20 Mayo 2004 Seguir en 
Cannes.- Aparece en camisetas, pegatinas y pósters. Es un icono del siglo XX, pero el "Che", antes de ser un líder revolucionario, fue un joven argentino que estudiaba medicina y cuyas ganas de viajar lo llevaron a emprender en 1952 un viaje que resultaría decisivo en su vida: descubrió la geografía física y humana de Latinoamérica.
Esa aventura es la que el realizador brasileño Walter Salles mostró ayer en el Festival de Cannes con "Diarios de motocicleta", la película que ha recibido la ovación más entusiasta escuchada hasta el momento en la competición. Rodada con una sensibilidad extrema, sin caer en sentimentalismos y apartándose del documental, con "Diarios de Motocicleta", Salles ha intentado ser lo más fiel posible al viaje que emprendieron los argentinos Ernesto Guevara (interpretado por el mexicano Gael García Bernal) y Alberto Granado (a quien da vida el argentino Rodrigo de la Serna). En la rueda de prensa, que también se convirtió en una de las más interesantes realizadas en esta 57 edición del certamen, Salles acudió acompañado de sus protagonistas, así como de la actriz argentina Mia Maestro. La sorpresa se la llevaron los asistentes al ver entrar al propio Alberto Granado, quien pese a sus 82 años hizo gala de una vitalidad contagiosa.
El brasileño, que hace dos años fue miembro del jurado en Cannes que decidió sobre la Palma de Oro, quiso revelar la faceta humana de un joven sensible que años más tarde se endurece y llega empuñar las armas para defender una serie de derechos para los más desfavorecidos. En su opinión, la vida del "Che" Guevara fue tan compleja que no se puede contar en dos horas.
Para este trabajo, Walter Salles ("Estación Central") ha invertido cinco años, recorrió tres veces la misma ruta que hicieron los jóvenes, viajó varias veces a Cuba para conversar con Granado, así como con la viuda del líder revolucionario ultimado en Bolivia, Aleida, y sus tres hijos. Buscaba así tratar con el máximo respeto a Ernesto Guevara, de quien el filme destaca su honestidad. Respaldado en la producción por Robert Redford, Salles ha rodado la historia cronológicamente y en los lugares originales de un viaje iniciático. "Los problemas estructurales de América Latina, el problema de la distribución de la tierra, las desigualdades entre la ricos y pobres son los mismos hoy que en el 52", afirmó Salles. (DPA)
Esa aventura es la que el realizador brasileño Walter Salles mostró ayer en el Festival de Cannes con "Diarios de motocicleta", la película que ha recibido la ovación más entusiasta escuchada hasta el momento en la competición. Rodada con una sensibilidad extrema, sin caer en sentimentalismos y apartándose del documental, con "Diarios de Motocicleta", Salles ha intentado ser lo más fiel posible al viaje que emprendieron los argentinos Ernesto Guevara (interpretado por el mexicano Gael García Bernal) y Alberto Granado (a quien da vida el argentino Rodrigo de la Serna). En la rueda de prensa, que también se convirtió en una de las más interesantes realizadas en esta 57 edición del certamen, Salles acudió acompañado de sus protagonistas, así como de la actriz argentina Mia Maestro. La sorpresa se la llevaron los asistentes al ver entrar al propio Alberto Granado, quien pese a sus 82 años hizo gala de una vitalidad contagiosa.
El brasileño, que hace dos años fue miembro del jurado en Cannes que decidió sobre la Palma de Oro, quiso revelar la faceta humana de un joven sensible que años más tarde se endurece y llega empuñar las armas para defender una serie de derechos para los más desfavorecidos. En su opinión, la vida del "Che" Guevara fue tan compleja que no se puede contar en dos horas.
Para este trabajo, Walter Salles ("Estación Central") ha invertido cinco años, recorrió tres veces la misma ruta que hicieron los jóvenes, viajó varias veces a Cuba para conversar con Granado, así como con la viuda del líder revolucionario ultimado en Bolivia, Aleida, y sus tres hijos. Buscaba así tratar con el máximo respeto a Ernesto Guevara, de quien el filme destaca su honestidad. Respaldado en la producción por Robert Redford, Salles ha rodado la historia cronológicamente y en los lugares originales de un viaje iniciático. "Los problemas estructurales de América Latina, el problema de la distribución de la tierra, las desigualdades entre la ricos y pobres son los mismos hoy que en el 52", afirmó Salles. (DPA)







