24 Febrero 2004 Seguir en 
CONCEPCION.- Tres hombres murieron en la madrugada de ayer tras ser atropellados por un auto en la ruta 38 mientras eran atacados por una patota de muchachos con la que -según una versión- una de las víctimas había tenido, momentos antes, una discusión en un baile de Arcadia.
El terrible hecho ocurrió a la 0.10 frente al Tiro Federal, en el barrio Sarmiento. Los fallecidos son Luis Gabriel Norry, de 19 años y con domicilio en la zona, y su tío José Antonio Soria, de 52 años, que vivía en Belgrano, Buenos Aires. Este último estaba circunstancialmente en Concepción por razones de salud de uno de sus hermanos. En tanto, Javier Nicolás Leiva, de 22 años, murió ayer a la tarde mientras estaba internado en el hospital Padilla. Norry y Soria, al volver de una bailanta de Arcadia, bajaron de un remise frente al Tiro Federal.
En ese momento fueron abordados por varios muchachos. Con uno de ellos, Luis Gabriel, según algunos testimonios, habría tenido horas antes una discusión mientras se divertía en el baile. En la ocasión habría sido amenazado, pero Norry le restó importancia.
Amenazas
Una mujer testigo del ataque, quien no se identificó porque aseguró que un desconocido la amenazó de muerte para que no hablara sobre lo que vio, dijo a LA GACETA que los agresores (que habrían sido más de siete) se abalanzaron a trompadas contra Norry y Soria. La pelea se desarrolló sobre la ruta. "A Luis lo golpearon mucho y quedó tirado en la carretera, mientras otro grupo seguía atacando al acompañante del chico. Después vino un auto a alta velocidad que intentó frenar, pero siguió haciendo chirridos y le pasó por encima al muchacho; luego chocó al otro grupo. Al final observé que quedaron tres tipos tirados en el pavimento y en medio de un charco de sangre. Varios de los que estaban ahí, y que se salvaron, salieron corriendo", relató.
Algunos sostienen que Leiva habría estado intentando separar a los atacantes. "Llegué cuando los cuerpos estaban desparramados sobre la ruta. La escena era estremecedora. Parecía una carnicería. Parece que habían estado peleando. Pero yo no vi nada", comentó el vecino Juan González. Norry murió en el acto, mientras que Soria falleció cuando era llevado al hospital Miguel Belascuain. El auto Fiat Uno, con vidrios polarizados, era conducido por Rubén Darío Bravo, de Concepción. Este hombre, el que resultó ileso, iba hacia el sur. Tras el percance fue agredido con un golpe en la cabeza por un hermano de Soria.
Aurelia Ibáñez, tía y madre adoptiva de Luis Gabriel, sostuvo la versión de que el muchacho criado por ella y Soria fueron esperados y agredidos en la ruta por una patota que estaba liderada por un tal "Oreja".
Con este, su sobrino ya habría tenido días antes un primer roce por cuestiones que dijo desconocer. Pero, Nilda Soria de Cabrera, hermana de José, desmintió que el accidente se haya generado durante una pelea. "El único responsable de lo sucedido es el chofer del auto, que venía a alta velocidad y aparentemente en estado de ebriedad, dijo. El caso está en manos de la fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga. (C)
El terrible hecho ocurrió a la 0.10 frente al Tiro Federal, en el barrio Sarmiento. Los fallecidos son Luis Gabriel Norry, de 19 años y con domicilio en la zona, y su tío José Antonio Soria, de 52 años, que vivía en Belgrano, Buenos Aires. Este último estaba circunstancialmente en Concepción por razones de salud de uno de sus hermanos. En tanto, Javier Nicolás Leiva, de 22 años, murió ayer a la tarde mientras estaba internado en el hospital Padilla. Norry y Soria, al volver de una bailanta de Arcadia, bajaron de un remise frente al Tiro Federal.
En ese momento fueron abordados por varios muchachos. Con uno de ellos, Luis Gabriel, según algunos testimonios, habría tenido horas antes una discusión mientras se divertía en el baile. En la ocasión habría sido amenazado, pero Norry le restó importancia.
Amenazas
Una mujer testigo del ataque, quien no se identificó porque aseguró que un desconocido la amenazó de muerte para que no hablara sobre lo que vio, dijo a LA GACETA que los agresores (que habrían sido más de siete) se abalanzaron a trompadas contra Norry y Soria. La pelea se desarrolló sobre la ruta. "A Luis lo golpearon mucho y quedó tirado en la carretera, mientras otro grupo seguía atacando al acompañante del chico. Después vino un auto a alta velocidad que intentó frenar, pero siguió haciendo chirridos y le pasó por encima al muchacho; luego chocó al otro grupo. Al final observé que quedaron tres tipos tirados en el pavimento y en medio de un charco de sangre. Varios de los que estaban ahí, y que se salvaron, salieron corriendo", relató.
Algunos sostienen que Leiva habría estado intentando separar a los atacantes. "Llegué cuando los cuerpos estaban desparramados sobre la ruta. La escena era estremecedora. Parecía una carnicería. Parece que habían estado peleando. Pero yo no vi nada", comentó el vecino Juan González. Norry murió en el acto, mientras que Soria falleció cuando era llevado al hospital Miguel Belascuain. El auto Fiat Uno, con vidrios polarizados, era conducido por Rubén Darío Bravo, de Concepción. Este hombre, el que resultó ileso, iba hacia el sur. Tras el percance fue agredido con un golpe en la cabeza por un hermano de Soria.
Aurelia Ibáñez, tía y madre adoptiva de Luis Gabriel, sostuvo la versión de que el muchacho criado por ella y Soria fueron esperados y agredidos en la ruta por una patota que estaba liderada por un tal "Oreja".
Con este, su sobrino ya habría tenido días antes un primer roce por cuestiones que dijo desconocer. Pero, Nilda Soria de Cabrera, hermana de José, desmintió que el accidente se haya generado durante una pelea. "El único responsable de lo sucedido es el chofer del auto, que venía a alta velocidad y aparentemente en estado de ebriedad, dijo. El caso está en manos de la fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga. (C)







