19 Mayo 2004 Seguir en 
La salud de Antonio Bussi es buena y su afección cardíaca puede ser tratada sin necesidad de que esté internado. Esto concluyeron los médicos que designó la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que certifiquen la situación del detenido ex gobernador. Sin embargo, los profesionales consideraron que no conviene que regrese a Tucumán, donde podría sufrir mayores presiones emocionales.
Desde fines de 2003, Bussi está bajo detención domiciliaria por la desaparición del senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse, ocurrida en 1976, en la casa de su hija Claudia, en Pilar (Buenos Aires). La autorización la dio el juez federal Jorge Parache.
En el nuevo informe, los médicos destacaron que el intendente electo (aún no pudo asumir el cargo) presenta un buen estado general, está lúcido y tiene la locomoción propia de una persona de su edad. Aclararon que el tratamiento puede ser realizado en forma ambulatoria y que su situación permite un eventual traslado, ya que la patología puede ser controlada en Tucumán. Pese a ello, desaconsejaron su regreso a la provincia.
El fiscal federal Emilio Ferrer disintió con el planteo médico y reiteró a Parache el pedido de que Bussi sea traído a Tucumán. "La ausencia del procesado es un grave obstáculo para el normal desenvolvimiento de esta y de otras causas asimilables", dijo.
"Bussi contaría en Tucumán con recursos médicos nada desdeñables para ser alojado en las mismas condiciones que las que goza en Pilar", concluyó.
Desde fines de 2003, Bussi está bajo detención domiciliaria por la desaparición del senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse, ocurrida en 1976, en la casa de su hija Claudia, en Pilar (Buenos Aires). La autorización la dio el juez federal Jorge Parache.
En el nuevo informe, los médicos destacaron que el intendente electo (aún no pudo asumir el cargo) presenta un buen estado general, está lúcido y tiene la locomoción propia de una persona de su edad. Aclararon que el tratamiento puede ser realizado en forma ambulatoria y que su situación permite un eventual traslado, ya que la patología puede ser controlada en Tucumán. Pese a ello, desaconsejaron su regreso a la provincia.
El fiscal federal Emilio Ferrer disintió con el planteo médico y reiteró a Parache el pedido de que Bussi sea traído a Tucumán. "La ausencia del procesado es un grave obstáculo para el normal desenvolvimiento de esta y de otras causas asimilables", dijo.
"Bussi contaría en Tucumán con recursos médicos nada desdeñables para ser alojado en las mismas condiciones que las que goza en Pilar", concluyó.







