10 Diciembre 2015 Seguir en 
El primer presidente constitucional de la Argentina fue el general Justo José de Urquiza, en 1854. Hubo una mayúscula singularidad en su toma de posesión. Quedaba fuera de su órbita de mando, la jurisdicción más importante del país: nada menos que la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
La ceremonia se efectuó en el Cabildo de Santa Fe, sede del Congreso. Se leyó el decreto de proclamación y el presidente de la asamblea, doctor Santiago Derqui, recibió el juramento.
El jueves 12 de octubre de 1916 juró Hipólito Yrigoyen la presidencia de la Nación. El acto tuvo como característica el haber congregado la muchedumbre más grande de la que se tuviera memoria hasta entonces.
LA GACETA comparte con sus lectores seis momentos que dejaron un huella en la historia de nuestro país, bajo la mirtada del hsitoriador tucumano Carlos Páez de la Torre (h):







