03 Junio 2004 Seguir en 
Hace cuatro años que Harry Potter, el aprendiz de mago más popular de todos los tiempos, dio el salto de los libros a la pantalla grande. Y, luego de dos años de espera, finalmente la tercera aventura del niño mago (ahora adolescente) finalmente llega a los cines.
Hoy se estrenará en Tucumán, al igual que el resto del mundo, el filme "Harry Potter y el prisionero de Azkaban", primera película de la saga con director nuevo.
Aunque Chris Columbus, realizador de las dos primeras entregas, figura como productor de las películas, esta vez en la silla de director aparece el mexicano Alfonso Cuarón. Una elección a priori acertada, ya que el azteca se especializa en filmes con adolescentes, y ya probó su acercamiento a un universo similar al de Hoghwarts en "La Princesita", filme estadounidense de 1995 con fondo de cuento de hadas.
Los cambios
Pero el director no es el único cambio, aunque en el resto de las áreas hay más bien agregados. Como si la serie quisiera transformarse en un muestrario del "quien es quién" de la pantalla inglesa, cada entrega incorpora nuevas estrellas. En este caso, el villano del filme es nada menos que Gary Oldman, el hombre que hizo historia como "Drácula" en la versión de Francis Ford Coppola y que interpretó a Beethoven en "Amada inmortal".
Oldman se pone en la piel de Sirius Black, un hechicero acusado de ser quien entregó al innombrable Voldemort a los padres de Harry. Black ha escapado de la prisión de Azkabán, y se cree que va detrás del joven Potter para acabar con su vida. Por supuesto, en el camino va a haber sorpresas. Otros dos grandes ingleses también aparecen entre los profesores. Una es la triple ganadora del Oscar Emma Thompson, que interpreta a la profesora Sybill Trelawney.
Además del director, hay un cambio forzado: el fallecimiento de Richard Harris obligó a encontrar un reemplazo al personaje de Dumbledore, rector de Hoghwarts. La responsabilidad recayó en el irlandes Michael Gambon ("El informante", "La leyenda del jinete sin cabeza"), que hace honor al personaje.
El nuevo Harry Potter tiene, también, nuevos personajes mágicos. Entre ellos, se destacan los terroríficos Dementores, seres que cuidan la prisión de Azkabán y que pueden succionar el alma de la gente. Por alguna razón, inquietan mucho más al protagonista que el fugitivo Sirius Black.
Otro es un enorme y amistoso hipogrifo, ser con cabeza y alas de águila y cuerpo de caballo que ayudará a Harry en un momento crucial del filme. La película además apunta al despertar del amor entre los personajes -algo pasa con Hermione, atacada por Draco Malfoy y muy cerca tanto de Ron como de Harry-, y en ese punto es interesante la experiencia de Cuarón, que narró historias de amor adolescente en "Grandes esperanzas" y en su exitosa "Y tu mamá también".
Radcliffe también quiere ser músico
Londres.- El joven actor británico Daniel Radcliffe, que encarna al exitoso y mágico Harry Potter, reconoció que le gustaría juntarse con la promocionada banda de rock inglesa, "The Libertines".
Radcliffe, que formó parte de la premiere en Londres de su último filme "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban", dijo que le gustaría tocar en la banda inglesa, aunque agregó que no querría terminar como su héroe del grupo, Pete Doherty, quien admitió una fuerte adicción a la droga.
"?The Libertines? sigue siendo para mi gusto, la mejor banda de Inglaterra y no veo la hora de escuchar su último álbum. Ellos lideran la cresta de una ola de música británica excelente y son uno de los mejores grupos de la historia", afirmó el protagonista del joven aprendiz de mago.
Por su parte, el director de la película de Potter, el mexicano Alfonso Cuarón, declaró a la prensa británica que Radcliffe "tiene una presencia maravillosa en la pantalla grande".
"Lo volvería a contar para un filme futuro. Es un genio de la actuación", mencionó Cuarón. Según el dominical británico "Sunday Times", Radcliffe es el segundo adolescente más rico de Gran Bretaña detrás del príncipe Harry. Sin embargo, el adolescente está más preocupado con las cientos de aficionadas que lo reciben cada vez que asiste a un estreno de su última película. "Hemos trabajado en la película durante once meses, y es realmente gratificante que nos apoyen, es fantástico", declaró Radcliffe, quien actualmente tiene 14 años. Sin embargo, la fama lo acompaña desde chico. Su carrera como actor ya incluía un papel en la adaptación de la BBC de la novela David Copperfield, de Charles Dickens, y una pequeña aparición en "El sastre de Panamá", la versión cinematográfica de la novela de John Le Carré.
