28 Febrero 2004 Seguir en 
Desconocidos robaron al menos $ 12.000 de una de las cajas fuertes de una distribuidora de gaseosas. Lo más llamativo del robo fue que había un sereno que cuidaba el depósito, y que la empresa utiliza las instalaciones de la Compañía de Comunicaciones 5, del Ejército Argentino, en la cual hay guardia permanente.
Ayer, entre las 2 y las 3 de la madrugada, un grupo de personas entró -nadie sabe bien por dónde- y con una amoladora, abrió una caja fuerte pequeña, de la que sacó el dinero. La otra, de mayores dimensiones y empotrada en la pared, no fue tocada. La distribuidora se ubica en Laprida 1.074.
Un dato que llamó la atención de los investigadores fue que el depósito tiene un sereno que, aparentemente, no escuchó nada de lo ocurrido.
Desde el portón hasta donde están las oficinas, los delincuentes tuvieron que caminar unos 50 metros, cargando las máquinas, las herramientas y algún bolso en el que se habrían llevado el dinero.
La investigación se realiza conjuntamente entre personal de la Regional Capital y de Investigaciones, al mando de los comisarios generales Guillermo del Lugo y Alfredo Jiménez, respectivamente.
Fuentes extraoficiales comentaron que también habría estado en las oficinas un empleado administrativo adelantando su labor, pero tampoco habría percibido nada extraño. Tampoco los perros del sereno ladraron o mostraron síntomas de haber sido golpeados o envenenados.
Las autoridades de la empresa no quisieron hacer declaraciones.
Ayer, entre las 2 y las 3 de la madrugada, un grupo de personas entró -nadie sabe bien por dónde- y con una amoladora, abrió una caja fuerte pequeña, de la que sacó el dinero. La otra, de mayores dimensiones y empotrada en la pared, no fue tocada. La distribuidora se ubica en Laprida 1.074.
Un dato que llamó la atención de los investigadores fue que el depósito tiene un sereno que, aparentemente, no escuchó nada de lo ocurrido.
Desde el portón hasta donde están las oficinas, los delincuentes tuvieron que caminar unos 50 metros, cargando las máquinas, las herramientas y algún bolso en el que se habrían llevado el dinero.
La investigación se realiza conjuntamente entre personal de la Regional Capital y de Investigaciones, al mando de los comisarios generales Guillermo del Lugo y Alfredo Jiménez, respectivamente.
Fuentes extraoficiales comentaron que también habría estado en las oficinas un empleado administrativo adelantando su labor, pero tampoco habría percibido nada extraño. Tampoco los perros del sereno ladraron o mostraron síntomas de haber sido golpeados o envenenados.
Las autoridades de la empresa no quisieron hacer declaraciones.







