Pedirán que se investigue nuevamente la muerte del obispo santiagueño Gerardo Sueldo

23 Febrero 2004
SANTIAGO DEL ESTERO.- Los familiares del fallecido obispo santiagueño Gerardo Eusebio Sueldo pedirán la reapertura de las investigaciones para determinar las causas de su muerte, ocurrida hace más de cinco años, en un accidente automovilístico en la ruta nacional 9.
"Evidentemente se viven otros tiempos en Santiago del Estero y vamos a reclamar, en la oficina de Derechos Humanos de la Nación, la reapertura de las investigaciones por la muerte del obispo", anticipó Carlos Sueldo, hermano del desaparecido prelado.
En diálogo con Télam, el hermano de Sueldo, que reside en la vecina ciudad de San Miguel de Tucumán, aseguró que "siempre nos quedaron dudas de cómo ocurrió el accidente y la posterior atención médica que recibió Gerardo".
"Se nos hizo difícil activar las investigaciones, porque en Santiago no hay abogados que se animen a enfrentar al poder, como el tercer letrado que se interesó en el caso y tras adelantar bastante, se hizo a un lado, no quiso jugarse", añadió.
De acuerdo a una breve instrucción judicial, Sueldo falleció en la madrugada del 4 de septiembre del 1998, cuando regresaba de Salta, conduciendo un Renault 19 que volcó a la altura del paraje San Carlos, tras intentar esquivar una tropilla de caballos que imprevistamente cruzó la cinta asfáltica.
Para la ex jueza María Cárdenas de Infante, destituida el año pasado por "mal desempeño de funciones, prevaricato e ignorancia del derecho", el accidente ocurrió cuando Sueldo "viajaba a elevada velocidad" acompañado por los curas párracos Marcelo Trejo y Jorge Ramírez.
En su acción pastoral, Sueldo se había convertido en un fuerte opositor a la quinta gestión de gobierno de Carlos Juárez, abogado y veterano caudillo peronista de 87 años.
En poco menos de dos años, Sueldo fue víctima de numerosas amenazadas, denunció escuchas telefónicas y su residencia, en el Obispado de Santiago del Estero, fue robada en seis oportunidades.
También fue golpeado por la policía santiagueña cuando salió en defensa de choferes de colectivos durante una huelga realizada en la plaza Libertad.
Fue el creador de la comisión diocesana de Derechos Humanos, que en el primer año recibió más de 200 denuncias, que derivó en la integración de `Las Madres del Dolor', que aún siguen denunciando bajo el lema "No confiamos en la policía, no creemos en la justicia".
"Sin una justicia independiente, los otros poderes jamás serán creíbles, porque la justicia es la que asegura que no habrá impunidad, que habrá investigación y transparencia en la administración de la cosa pública", solía denunciar Sueldo en sus homilías. (Télam)

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