La dura carta de la mamá del niño atropellado por "Lalo" Ramos, el ex piloto de TC

Conducía a alta velocidad y alcoholizado. Thiago ahora tiene ocho años y quedó con secuelas por el choque.

30 Mar 2018

Thiago Franco tenía cuatro años cuando el expiloto de TC Eduardo "Lalo" Ramos, manejando un auto Mercedes Benz, chocó desde atrás al auto en el que viajaba junto a su familia en la ruta cerca de Mar del Plata. La investigación dio por probado que Ramos viajaba a alta velocidad y estaba borracho. La condena para el expiloto fue de dos años en suspenso y en un juicio abreviado. Ahora, cuando pasaron cuatro años desde esa tarde del 29 de marzo de 2014, su mamá publicó una conmovedora carta contando cómo vive su hijo tras las múltiples fracturas de cráneo que sufrió en el choque. Como le dijo a Clarín, es "una manera de seguir pidiendo Justicia".

”Mami, estoy cansado de esta vida”, escribió Rocío Dusek citando palabras de su hijo, que le habla "de querer morirse, en vez de querer seguir viviendo”. Thiago no puede disfrutar de un huevo de pascua o de las salidas que cualquier familia puede haber organizado para un fin de semana extralargo como este. "Ya no existen festejos desde hace cuatro años... Ni Semana Santa, ni cumpleaños, ni fiestas familiares", sigue Rocío.

El ex piloto de TC Eduardo Ramos chocó e hirió de gravedad a un niño

En una carta, Rocío describe el dolor y la lucha del nene que ahora cumplió ocho años. “A 4 años donde un maldito borracho, imprudente y asesino arrebato parte de tu vida y de tu futuro, llevándose allí tus sueños, tus alegrías, tú infancia, esa de ser un niño feliz como lo eras vos y tu hermanita… A 4 años que por un lado doy gracias a Dios que estamos con vida después de semejante tragedia, pero más gracias doy por tener el privilegio de tenerte a nuestro lado y de que te hayas aferrado y luchado por tu vida mi pequeño y gran ángel guerrero".


Es que el chico, contó su madre, tiene "bajones" anímicos y, a la vez, asiste a intensos tratamientos para intentar mejorar su calidad de vida. "El gordo tiene daños físicos y neurológicos irreversibles. Una hemiparesia (parálisis parcial) del lado izquierdo, epilepsia, prosopagnosia (no reconoce los rostros), trastorno en la conducta, problemas en el sistema sensorial, su cerebro no recibe la información propioceptiva, utiliza valvas para caminar y para poder controlar el tronco", detalla a este diario Rocío. Habla como una médica. Con términos que fue aprendiendo desde el choque y por enfocarse las 24 horas en el cuidado de su Thiago, a quien en casa también llaman por su segundo nombre, Joel.

"No pude volver a trabajar de masajista. Estoy para él y para mi hija", aseguró.

 Y la carta sigue. "Cada vez que me decís con tu dulce y a la vez triste vocecita… 'Mami, estoy cansado de esta vida'… 'Quiero volver al cielo, alla era todo mas lindo y mejor que acá…' y es ahí donde empieza nuestra lucha interna de emociones que entre lágrimas aguantadas y con mucho amor te tomo en mis brazos y nos abrazamos tan fuerte que se siente como nuestras partes rotas se vuelven a juntar y en ese abrazo profundo se suman los brazos de tu hermanita diciéndote… 'Vamos Joel, vos sos fuerte, te amamos y queremos que estés bien' ese abrazo se termina convirtiendo en el combustible de nuestros motorcitos para seguir adelante!!."

El ex piloto de TC estaba alcoholizado cuando protagonizó un accidente

Ramos tenía 1,54 gramo del alcohol por litro sangre, tres veces la cantidad legalmente admitida. A mediados de junio de 2017, el juez Pedro Hooft permitió el juicio abreviado en el que el expiloto se declaró culpable de "lesiones culposas agravadas por la conducción de un vehículo automotor" y acordó una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso. Rocío cree que el pedido de juicio abreviado "fue propio de un cobarde".

La condena implica que si "Lalo" Ramos llegara a cometer algún delito o a violar las normas que le impusieron, deberá cumplir la condena de manera efectiva en la cárcel.

El choque por el que se lo juzgó y cambió para siempre la vida de Thiago y su familia fue en la tarde del 29 de marzo de 2014, en el kilómetro 19 de la ruta 226, que une Mar del Plata con Balcarce. Al llegar a la altura del Paraje La Gloria de la Peregrina, cerca de Sierra de los Padres, el expiloto embistió al Corsa de la familia Franco, que viajaba hacia Mar del Plata para disfrutar el mar.


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