Una función de teatro debió suspenderse por un robo

El capocómico Ceferino Décima fue asaltado por segunda vez en un mes.

02 Junio 2004
La comunidad artística está conmocionada. Dos robos durante el fin de semana provocaron en un caso, la suspensión de la función de una obra de teatro, y en el otro, graves perjuicios para el artista.
Cuando los actores llegaron el sábado a la sala "Sótano" del Teatro Alberdi, 15 minutos pasada la medianoche, se encontraron con que gran parte del vestuario que utilizan para la obra "La escala humana" había sido robado. Faltaban puntualmente los vestidos de dos actrices, un par de tachos de luces y una pistola (real) que utiliza uno de los personajes. Esa noche, la función tuvo que ser levantada, principalmente por la falta de la pistola, porque se trata de un elemento central en la trama de la obra.
El director del Teatro Alberdi, Humberto Alonso, hizo la denuncia en la Policía Federal y el caso se está investigando.
Una situación más curiosa aún le ocurrió al capocómico Ceferino Décima, quien fue asaltado por segunda vez en un mes (en el verano también había sufrido en su departamento un extraño percance). El sábado pasado dos hombres lo empujaron al salir de un edificio, y al caer, le sustrajeron dos bolsos: uno que contenía maquillaje y ropa, y otro que envolvía un reproductor-grabador.

Otros incidentes
El viernes 21 de mayo también le habían robado indumentaria para su show. "Me llama la atención que los asaltos que sufrí tuvieran lugar durante los días de actuación, poco tiempo antes de la función, y que siempre se llevaron cosas ligadas directamente al espectáculo", le contó Décima a LA GACETA. "Ahora relaciono las dos o tres veces que un señor del público me sugirió entre sonrisas que no atacara tanto al gobierno (puesto que Kirchner necesitaba más tiempo), y la presencia de diversos ?inspectores? que intentaron clausurarme el show", reflexionó el humorista finalmente ante LA GACETA.

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