Billy Bond derriba mitos sobre el origen del rock nacional

El músico radicado en Brasil negó que Sandro haya actuado en la primera La Cueva.

25 Mar 2018
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PREGUNTA. “¿Qué carajo hicieron con el rock argentino”, se quejó Bond. Telam.-

Primero fueron los videos “Tomando el té con Billy Bond”, que publicó el músico y productor, uno de los personajes iniciáticos del rock en la Argentina. A ello siguió un encuentro-masterclass, en un local del Abasto porteño, donde Bond desmitificó y contó hechos la historia del rock, publica Télam.

Empezó asegurando que Sandro jamás cantó en La Cueva. En el mítico local, en los años 60, varios rockeros se juntaban para tocar tratando de evitar detenciones policiales arbitrarias y buscando hacerse de algún dinero. La referencia tiene que ver con la primera Cueva, del barrio de la Recoleta, donde, de todos modos, Sandro iba de madrugada y apenas podía tocar un piano y cantar boleros, según recordó. Como un auténtico rocker, el romántico sí actuó en la segunda Cueva, en calle Rivadavia, que gerenciaba el propio Bond, nombre popular del artista nacido en la Liguria italiana en 1944 como Giuliano Canterini. Su testimonio echa por tierra leyendas como que el Gitano compartía el alquiler con Pajarito Zaguri y Javier Martínez, otros dos próceres del rock. Sin margen para la nostalgia, Bond dijo: “La Cueva era una mierda, era horrible, sucia, decadente”.

El encuentro reunió a varios de los principales personajes de la época iniciática del rock, como los productores Oscar López y Cacho Améndola, el fundador del sello Mandioca; Pedro Pujó; el historiador y músico Juan Carlos Kreimer y el guitarrista Héctor Starc. Allí se recordó la mañana cuando se presentaron en el sello discográfico dos muchachos altos, delgados y tímidos, dispuestos a grabar su primer disco: eran Charly García y Nito Mestre, Sui Generis. Comenzaron a tocar (“Charly agarró el piano y tocó algo que sonaba a Beethoven; me dejó sin palabras”, dijo Bond) y luego fueron llegando los músicos de La Pesada del Rock’n Roll, entre ellos Claudio Gabis y Alejandro Medina, que se incorporaron a la grabación. “Así sacamos ‘Vida’, que vendió un millón de discos”, afirmó.

En otra anécdota que incluye a García, contó que a principios de los 80 todos estaban escasos de dinero y junto con López convencieron al presidente de Music Hall que invirtiera U$S 100.000 para impulsar un grupo nuevo que garantizaría éxito. “Ante nuestra sorpresa, ¡nos dio la plata y no teníamos idea para qué usarlos!”, exclamó, y agregó: “nos fuimos a ver a Charly, que también estaba en la lona, y con él partimos a Brasil. Allí armamos Serú Girán”.

Ante la pregunta sobre si el rock perdió su naturaleza de rebeldía, evitó hablar sobre la calidad y sobre nombres de artistas actuales, pero se preguntó: “¿qué carajo hicieron con el rock argentino?”.

El productor, que vive hace 40 años en San Pablo, Brasil (su primera etapa fue como exiliado, y donde hizo amistad con Caetano Veloso, Ney Matogroso o Gilberto Gil), desplegó anécdotas del famoso festival de rock del 20 de octubre de 1972 en el Luna Park, donde tocaron consagrados como Aquelarre, Color Humano, Litto Nebbia, Pappo’s Blues y La Pesada. La historia oficial recuerda que ante algunas acciones represivas de la Policía para con el público, Bond dijo “¡rompan todo!”, y se desató una batahola. “Terminé preso y con un miedo bárbaro, porque estábamos en dictadura. Me soltaron como dos horas después, porque muchos compañeros y público fueron a presionar”, rememoró.

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