09 Diciembre 2015 Seguir en 
Los disparos despertaron a los vecinos, pero nadie se animó a salir de su casa. Afuera, un grupo de policías se enfrentaba a tiros con dos delincuentes que habían ingresado a las oficinas de la empresa de colectivos Aconquija. Unos segundos después, la balacera cesó y los asaltantes fueron conducidos a la seccional 3ª. Pero ya nadie pudo conciliar el sueño.
El violento asalto ocurrió alrededor de las 4, cuando cinco delincuentes se acercaron a la intersección de Lavalle y Gorriti, donde funcionan las oficinas de la empresa Aconquija. Se movilizaban en un auto Renault Clio y una motocicleta. Uno de ellos se quedó en el auto, a modo de campana, mientras que los otros, con la ayuda de una barreta, pudieron forzar la puerta e ingresar a la oficina donde se guarda la recaudación.
Adentro había tres empleados, quienes fueron atacados a culatazos por los asaltantes y reducidos. Lo que desconocían los ladrones es que había otro operario de la empresa que había quedado afuera y que llamó a la Policía. En el lugar se presentaron varios policías del sistema de emergencias 911 y de la comisaría de la zona.
Los uniformados sorprendieron al delincuente que aguardaba afuera, en el auto. Este puso en marcha el vehículo y se produjo una breve persecución. Cuando los policías lo alcanzaron, le quitaron un teléfono celular y empezaron a revisar los mensajes. De esa manera descubrieron que los asaltantes le escribían desde adentro para preguntarle cómo estaba la situación afuera. En uno de los mensajes también le decían todo iba bien y que estaban cerca de abrir la caja fuerte.
Con esa información, los policías regresaron hacia las oficinas, donde los ladrones abrieron fuego. Tras intercambiar disparos durante algunos segundos, los delincuentes se rindieron.
Los uniformados secuestraron dos armas, la barreta que utilizaron para forzar la puerta y el auto que los esperaba afuera. Las fuentes dijeron que los aprehendidos son cinco conocidos delincuentes, con un abultado prontuario.
Los empleados de la empresa se excusaron de dar información a LA GACETA, asegurando que ya se había producido el cambio de guardia y que no estaban autorizados a hacer declaraciones. La Policía sospecha que los delincuentes pensaban encontrar una importante suma de dinero debido a que la empresa realiza viajes a los Valles Calchaquíes durante el fin de semana largo.
Ya habían pasado varias horas del tiroteo y el vecindario no recuperaba la paz. “Fue impresionante la balacera. Fueron muchos tiros. Pensábamos que podría haber varios muertos, pero por suerte no hubo ni un herido. Lo lamento por los muchachos de la empresa que debieron haber pasado un mal momento”, explicó Juan de la Cruz Herrera, vecino del lugar.
“Esta zona es igual de insegura que cualquier barrio. De vez en cuando hay algún arrebato o alguien que ingresa a robar la ropa de la soga, pero jamás vivimos una situación como esta. Fue terrible el tiroteo”, confió Valentina Bollea, ama de casa.
El violento asalto ocurrió alrededor de las 4, cuando cinco delincuentes se acercaron a la intersección de Lavalle y Gorriti, donde funcionan las oficinas de la empresa Aconquija. Se movilizaban en un auto Renault Clio y una motocicleta. Uno de ellos se quedó en el auto, a modo de campana, mientras que los otros, con la ayuda de una barreta, pudieron forzar la puerta e ingresar a la oficina donde se guarda la recaudación.
Adentro había tres empleados, quienes fueron atacados a culatazos por los asaltantes y reducidos. Lo que desconocían los ladrones es que había otro operario de la empresa que había quedado afuera y que llamó a la Policía. En el lugar se presentaron varios policías del sistema de emergencias 911 y de la comisaría de la zona.
Los uniformados sorprendieron al delincuente que aguardaba afuera, en el auto. Este puso en marcha el vehículo y se produjo una breve persecución. Cuando los policías lo alcanzaron, le quitaron un teléfono celular y empezaron a revisar los mensajes. De esa manera descubrieron que los asaltantes le escribían desde adentro para preguntarle cómo estaba la situación afuera. En uno de los mensajes también le decían todo iba bien y que estaban cerca de abrir la caja fuerte.
Con esa información, los policías regresaron hacia las oficinas, donde los ladrones abrieron fuego. Tras intercambiar disparos durante algunos segundos, los delincuentes se rindieron.
Los uniformados secuestraron dos armas, la barreta que utilizaron para forzar la puerta y el auto que los esperaba afuera. Las fuentes dijeron que los aprehendidos son cinco conocidos delincuentes, con un abultado prontuario.
Los empleados de la empresa se excusaron de dar información a LA GACETA, asegurando que ya se había producido el cambio de guardia y que no estaban autorizados a hacer declaraciones. La Policía sospecha que los delincuentes pensaban encontrar una importante suma de dinero debido a que la empresa realiza viajes a los Valles Calchaquíes durante el fin de semana largo.
Ya habían pasado varias horas del tiroteo y el vecindario no recuperaba la paz. “Fue impresionante la balacera. Fueron muchos tiros. Pensábamos que podría haber varios muertos, pero por suerte no hubo ni un herido. Lo lamento por los muchachos de la empresa que debieron haber pasado un mal momento”, explicó Juan de la Cruz Herrera, vecino del lugar.
“Esta zona es igual de insegura que cualquier barrio. De vez en cuando hay algún arrebato o alguien que ingresa a robar la ropa de la soga, pero jamás vivimos una situación como esta. Fue terrible el tiroteo”, confió Valentina Bollea, ama de casa.







