26 Febrero 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- El joven de 19 años que se había desaparecido el lunes pasado y se temía que podía haber sido secuestrado por segunda vez, murió hace tres días atropellado por un tren en el partido Quilmes y su cadáver se encontraba desde entonces en la morgue judicial, informaron fuentes policiales.
"Está confirmado, es nuestro hijo, sufrió un accidente ferroviario", dijo hoy a Télam Hugo Castro, padre de Andrés Castro, el joven de 19 años que el lunes pasado fue visto por última vez cuando salió de su casa rumbo al trabajo.
Fuentes de la investigación aseguraron que el cadáver de Andrés se encontraba desde el lunes pasado en la morgue judicial, luego de que fue atropellado por un tren, pero como no tenía documentos en sus bolsillos no pudo ser identificado.
Por lo que pudieron reconstruir los investigadores, Castro fue embestido por una formación la misma mañana del lunes de su desaparición, en el cruce de la calle Conesa y las vías del ex ferrocarril Roca, a tres cuadras de la estación de Quilmes y a cinco de la empresa de seguros donde trabajaba como telefonista.
Según las fuentes, la demora en la identificación ocurrió porque el tren arrastró el cuerpo unos 60 metros, el cadáver quedó completamente desfigurado y el forense que lo vio pensó que se trataba de una persona que tenía más de 19 años.No obstante, las impresiones digitales, las ropas y un documento de la víctima que fue encontrado al costado de las vías, confirmaron hoy que se trataba de Castro.
Fuentes policiales descartaron que se haya tratado de un crimen o de un suicidio al afirmar que "el maquinista declaró que el chico cruzó mal las vías mirando para el otro costado, pese a que él le tocó la bocina".
El accidente ocurrió entre las 8.30 y las 9, el mismo horario en el que Castro solía llegar a su trabajo, según contó hoy su madre, Liliana Brachi.
La mujer también relató que ella misma el lunes pasado se acercó hasta la estación ferroviaria ante la noticia del accidente, pero que allí le dijeron que la víctima "era una persona de 60 años", por lo que desestimó la posibilidad de que se tratara de su hijo.
"Tuvo un accidente el mismo lunes, tomó el colectivo y no llegó a su trabajo porque lo atropelló un tren. Recién ayer se encontró el documento al costado de la vía y hoy nos confirmaron que se trataba de Andrés", comentó la madre a la prensa en la puerta de su casa en el barrio Parque Calchaquí.
El caso es investigado por el personal de la Delegación de Investigaciones (DDI) de Quilmes y el fiscal Pablo Pérez Marcote de los tribunales de ese distrito del sur del conurbano.Castro fue visto por última vez antes de tomar el colectivo en la localidad bonaerense de Parque Calchaquí, partido de Quilmes, rumbo a su trabajo, donde nunca llegó.
Su madre había explicado que Andrés salió el lunes a las 8.15 de su casa para tomar el micro que lo conducía a su trabajo y, ante su desaparición, recorrieron hospitales y otros lugares, pero no lo encontraron.
La familia temía que el joven hubiera sufrido un nuevo secuestro, ya que el año pasado estuvo en cautiverio y fue liberado tras pagar un rescate, aunque en esta oportunidad nunca recibieron llamados extorsivos.
Brachi recordó que el 25 de marzo de 2003 la familia sufrió un robo en casa y que "los delincuentes se llevaron a Andrés y luego exigieron como rescate unos 10 mil pesos"."Negociamos y finalmente debimos pagar tres mil pesos para que lo liberaran", afirmó la mujer, y recordó que en aquella oportunidad el muchacho fue dejado en libertad por sus captores en una zona de quintas de Longchamps. (Télam)
"Está confirmado, es nuestro hijo, sufrió un accidente ferroviario", dijo hoy a Télam Hugo Castro, padre de Andrés Castro, el joven de 19 años que el lunes pasado fue visto por última vez cuando salió de su casa rumbo al trabajo.
Fuentes de la investigación aseguraron que el cadáver de Andrés se encontraba desde el lunes pasado en la morgue judicial, luego de que fue atropellado por un tren, pero como no tenía documentos en sus bolsillos no pudo ser identificado.
Por lo que pudieron reconstruir los investigadores, Castro fue embestido por una formación la misma mañana del lunes de su desaparición, en el cruce de la calle Conesa y las vías del ex ferrocarril Roca, a tres cuadras de la estación de Quilmes y a cinco de la empresa de seguros donde trabajaba como telefonista.
Según las fuentes, la demora en la identificación ocurrió porque el tren arrastró el cuerpo unos 60 metros, el cadáver quedó completamente desfigurado y el forense que lo vio pensó que se trataba de una persona que tenía más de 19 años.No obstante, las impresiones digitales, las ropas y un documento de la víctima que fue encontrado al costado de las vías, confirmaron hoy que se trataba de Castro.
Fuentes policiales descartaron que se haya tratado de un crimen o de un suicidio al afirmar que "el maquinista declaró que el chico cruzó mal las vías mirando para el otro costado, pese a que él le tocó la bocina".
El accidente ocurrió entre las 8.30 y las 9, el mismo horario en el que Castro solía llegar a su trabajo, según contó hoy su madre, Liliana Brachi.
La mujer también relató que ella misma el lunes pasado se acercó hasta la estación ferroviaria ante la noticia del accidente, pero que allí le dijeron que la víctima "era una persona de 60 años", por lo que desestimó la posibilidad de que se tratara de su hijo.
"Tuvo un accidente el mismo lunes, tomó el colectivo y no llegó a su trabajo porque lo atropelló un tren. Recién ayer se encontró el documento al costado de la vía y hoy nos confirmaron que se trataba de Andrés", comentó la madre a la prensa en la puerta de su casa en el barrio Parque Calchaquí.
El caso es investigado por el personal de la Delegación de Investigaciones (DDI) de Quilmes y el fiscal Pablo Pérez Marcote de los tribunales de ese distrito del sur del conurbano.Castro fue visto por última vez antes de tomar el colectivo en la localidad bonaerense de Parque Calchaquí, partido de Quilmes, rumbo a su trabajo, donde nunca llegó.
Su madre había explicado que Andrés salió el lunes a las 8.15 de su casa para tomar el micro que lo conducía a su trabajo y, ante su desaparición, recorrieron hospitales y otros lugares, pero no lo encontraron.
La familia temía que el joven hubiera sufrido un nuevo secuestro, ya que el año pasado estuvo en cautiverio y fue liberado tras pagar un rescate, aunque en esta oportunidad nunca recibieron llamados extorsivos.
Brachi recordó que el 25 de marzo de 2003 la familia sufrió un robo en casa y que "los delincuentes se llevaron a Andrés y luego exigieron como rescate unos 10 mil pesos"."Negociamos y finalmente debimos pagar tres mil pesos para que lo liberaran", afirmó la mujer, y recordó que en aquella oportunidad el muchacho fue dejado en libertad por sus captores en una zona de quintas de Longchamps. (Télam)







