27 Marzo 2002 Seguir en 
Ciudad del Vaticano.- Debido a su delicado estado de salud, el papa Juan Pablo II se vería impedido de asumir la totalidad de las actividades que habitualmente realiza la Semana Santa. A raíz de un fuerte dolor artrítico en una de sus piernas, el Santo Padre debió renunciar, por primera vez en 23 años de pontificado, a celebrar la misa del Domingo de Ramos, el primero de los ritos de la Semana Santa. Se limitó a presidirla sentado o de rodillas mientras era celebrada por el cardenal vicario, Camillo Ruini. Según una fuente vaticana, históricamente los Papas presidían las ceremonias pero no las oficiaban. Así fue hasta el papado de Juan XXIII e incluso del de Pablo VI, dijo.
Ahora muchos se preguntan cómo afrontará Juan Pablo II las ceremonias del lavado de pies y el Via Crucis por el Coliseo Romano, dos de las ceremonias de la Semana Mayor que exigirán mucho esfuerzo. El Papa usa bastón y para los largos trayectos se desplaza sobre una plataforma.
Dos sectores
Un día después de que se transmitieron por el mundo las imágenes del Papa, sufrido, masajeándose una rodilla durante el Domingo de Ramos, Vittorio Messori, un destacado escritor católico con buenos contactos en El Vaticano, reabrió el debate sobre si el Papa debería retirarse anticipadamente.
Según Messori, algunos cardenales habrían aconsejado al Sumo Pontífice reflexionar sobre su posible renuncia. Pero otros, como el cardenal Giovanni Cheli, defienden la continuidad argumentando que el Papa tiene problemas para caminar, pero que su mente está lúcida.
El último Papa que renunció voluntariamente fue Celestine V, en 1294. Gregory XII abdicó en 1415 para resolver una disputa porque había más de un Papa reinando en el mismo tiempo. El Código de Derecho Canónico prevé la posibilidad de dimisión del pontífice, pero si esta se concretase, crearía un precedente en la tradición futura de la Iglesia, dicen fuentes vaticanas.
Pese a todo, el Papa se resiste a modificar una densa agenda de compromisos en Italia y en el exterior -que incluye México y Guatemala. (Reuter/TELAM/DPA)
Ahora muchos se preguntan cómo afrontará Juan Pablo II las ceremonias del lavado de pies y el Via Crucis por el Coliseo Romano, dos de las ceremonias de la Semana Mayor que exigirán mucho esfuerzo. El Papa usa bastón y para los largos trayectos se desplaza sobre una plataforma.
Dos sectores
Un día después de que se transmitieron por el mundo las imágenes del Papa, sufrido, masajeándose una rodilla durante el Domingo de Ramos, Vittorio Messori, un destacado escritor católico con buenos contactos en El Vaticano, reabrió el debate sobre si el Papa debería retirarse anticipadamente.
Según Messori, algunos cardenales habrían aconsejado al Sumo Pontífice reflexionar sobre su posible renuncia. Pero otros, como el cardenal Giovanni Cheli, defienden la continuidad argumentando que el Papa tiene problemas para caminar, pero que su mente está lúcida.
El último Papa que renunció voluntariamente fue Celestine V, en 1294. Gregory XII abdicó en 1415 para resolver una disputa porque había más de un Papa reinando en el mismo tiempo. El Código de Derecho Canónico prevé la posibilidad de dimisión del pontífice, pero si esta se concretase, crearía un precedente en la tradición futura de la Iglesia, dicen fuentes vaticanas.
Pese a todo, el Papa se resiste a modificar una densa agenda de compromisos en Italia y en el exterior -que incluye México y Guatemala. (Reuter/TELAM/DPA)







