Lo accesible, lo económico, lo barato, la falta de recaudos, la irresponsabilidad, inconsciencia, se oponen a la seguridad, la sensatez, al respeto por las normas, y muchas veces pueden generar lesiones graves o conducir a la muerte. Hace más de una década que se ha constituido en la reina de las calles, pero es una dama, cuyos conductores -muchos, no todos- cargan con críticas y acusaciones. Lo más grave es que una buena parte de las víctimas suelen ser los menores que tienen a su cargo. La motocicleta ha alcanzado una popularidad notable en tierras tucumanas y es a menudo protagonista de accidentes.
Según un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial en todo el país, dos de cada 10 heridos graves en accidentes son menores de 12 años. En Tucumán la realidad no es distinta. Hasta hace poco tiempo, los casos de niños accidentados que llegaban al Hospital de Niños eran esporádicos, sin embargo, en la actualidad se atiende un promedio de cinco por día y muchos llegan en estado de gravedad.
Un médico de la Dirección de Emergencias de la provincia señaló que de las 55.000 atenciones callejeras que hace esa repartición, 30.000 (el 55%) se debe a incidentes de tránsito y en la mayoría de los casos aparecen motos. “Teníamos la expectativa de que el boleto estudiantil iba a sacar los chicos de las motos; y que como consecuencia iban a llegar menos a la emergencia. Pero no. Al contrario, tenemos cada vez más casos de menores accidentados”, dijo. El profesional agregó que por cada niño que muere, hay tres que quedan con lesiones severas.
La estadística indica que siete de cada 10 chicos menores de 14 años que mueren en Tucumán se debe a accidentes (de tránsito o domésticos). Dos pediatras del Hospital de Niños que se desempeñan en la guardia y en la terapia intensiva afirman que estas muertes podrían haberse evitado.
El director municipal de Tránsito señaló que entre marzo y julio descendió un 11% la cantidad de accidentes, como consecuencia de la implementación del boleto estudiantil gratuito, que redujo la cantidad de motos con más de dos pasajeros para llevar a los chicos a la escuela. Dijo que los inspectores secuestran motos porque sus conductores no llevan casco, no tienen la documentación adecuada o viajan con menores a bordo.
Este problema ocurre en el interior de la provincia desde más de un año. En noviembre de 2014, el Hospital Belascuain, de Concepción, informó que el 40% de los motociclistas accidentados eran menores y que una cantidad importante de adolescentes solía ir a la escuela en moto.
Basta recorrer las inmediaciones de las escuelas para constatar la cantidad de ciclomotores que llevan niños sin ningún tipo de protección a la salida de los establecimientos, pero también esa postal se repite en las calles y avenidas a cualquier hora. Es moneda corriente circular sin casco y en una misma moto, llegan a viajar cuatro personas, entre ellas, menores. Raramente se observan controles municipales. Se podría endurecer la legislación y establecer que no se pueda llevar de acompañantes a menores de 16 años en las motos, como sucede en Buenos Aires o de 12, como en Santa Fe. Pero la pregunta es la de siempre, ¿se hará cumplir la ley en forma eficaz? Si no se educa y se sanciona esta realidad difícilmente cambiará. Mientras tanto, a diario se sigue poniendo en juego la vida de nuestros niños.
Según un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial en todo el país, dos de cada 10 heridos graves en accidentes son menores de 12 años. En Tucumán la realidad no es distinta. Hasta hace poco tiempo, los casos de niños accidentados que llegaban al Hospital de Niños eran esporádicos, sin embargo, en la actualidad se atiende un promedio de cinco por día y muchos llegan en estado de gravedad.
Un médico de la Dirección de Emergencias de la provincia señaló que de las 55.000 atenciones callejeras que hace esa repartición, 30.000 (el 55%) se debe a incidentes de tránsito y en la mayoría de los casos aparecen motos. “Teníamos la expectativa de que el boleto estudiantil iba a sacar los chicos de las motos; y que como consecuencia iban a llegar menos a la emergencia. Pero no. Al contrario, tenemos cada vez más casos de menores accidentados”, dijo. El profesional agregó que por cada niño que muere, hay tres que quedan con lesiones severas.
La estadística indica que siete de cada 10 chicos menores de 14 años que mueren en Tucumán se debe a accidentes (de tránsito o domésticos). Dos pediatras del Hospital de Niños que se desempeñan en la guardia y en la terapia intensiva afirman que estas muertes podrían haberse evitado.
El director municipal de Tránsito señaló que entre marzo y julio descendió un 11% la cantidad de accidentes, como consecuencia de la implementación del boleto estudiantil gratuito, que redujo la cantidad de motos con más de dos pasajeros para llevar a los chicos a la escuela. Dijo que los inspectores secuestran motos porque sus conductores no llevan casco, no tienen la documentación adecuada o viajan con menores a bordo.
Este problema ocurre en el interior de la provincia desde más de un año. En noviembre de 2014, el Hospital Belascuain, de Concepción, informó que el 40% de los motociclistas accidentados eran menores y que una cantidad importante de adolescentes solía ir a la escuela en moto.
Basta recorrer las inmediaciones de las escuelas para constatar la cantidad de ciclomotores que llevan niños sin ningún tipo de protección a la salida de los establecimientos, pero también esa postal se repite en las calles y avenidas a cualquier hora. Es moneda corriente circular sin casco y en una misma moto, llegan a viajar cuatro personas, entre ellas, menores. Raramente se observan controles municipales. Se podría endurecer la legislación y establecer que no se pueda llevar de acompañantes a menores de 16 años en las motos, como sucede en Buenos Aires o de 12, como en Santa Fe. Pero la pregunta es la de siempre, ¿se hará cumplir la ley en forma eficaz? Si no se educa y se sanciona esta realidad difícilmente cambiará. Mientras tanto, a diario se sigue poniendo en juego la vida de nuestros niños.
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