LONDRES.- Seguramente el público que se de cita en la Catedral del tenis de Wimbledon alentará a dos potencias para que ambos se enfrenten en la final, una final que muchos quieren presenciar entre Roger Federer y Andy Murray.
Máximo ganador de títulos de Grand Slam y leyenda viva, el suizo Federer se medirá en primer turno ante el canadiense Milos Raonic, número seis y semifinalista por segunda vez en Londres.
Aguantó los misiles del servicio de Marin Cilic en cuartos de final y como si eso fuera poco, “Rogelio” volverá a enfrentar a otro potente sacador como Raonic, que no teme en disparar tiros ganadores a mansalva y que llega a su segunda semifinal luego de vencer al estadounidense Sam Querrey en cuartos. Pero Federer lo domina ampliamente en el historial: ganó nueve de las once veces que se cruzaron, incluida un triunfo en las semifinales de 2014 en Wimbledon. Federer busca su undécima final en la “Catedral” en un momento de su carrera en que no lo creía posible, tras una operación de meniscos y su ausencia en Roland Garros en mayo.
Ante su público
Murray volverá a alimentarse del aliento de su público como lo hizo ante Jo Wilfried Tsonga en cuartos de final. Será una buena prueba para Berdych, un jugador de mucho carácter. El cruce será intenso no sólo por el estilo de juego de cada uno -Berdych es un gran pegador y Murray, un jugador más táctico-, sino porque han tenido diferencias previamente en la semifinal del Abierto de Australia 2015, en la que la novia de Murray habría insultado al checo. “No hemos jugado sobre césped antes, así que será diferente”, señaló el británico, que lidera el historial entre ambos por 8-6.

Luego de la eliminación del serbio Novak Djokovic en tercera ronda, Murray es el favorito del público y de los especialistas, pero antes deberá vencer a Berdych y Federer a Raonic para que se midan en la final (DPA-Especial)








