Encontraron restos humanos en San Pablo

Se investiga si pertenecen a Margarita Pereyra, la mujer que habría sido asesinada por su yerno. Planteos de un abogado.

RECHAZO TODO. Mario “Lobo” Estequín, a través de su abogado, apeló la prisión preventiva y pidió que se anulen varias medidas.
RECHAZO TODO. Mario “Lobo” Estequín, a través de su abogado, apeló la prisión preventiva y pidió que se anulen varias medidas.
03 Marzo 2004
La Policía encontró un brazo y una mano que, según fuentes de la investigación, podrían pertenecer a Margarita Pereyra, la mujer asesinada supuestamente por su yerno, Mario "Lobo" Estequín. Los forenses realizan pericias para determinar si realmente los restos pertenecen al cuerpo de la mujer descuartizada.
Mientras tanto, Estequín, de 29 años, empezó ayer a ser analizado por psiquiatras y psicólogos del Poder Judicial, quienes deberán realizar un informe pormenorizado de su capacidad y de su estado de salud mental.
El hallazgo de los restos humano se produjo ayer a la mañana en jurisdicción de la comisaría de San Pablo, en un sitio bastante alejado de la finca de Lules donde aparecieron la cabeza, las piernas, el pie y un antebrazo de Margarita Pereyra. El procedimiento fue realizado por personal a cargo del subcomisario Miguel Bustamante.

De vieja data
El policía comentó que los peritos dudan que los miembros sean de Pereyra, puesto que los restos están casi momificados, lo que indicaría que la persona murió mucho antes. Mario Leiva, el defensor de Estequín, por su parte, apeló el dictado de prisión preventiva que la Justicia dictó contra "El Lobo", además de pedir la nulidad de la detención y del allanamiento en la casa, medidas que consideró ilegales.
También planteó la nulidad de la pericia forense que indica que la disección del cuerpo de la mujer se produjo mientra ella aún vivía, porque según estudios que citó, esa pericia no puede realizarse con los restos hallados. El crimen se habría producido el 16 de enero pasado, en la casa del acusado, según las constancias de la causa. Pereyra habría acudido allí supuestamente mediante engaños, para solucionar los problemas generados cuando su hija Marisol Chávez abandonó al "Lobo". La ruptura matrimonial habría sido el desencadenante del crimen.
Los restos fueron enviados al gabinete de la Policía Científica para su análisis.

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