01 Junio 2004 Seguir en 
PARIS.- La monja alemana del siglo XIX, cuya visión empapada en sangre de la muerte de Jesucristo inspiró la película de Mel Gibson "La Pasión de Cristo", comenzará pronto el camino hacia la santidad, según dijeron responsables de la Iglesia Católica.
Anne Catherine Emmerich, una mística de salud frágil que vivió entre 1774 y 1824, ya casi ha alcanzado el status de culto entre los tradicionalistas católicos romanos por su libro, que dio a Gibson los terribles detalles que no están presentes en los Evangelios. El Vaticano dice que Juan Pablo II beatificará a Emmerich por su virtuosa vida, no por su famoso libro, pero la ceremonia que se celebrará el 3 de octubre dará mucha más publicidad a su relato sobre la Pasión, que algunos críticos denuncian como medieval y antisemita.
Aunque Gibson dijo que su película era fiel a los Evangelios, claramente utilizó el libro de Emmerich para algunas de las más dramáticas imágenes. El episodio en el que María friega la sangre de su hijo tras la flagelación es parte de la visión de la religiosa. Los Evangelios no mencionan a un demonio encapuchado que incita a los judíos para que exijan la crucifixión de Cristo.
"Son imágenes fantásticas; ella me proporcionó material en el que nunca habría pensado", dijo Gibson durante una entrevista reciente. (Reuter)
Anne Catherine Emmerich, una mística de salud frágil que vivió entre 1774 y 1824, ya casi ha alcanzado el status de culto entre los tradicionalistas católicos romanos por su libro, que dio a Gibson los terribles detalles que no están presentes en los Evangelios. El Vaticano dice que Juan Pablo II beatificará a Emmerich por su virtuosa vida, no por su famoso libro, pero la ceremonia que se celebrará el 3 de octubre dará mucha más publicidad a su relato sobre la Pasión, que algunos críticos denuncian como medieval y antisemita.
Aunque Gibson dijo que su película era fiel a los Evangelios, claramente utilizó el libro de Emmerich para algunas de las más dramáticas imágenes. El episodio en el que María friega la sangre de su hijo tras la flagelación es parte de la visión de la religiosa. Los Evangelios no mencionan a un demonio encapuchado que incita a los judíos para que exijan la crucifixión de Cristo.
"Son imágenes fantásticas; ella me proporcionó material en el que nunca habría pensado", dijo Gibson durante una entrevista reciente. (Reuter)