"Sorprendentemente mi vida cambió poco. Obviamente soy reconocido algunas veces en la calle y la gente se me acerca, pero eso es genial porque ellos sólo quieren hablar de la película y me demuestran todo su entusiasmo. Es muy lindo sentirse querido", confesó la joven estrella. (Reuter)
Una mujer descubre el amor en tierras italianas
Frances Mayes (Diane Lane) es una escritora de 35 años que vive en San Francisco y cuya perfecta vida acaba de dar un giro de 180 grados. Su reciente divorcio le ha causado un bloqueo a la hora de escribir y se encuentra profundamente deprimida. Hasta su mejor amiga, Patti (Sandra Oh), piensa que no conseguirá recuperarse, a menos que siga sus consejos. La receta de la doctora Patty es muy sencilla: 10 días en la Toscana italiana. Una vez allí, Frances se encapricha por una villa llamada Bramasole, que literalmente significa "que anhela el sol" y decide comprarla. La casa necesita muchas reformas, pero... ¿qué mejor lugar para empezar una nueva vida que la cuna del Renacimiento? A medida que se va acomodando en su nuevo estilo de vida en la villa, en medio de la maravillosa y exuberante campiña toscana, Frances hace nuevos amigos entre sus vecinos. Pero en los momentos de soledad, teme que los proyectos para su nueva vida y su nueva familia no lleguen a realizarse. Hasta que en un encuentro casual en Roma, Frances cae en los brazos de un intrigante anticuario de Portobello llamado Marcello (Raoul Bova).
Rodada en 2002, en distintas localizaciones italianas, la película fue precisamente un lecho de rosas. "Estuvimos sometidos a mucha presión. Tanta que empecé a llamarla ?Bajo la pistola de Toscana?", comenta la directora Audrey Wells. "El filme es una autobiografía, la historia de mi vida en Italia y no hay ningún acontecimiento dramático importante en ella", afirma el guinista Frances Mayes. "Por eso, cuando la gente me hablaba de la película, querían que hubiera un asesinato o algo así", agrega.
Entre dos mentes
Para Lane, el proyecto resultó ser un agradable encuentro de dos mentes. "El guión despertó mi interés desde la primera vez que lo leí pero cuando cené con Audrey, hubo magia. Tuve claro enseguida que me sería imposible rechazar su oferta", cuenta la actriz. Lo que más atrajo e intrigó a Lane fue lo decidida y arriesgada que es Frances en el plano amoroso y aceptó el reto de interpretar la dramática transición que vive. "Lo que más me atrae de ella es cómo consigue rehacer su vida sin ayuda de nadie", dice. El humor sutil y amable del filme también despertó la sensibilidad de Lane para el humor. "Resulta extraño, pero justo antes de que el guión cayera en mis manos, me estaba preguntando a mí misma si sería posible que el humor de Jerry Lewis, a quien yo admiro, encajara en el contexto moderno. Y después del rodaje, creo que es posible", señaló.
Hoy se estrenará en Tucumán, al igual que el resto del mundo, el filme "Harry Potter y el prisionero de Azkaban", primera película de la saga con director nuevo.
Aunque Chris Columbus, realizador de las dos primeras entregas, figura como productor de las películas, esta vez en la silla de director aparece el mexicano Alfonso Cuarón. Una elección a priori acertada, ya que el azteca se especializa en filmes con adolescentes, y ya probó su acercamiento a un universo similar al de Hoghwarts en "La Princesita", filme estadounidense de 1995 con fondo de cuento de hadas.
Los cambios
Pero el director no es el único cambio, aunque en el resto de las áreas hay más bien agregados. Como si la serie quisiera transformarse en un muestrario del "quien es quién" de la pantalla inglesa, cada entrega incorpora nuevas estrellas. En este caso, el villano del filme es nada menos que Gary Oldman, el hombre que hizo historia como "Drácula" en la versión de Francis Ford Coppola y que interpretó a Beethoven en "Amada inmortal".
Oldman se pone en la piel de Sirius Black, un hechicero acusado de ser quien entregó al innombrable Voldemort a los padres de Harry. Black ha escapado de la prisión de Azkabán, y se cree que va detrás del joven Potter para acabar con su vida. Por supuesto, en el camino va a haber sorpresas. Otros dos grandes ingleses también aparecen entre los profesores. Una es la triple ganadora del Oscar Emma Thompson, que interpreta a la profesora Sybill Trelawney.
Además del director, hay un cambio forzado: el fallecimiento de Richard Harris obligó a encontrar un reemplazo al personaje de Dumbledore, rector de Hoghwarts. La responsabilidad recayó en el irlandes Michael Gambon ("El informante", "La leyenda del jinete sin cabeza"), que hace honor al personaje.
El nuevo Harry Potter tiene, también, nuevos personajes mágicos. Entre ellos, se destacan los terroríficos Dementores, seres que cuidan la prisión de Azkabán y que pueden succionar el alma de la gente. Por alguna razón, inquietan mucho más al protagonista que el fugitivo Sirius Black.
