Los delincuentes ahora se visten con traje

Muchas similitudes. El hombre -que habría actuado con un cómplice- golpeó a uno de los empleados. Se llevó $ 1.000 y objetos personales. Buscaban un sobre con más dinero.

13 Febrero 2004
Como si fuera un fantasma que los policías pensaban que ya estaba lejos de Tucumán, un delincuente asaltó ayer un negocio de venta y de reparación de centrales telefónicas vestido con un impecable traje. Además, usó la misma metodología de la banda del cordobés que empezó a ser desarticulada el miércoles.
Ayer a las 9.30, un delincuente de baja estatura y de unos 40 años entró al pequeño local de Laprida 886. Por su aspecto, nadie sospechó nada. "Me pidió una central, quería verla. Le dije que tenía que hablar con el técnico. Cuando iba a buscarlo, me empujó desde atrás. Luego, a mi compañero y a mí, nos llevó a la cocina. Nos tiró al piso y empezó a sacarnos todo lo que teníamos en los bolsillos", contó uno de los empleados del local, quien pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias de parte de los maleantes.
Los ladrones (los empleados vieron sólo a uno, pero escucharon a otro) pedían desesperadamente un sobre con $20.000. "Pero acá no manejamos esa cantidad de dinero. Todo se hace a través de depósitos bancarios", dijo el empleado que está a cargo de la sucursal local de la empresa, cuya casa central está en Mendoza.
"Cuando nos tenían en la cocina, entró el otro técnico. Como se asustó y gritó, le pegaron en la cabeza", explicó. La víctima sufrió un corte en la nuca producto de un culatazo, aunque su salud no corría peligro.
Finalmente, los delincuentes se llevaron unos $1.000, los relojes y las billeteras de los tres empleados. También se apropiaron de las llaves y de la tarjeta verde de la moto de uno de los empleados, pero no del vehículo. "Le dije que la tenía para trabajar, que por favor no se la lleven. Entonces, me pidió que me quedara tranquilo", contó el empleado.

Retrato hablado
Policías al mando del comisario general Alfredo Jiménez buscan a los ladrones en base al único identikit que pudo hacerse y a los demás datos que aportaron las víctimas.
Mientras tanto, se intenta determinar si los delincuentes serían parte de la banda del prófugo cordobés Alejandro Salas. En la casa en la que este se "aguantaba", la Policía secuestró el martes armas, motos y trajes. Con estos elementos habrían cometido al menos ocho asaltos durante el último mes.La "moda" de los trajes parece estar imponiéndose entre los asaltantes. Sucede que el hecho de que ingresen al comercio personas bien vestidas, y hasta con maletines, a veces no despierta tantas sospechas. Pero la pulcritud esconde las verdaderas intenciones de estos asaltantes.

Tamaño texto
Comentarios