Los memoriosos del fútbol argentino aseguran que el nivel de juego en nuestro bendito deporte de todos los fines de semana cayó en un pozo; en un callejón que parece no tener salida.
Sin embargo, en medio de tanta pierna fuerte y rechazos de punta y hacia arriba, hay entrenadores que intentan que sus equipos incorporen el ADN principal de este deporte: pelota al piso y toques.
Este parece ser el caso de Walter Coyette, DT de un Chacarita que llega con el cartel que lo marca como uno de los equipos que mejor juega al fútbol en la categoría. El “Funebrero” fue subcampeón de la pasada temporada de la B Nacional y lleva 11 partidos sin conocer la derrota (ocho victorias y 3 empates). Viene de quedar libre en la jornada anterior y en la primera fecha igualó 1-1, en San Martín con Instituto, en un juego en el que la pelota casi no rodaba en el campo a causa de la lluvia.
Por eso, en Chacarita esperan que el espléndido clima que viene disfrutando Tucumán sea su aliado. “Vamos a tratar de imponer nuestra idea que es la de jugar al ras del piso y con toques; ese es nuestro fuerte”, dijo en los días previos Maximiliano Casa, extremo derecho del “Tricolor”.
Coyette lleva 18 partidos como entrenador “Funebrero”. En ese lapso, su equipo ganó 12 juegos, empató 5 y perdió solamente en un ocasión: como local contra Nueva Chicago. Además, el ex enganche de Lanús y Argentinos Juniors entre otros clubes, hace jugar a su equipo con el manual del fútbol lírico en la mano. Chacarita es un equipo que trata muy bien el balón, que cuenta con jugadores rápidos y que sabe hacer ancho el campo para explotar los espacios que deja su rival.
Claro, en San Martín tomaron nota de eso y no se achican. Diego Cagna es un DT que se fija más en el juego de su equipo que en lo que hace el rival. El “Santo” ya demostró que, cuando está concentrado, es un rival peligroso para cualquiera. Además, está más maduro que el año pasado y sólo le falta volver a contar con un encendido Ramón Lentini.
El buen fútbol parece asegurado con dos equipos que saben lo que quieren.
Sin embargo, en medio de tanta pierna fuerte y rechazos de punta y hacia arriba, hay entrenadores que intentan que sus equipos incorporen el ADN principal de este deporte: pelota al piso y toques.
Este parece ser el caso de Walter Coyette, DT de un Chacarita que llega con el cartel que lo marca como uno de los equipos que mejor juega al fútbol en la categoría. El “Funebrero” fue subcampeón de la pasada temporada de la B Nacional y lleva 11 partidos sin conocer la derrota (ocho victorias y 3 empates). Viene de quedar libre en la jornada anterior y en la primera fecha igualó 1-1, en San Martín con Instituto, en un juego en el que la pelota casi no rodaba en el campo a causa de la lluvia.
Por eso, en Chacarita esperan que el espléndido clima que viene disfrutando Tucumán sea su aliado. “Vamos a tratar de imponer nuestra idea que es la de jugar al ras del piso y con toques; ese es nuestro fuerte”, dijo en los días previos Maximiliano Casa, extremo derecho del “Tricolor”.
Coyette lleva 18 partidos como entrenador “Funebrero”. En ese lapso, su equipo ganó 12 juegos, empató 5 y perdió solamente en un ocasión: como local contra Nueva Chicago. Además, el ex enganche de Lanús y Argentinos Juniors entre otros clubes, hace jugar a su equipo con el manual del fútbol lírico en la mano. Chacarita es un equipo que trata muy bien el balón, que cuenta con jugadores rápidos y que sabe hacer ancho el campo para explotar los espacios que deja su rival.
Claro, en San Martín tomaron nota de eso y no se achican. Diego Cagna es un DT que se fija más en el juego de su equipo que en lo que hace el rival. El “Santo” ya demostró que, cuando está concentrado, es un rival peligroso para cualquiera. Además, está más maduro que el año pasado y sólo le falta volver a contar con un encendido Ramón Lentini.
El buen fútbol parece asegurado con dos equipos que saben lo que quieren.







