hicieron este año en Tucumán y en Concepción, se desarticularon centros de fabricación de CD "truchos". También marcó una gran diferencia con el narcotráfico: "no creo que podamos hablar de redes internacionales de fabricación, como en el otro caso, porque los CD los puede hacer cualquiera con varias computadoras", dijo. Para combatir la venta ilegal de música no hacen falta órdenes judiciales. Las fuerzas de seguridad pueden actuar de oficio al ver una mesa "trucha". También la sección Defraudaciones y Estafas de la Brigada y Gendarmería hacen controles y operativos periódicos. Pero poco después de que se hacen, las bateas callejeras que ofrecen discos resurgen como hongos después de la lluvia.

La venta callejera es la que más afecta al negocio

Aunque no hay cifras exactas sobre la piratería en Tucumán, se estima que supera la media nacional ubicada en el 53%.
El proceso empezó en 1999, momento en el que se aceleró la caída de ventas de discos. "Nosotros estamos vendiendo hoy menos del 50%, lo que nos obligó a replantear nuestro negocio. Tenemos cuatro casas, pero son mucho más pequeñas que en aquellos años", se lamentó el gerente de "All Music". La firma es una de las pocos comercios específicos que sobreviven en la ciudad. "De todos modos, la piratería que más nos afecta es con la que uno convive, que es la venta ambulante y callejera, porque la de Internet es más especializada y necesita de otro tipo de tecnología", señaló el ejecutivo. "La piratería nos afecta a todos, porque se vende menos, se cierran locales, hay menos inversión y los autores ven disminuidos sus ingresos".
Sandro Mansilla es representante del sello BMG, y opinó que "la piratería en todas sus formas atenta contra la vida de una comunidad creativa: cantantes, músicos, productores, compañías discográficas, diseñadores, gráficos, técnicos de grabación, difusores, etcétera, la lista puede ser interminable". "Mientras caminamos por cualquier ciudad se venden impunemente miles de copias truchas e ilegales", añadió. El apoderado de las discográficas, Elías Abi Cheble, le contó a este diario que en esta provincia existen " zonas liberadas". "En el microcentro se hacen operativos y se levantan mesas, pero a la hora están de nuevo. Realicé muchas denuncias y las autoridades respondieron, pero no dan abasto". El abogado indicó que desde hace un año efectuó más de 100 denuncias y se efectuaron los procedimientos respectivos.

Los rockeros no tienen problemas

Para los rockeros tucumanos la piratería no es un problema. "Es un tema delicado. Tucumán es una provincia pobre, entonces la piratería toma mucha fuerza; un disco de 25 mangos en el mercado negro vale 4 pesos", explicó Rolo Marín, líder de la "448". "Nosotros no tenemos ningún problema con la piratería y quien quiere copiar el disco que lo haga, así son reglas del juego", agregó. El manager de "Karma Sudaca", Juan Luis Salvatierra, coincidió en que afecta a todos. "No la vamos a defender ni a justificar, por supuesto, pero sí la entendemos. Hay chicos que tienen el disco de ?Karma? pirateado, y creemos que se podrían haber vendido 500 discos más", reveló. Para Ramiro Blanco Gamboa (de "Zyon"), el conflicto es para las bandas grandes como la "Bersuit". "Por suerte los del negocio pirata se abstienen de las bandas locales, porque hasta ahora no vi un disco pirata de ?Karma? . Pero sabemos que este fenómeno afecta a las bandas que se matan trabajando para sacar un disco bien hecho, sobre todo aquellas que lo hacen independiente".

El flagelo también llegó al cine

No sólo la industria discográfica está en jaque a causa de la piratería. También el cine ha comenzado a sufrir las consecuencias de la actividad ilegal. De hecho, Tucumán es una de las provincias más prolífias en materia de duplicación ilegal de DVD. El problema quedó al descubierto meses atrás con el estreno de "La pasión de Cristo". Dos semanas antes de que el filme de Mel Gibson llegara a las salas locales, ya circulaban copias piratas del filme. "Yo compré una versión que me costó $ 10, pero cuando comencé a verla, descubrí que era una burda filmación de una proyección en un cine. Hasta se veía a un espectador entrar por el pasillo y sentarse en su butaca", señaló Domingo Gutiérrez, de 34 años.
Para los propietarios de los cines, la situación es realmennte grave. "No sabemos en realidad cómo es el circuito ilegal. Y tampoco de cuál es la incidencia en nuestra provincia, pero de hecho, el problema existe y va en aumento", contó Roberto Abdelnur, del cine Atlas, quien sufrió las consecuencias negativas de la actividad durante el tiempo que tuvo en cartel "La pasión de Cristo". Otro ejemplo de la gravedad del problema es lo que sucede con el filme "Shrek 2", que aún no fue estrenado en Tucumán, pero ya se pueden conseguir copias piratas de la película a precios que fluctúan entre $ 10 y $ 25. "Realmente no sabemos de dónde pueden salir. Para nosotros es un problema grave y no vemos las soluciones", agregó una de las encargadas del Cienemacenter. "La piratería de películas está aún en pañales en la Argentina. Creo que el mayor impacto se da en los Estados Unidos. Igualmente me parece que es un problema que debe ser solucionado urgentemente. En Tucumán podemos hacer muy poco", señaló por su parte Juan Viejobueno, propietario del cine Candilejas, donde se estrenó esta semana "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" y prepara el desembarco de "Shrek 2". "Para evitar este problema, la mayoría de los estrenos son globales. Incluso en la Argentina se estrena un día antes que en los Estados Unidos", agrega.

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