No se pudo probar que hubo una violación

La víctima principal no está en condiciones de declarar. En octubre de 2000, una pareja había sido atacada en San Javier. A la joven la agredieron sexualmente. A dos imputados les dieron 12 y 7 años de prisión

ENVIADOS A LA CARCEL. José Manuel Albarracín (de camisa) y Miguel Angel Brandán (de blanco) escucharon en silencio la sentencia
ENVIADOS A LA CARCEL. José Manuel Albarracín (de camisa) y Miguel Angel Brandán (de blanco) escucharon en silencio la sentencia
24 Febrero 2004
La violación que sufrió una joven de 17 años quedará impune. Los errores en la investigación inicial desdibujaron las abundantes pruebas que podrían haberse reunido para acusar a los miembros de una banda que secuestró a una pareja, abusó de la chica y se llevó el auto del muchacho. Ayer, los dos únicos sospechosos que llegaron a juicio fueron condenados, pero por robo agravado, solamente.
Miguel Angel Brandán, de 36 años, y José Manuel Albarracín, de 23, estaban acusados de haber cometido ese raid delictivo el 14 de octubre de 2000, junto con otros tres hombres (uno está prófugo, y los otros dos habrían muerto).
Ellos abordaron a la pareja cuando se encontraba en el auto del padre del joven, un Peugeot 504, cerca de la Primera Confitería del Cerro San Javier. Tras golpearlos, los llevaron a San Pablo y, en un cañaveral, abusaron de la chica, que en ese entonces tenía 17 años.
El primer problema surgió en el hecho de que nunca se hicieron estudios de ADN, por lo que no se sabe quién la violó (fueron tres, según declaró ella). Otro inconveniente fue que la joven, perturbada por lo que le ocurrió, nunca pudo declarar ante la Justicia y aportar más detalles o reconocer a los sospechosos. La incomparencia de la víctima, además, imposibilitó que se certifique científicamente que sufrió abusos.

Los alegatos
El fiscal Daniel Marranzino, a pesar de esas falencias, dio por sentado que hubo una violación, pero no pudo acusar directamente a los sospechosos por ese hecho. De todos modos, pidió que Brandán fuera condenado a 12 años de prisión, por considerarlo coautor del robo agravado y por su supuesta participación secundaria en el delito de abuso sexual. La misma calificación sostuvo para Albarracín, pero para este pidió 14 años de prisión, ya que el acusado había aceptado durante la audiencia que habían salido a robar.
Justamente, la diferencia en el pedido de penas, explicó Marranzino, se da porque Brandán confesó el hecho y ayudó a aclarar lo ocurrido, mientras que Albarracín negó incluso conocer al otro, cuando comparten otra acusación por un robo anterior.
El defensor de Albarracín, Mario Mirra, sostuvo la versión de su cliente sobre que fue abordado por los delincuentes cuando trabajaba en su auto como remisero, y que, a punta de pistola, lo llevaron a San Javier (no fue visto por las víctimas en San Pablo). Por ello les solicitó a los jueces la absolución de su cliente.
César Picón, el defensor oficial que representó a Brandán, pidió el mínimo de la pena por el asalto, ya que aseguró que no había elementos para adjudicarle la violación.

Antecedentes
Brandán cumplió una condena por homicidio, está preso por un robo agravado y tiene otras dos causas por este delito. En el juicio admitió ser alcohólico y drogadicto en recuperación, y contó cómo se produjeron los hechos, involucrando a Albarracín directamente en todo lo ocurrido.
El único testigo que declaró en el juicio fue el joven víctima, novio de la chica que fue violada, que en ese momento tenía 18 años.
Finalmente, los jueces Alfredo Oscar Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Julio Francisco Silva condenaron a Brandán a 12 años de prisión, y a Albarracín, a siete.

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