27 Marzo 2002 Seguir en 
"Le dije que se bajara de mi moto y me apuntó con una pistola. Hizo dos tiros al aire y me alejé caminando hacia atrás", relató Sebastián Barrionuevo, un joven repartidor de pizzas al que le quitaron la moto Honda C-90.
Este es sólo uno de los tantos casos que se están dando en Tucumán, y el inédito incremento que tuvo el robo de motos motivó que el fiscal Daniel Marranzino iniciara de oficio una causa para investigar la presencia de bandas en la capital.
Entre el lunes y ayer se registraron al menos cinco nuevas denuncias de robos de motos. En los últimos cinco días, entonces, fueron 25 los rodados sustraídos, casi todos mediante amenazas con armas de fuego.
Además de la cantidad de robos, se detectó que hay grupos que siguen a sus víctimas tras el atraco y que luego les piden recates de entre $200 y $500 para recuperar el vehículo.
El caso de Barrionuevo, de 21 años, demuestra la violencia con la que actúan estos delincuentes. "Del susto que me pegué, me escondí dentro de la casa de la señora", comentó angustiado el muchacho de 21 años.
El fue asaltado en la esquina de Luis F. Nougués y Ramón Cajal, mientras entregaba un pedido y tenía las llaves puestas en la moto. El repartidor contó que cuando estaba a salvo de los delincuentes, escuchó que la moto arrancaba y se alejaba. "Salí para ver, pero había otro tipo que se había quedado y estaba apuntándome, entonces me escondí de nuevo", dijo.
Además del robo de motos -en especial los modelos C-90, CG 125 y Hero-, se notó también un incremento de sustracciones violentas de bicicletas, que tuvieron su máxima expresión con el asesinato de Luis Guerrero, de 18 años, en Los Nogales, hace dos semanas.
El fiscal Marranzino organizó su investigación en base a un mapa en el que delimitó zonas "rojas" de asalto, para ir determinando la modalidad que se usa en cada una de ellas. Así espera dar con las bandas que están azotando a Tucumán.
Este es sólo uno de los tantos casos que se están dando en Tucumán, y el inédito incremento que tuvo el robo de motos motivó que el fiscal Daniel Marranzino iniciara de oficio una causa para investigar la presencia de bandas en la capital.
Entre el lunes y ayer se registraron al menos cinco nuevas denuncias de robos de motos. En los últimos cinco días, entonces, fueron 25 los rodados sustraídos, casi todos mediante amenazas con armas de fuego.
Además de la cantidad de robos, se detectó que hay grupos que siguen a sus víctimas tras el atraco y que luego les piden recates de entre $200 y $500 para recuperar el vehículo.
El caso de Barrionuevo, de 21 años, demuestra la violencia con la que actúan estos delincuentes. "Del susto que me pegué, me escondí dentro de la casa de la señora", comentó angustiado el muchacho de 21 años.
El fue asaltado en la esquina de Luis F. Nougués y Ramón Cajal, mientras entregaba un pedido y tenía las llaves puestas en la moto. El repartidor contó que cuando estaba a salvo de los delincuentes, escuchó que la moto arrancaba y se alejaba. "Salí para ver, pero había otro tipo que se había quedado y estaba apuntándome, entonces me escondí de nuevo", dijo.
Además del robo de motos -en especial los modelos C-90, CG 125 y Hero-, se notó también un incremento de sustracciones violentas de bicicletas, que tuvieron su máxima expresión con el asesinato de Luis Guerrero, de 18 años, en Los Nogales, hace dos semanas.
El fiscal Marranzino organizó su investigación en base a un mapa en el que delimitó zonas "rojas" de asalto, para ir determinando la modalidad que se usa en cada una de ellas. Así espera dar con las bandas que están azotando a Tucumán.