Otro es un enorme y amistoso hipogrifo, ser con cabeza y alas de águila y cuerpo de caballo que ayudará a Harry en un momento crucial del filme. La película además apunta al despertar del amor entre los personajes -algo pasa con Hermione, atacada por Draco Malfoy y muy cerca tanto de Ron como de Harry-, y en ese punto es interesante la experiencia de Cuarón, que narró historias de amor adolescente en "Grandes esperanzas" y en su exitosa "Y tu mamá también".
Londres.- El joven actor británico Daniel Radcliffe, que encarna al exitoso y mágico Harry Potter, reconoció que le gustaría juntarse con la promocionada banda de rock inglesa, "The Libertines".
Radcliffe, que formó parte de la premiere en Londres de su último filme "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban", dijo que le gustaría tocar en la banda inglesa, aunque agregó que no querría terminar como su héroe del grupo, Pete Doherty, quien admitió una fuerte adicción a la droga.
"?The Libertines? sigue siendo para mi gusto, la mejor banda de Inglaterra y no veo la hora de escuchar su último álbum. Ellos lideran la cresta de una ola de música británica excelente y son uno de los mejores grupos de la historia", afirmó el protagonista del joven aprendiz de mago.
Por su parte, el director de la película de Potter, el mexicano Alfonso Cuarón, declaró a la prensa británica que Radcliffe "tiene una presencia maravillosa en la pantalla grande".
"Lo volvería a contar para un filme futuro. Es un genio de la actuación", mencionó Cuarón. Según el dominical británico "Sunday Times", Radcliffe es el segundo adolescente más rico de Gran Bretaña detrás del príncipe Harry. Sin embargo, el adolescente está más preocupado con las cientos de aficionadas que lo reciben cada vez que asiste a un estreno de su última película. "Hemos trabajado en la película durante once meses, y es realmente gratificante que nos apoyen, es fantástico", declaró Radcliffe, quien actualmente tiene 14 años. Sin embargo, la fama lo acompaña desde chico. Su carrera como actor ya incluía un papel en la adaptación de la BBC de la novela David Copperfield, de Charles Dickens, y una pequeña aparición en "El sastre de Panamá", la versión cinematográfica de la novela de John Le Carré.
"Sorprendentemente mi vida cambió poco. Obviamente soy reconocido algunas veces en la calle y la gente se me acerca, pero eso es genial porque ellos sólo quieren hablar de la película y me demuestran todo su entusiasmo. Es muy lindo sentirse querido", confesó la joven estrella. (Reuter)
Frances Mayes (Diane Lane) es una escritora de 35 años que vive en San Francisco y cuya perfecta vida acaba de dar un giro de 180 grados. Su reciente divorcio le ha causado un bloqueo a la hora de escribir y se encuentra profundamente deprimida. Hasta su mejor amiga, Patti (Sandra Oh), piensa que no conseguirá recuperarse, a menos que siga sus consejos. La receta de la doctora Patty es muy sencilla: 10 días en la Toscana italiana. Una vez allí, Frances se encapricha por una villa llamada Bramasole, que literalmente significa "que anhela el sol" y decide comprarla. La casa necesita muchas reformas, pero... ¿qué mejor lugar para empezar una nueva vida que la cuna del Renacimiento? A medida que se va acomodando en su nuevo estilo de vida en la villa, en medio de la maravillosa y exuberante campiña toscana, Frances hace nuevos amigos entre sus vecinos. Pero en los momentos de soledad, teme que los proyectos para su nueva vida y su nueva familia no lleguen a realizarse. Hasta que en un encuentro casual en Roma, Frances cae en los brazos de un intrigante anticuario de Portobello llamado Marcello (Raoul Bova).
Rodada en 2002, en distintas localizaciones italianas, la película fue precisamente un lecho de rosas. "Estuvimos sometidos a mucha presión. Tanta que empecé a llamarla ?Bajo la pistola de Toscana?", comenta la directora Audrey Wells. "El filme es una autobiografía, la historia de mi vida en Italia y no hay ningún acontecimiento dramático importante en ella", afirma el guinista Frances Mayes. "Por eso, cuando la gente me hablaba de la película, querían que hubiera un asesinato o algo así", agrega.
Entre dos mentes
Para Lane, el proyecto resultó ser un agradable encuentro de dos mentes. "El guión despertó mi interés desde la primera vez que lo leí pero cuando cené con Audrey, hubo magia. Tuve claro enseguida que me sería imposible rechazar su oferta", cuenta la actriz. Lo que más atrajo e intrigó a Lane fue lo decidida y arriesgada que es Frances en el plano amoroso y aceptó el reto de interpretar la dramática transición que vive. "Lo que más me atrae de ella es cómo consigue rehacer su vida sin ayuda de nadie", dice. El humor sutil y amable del filme también despertó la sensibilidad de Lane para el humor. "Resulta extraño, pero justo antes de que el guión cayera en mis manos, me estaba preguntando a mí misma si sería posible que el humor de Jerry Lewis, a quien yo admiro, encajara en el contexto moderno. Y después del rodaje, creo que es posible", señaló.







