02 Marzo 2004 Seguir en 
"Comadreja Vieja" y "El Boliviano Serapio" vieron esfumarse un negocio redondo. En dos días (viernes y ayer), personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía secuestró 18 kilos de marihuana. Además, detuvo a los presuntos cabecillas de la banda y encontró diversos elementos que servirían para probar los negocios ilegales que se realizaban con droga en diversas provincias.
Los policías al mando de los comisarios Roque Sánchez, Mario Alfredo Rojas y Angel Horacio Correa habían recibido la información de que la droga estaba por llegar a la provincia.
Por eso, el viernes pasado, una comisión integrada por los oficiales Juan Edmundo Ibáñez, José Alabarce y Jorge Nacuse se instaló en la terminal de ómnibus hasta que llegó la encomienda. La espera dio frutos. Los policías vieron a una mujer que retiraba un pesado paquete, y la detuvieron. Ante la presencia de testigos abrieron la encomienda, y en el interior encontraron 7 kilos de marihuana perfectamente compactada. Con este secuestro, la investigación se aceleró.
Con órdenes de allanamiento otorgadas por el juez federal Nº 1, Jorge Parache, los efectivos entraron a la casa de la "Comadreja Vieja" y secuestraron varios celulares y agendas, que contenían nombres de contactos y de compradores a quienes estaba destinada la droga. También había papeles para armar porros.
Cómplices
Pero los policías suponían que la mujer tendría cómplices. Por eso se realizaron allanamientos consecutivos en Buenos Aires y en Córdoba. El resultado también fue exitoso. Se secuestraron varias bochas de cocaína, y se detuvo al "boliviano Serapio", un hombre de 40 años, quien ya tiene antecedentes por narcotráfico.
Por los datos que fueron obteniendo durante la investigación, los policías sospecharon que habría una segunda entrega en Tucumán. Todo el operativo se había mantenido en el más estricto de los secretos para evitar que los contactos en Buenos Aires se enteren de que la "célula" tucumana había sido detenida, y sigan mandando droga.
Ayer, a la mañana, los efectivos fueron nuevamente hasta la terminal. Entonces secuestraron una encomienda que había llegado en un ómnibus de pasajeros. En el interior, los investigadores encontraron 11 kilos más de droga, también compactada y lista para la venta. Los policías no descartaron que puedan producirse nuevas detenciones.
Los policías al mando de los comisarios Roque Sánchez, Mario Alfredo Rojas y Angel Horacio Correa habían recibido la información de que la droga estaba por llegar a la provincia.
Por eso, el viernes pasado, una comisión integrada por los oficiales Juan Edmundo Ibáñez, José Alabarce y Jorge Nacuse se instaló en la terminal de ómnibus hasta que llegó la encomienda. La espera dio frutos. Los policías vieron a una mujer que retiraba un pesado paquete, y la detuvieron. Ante la presencia de testigos abrieron la encomienda, y en el interior encontraron 7 kilos de marihuana perfectamente compactada. Con este secuestro, la investigación se aceleró.
Con órdenes de allanamiento otorgadas por el juez federal Nº 1, Jorge Parache, los efectivos entraron a la casa de la "Comadreja Vieja" y secuestraron varios celulares y agendas, que contenían nombres de contactos y de compradores a quienes estaba destinada la droga. También había papeles para armar porros.
Cómplices
Pero los policías suponían que la mujer tendría cómplices. Por eso se realizaron allanamientos consecutivos en Buenos Aires y en Córdoba. El resultado también fue exitoso. Se secuestraron varias bochas de cocaína, y se detuvo al "boliviano Serapio", un hombre de 40 años, quien ya tiene antecedentes por narcotráfico.
Por los datos que fueron obteniendo durante la investigación, los policías sospecharon que habría una segunda entrega en Tucumán. Todo el operativo se había mantenido en el más estricto de los secretos para evitar que los contactos en Buenos Aires se enteren de que la "célula" tucumana había sido detenida, y sigan mandando droga.
Ayer, a la mañana, los efectivos fueron nuevamente hasta la terminal. Entonces secuestraron una encomienda que había llegado en un ómnibus de pasajeros. En el interior, los investigadores encontraron 11 kilos más de droga, también compactada y lista para la venta. Los policías no descartaron que puedan producirse nuevas detenciones.







