Néstor Rojas Mavares - Agencia DPA
CARACAS.- La oposición venezolana tardó 17 años en asestarle una contundente derrota electoral al Gobierno bolivariano en las legislativas del domingo, y con el control de la Asamblea Nacional vivirá un escenario lleno de posibles confrontaciones con el presidente, Nicolás Maduro.
Para conocer la conformación definitiva de la nueva Asamblea Nacional aún se espera el anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE); sin embargo, en un informe parcial ya anunció la victoria de la oposición con 99 escaños de un total de 167, frente a los 46 del oficialismo, con otros 22 pendientes de asignación. La alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) ya tiene asegurada una mayoría simple en la cámara, superando la cifra mínima de 84 escaños, pero aspira alcanzar la mayoría absoluta de 112 diputados, que daría un mayor peso y margen de maniobra frente al Ejecutivo.
La principal propuesta de la MUD, una Ley de Amnistía para liberar a los dirigentes opositores presos, podría constituir el primer punto de fricción entre el Legislativo y el Ejecutivo, después de la campaña de Maduro que responsabilizó a los opositores por las protestas del año pasado en las que murieron 43 personas.
El secretario general del partido Acción Democrática (AD), Henry Ramos, quien suena para presidir la nueva Asamblea, dijo que la oposición sigue firme en que su primer acto será promover esa amnistía. “Maduro recibió una gran lección. Él hubiera liberado a los presos políticos dictando un sobreseimiento de las causas. No hacerlo puede ser su defunción política”, señaló.
La eventual amnistía apunta principalmente al dirigente Leopoldo López, quien cumple una condena de casi 14 años de cárcel por instigación de las protestas de 2014, y al alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, acusado de conspiración.
El líder opositor Henrique Capriles dijo que Maduro debió tener un “gesto” luego de la derrota y liberar a los presos. “Lamento que Maduro no entendió lo que pasó. Él debió decir que se ponía a la orden de la nueva Asamblea. Debería tener un gesto”, señaló en una rueda de prensa.
El analista político Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis, dijo que Maduro debió tomar la iniciativa de una amnistía para tranquilizar al país. “Perdió la oportunidad de liberar a los presos, que podía hacerlo con una amnistía. Ahora va a tener que aceptarlo con una Asamblea mayoritariamente opositora”, dijo a DPA.
Algunos sectores de la MUD, entre ellos el partido de López, Voluntad Popular, plantearon durante la campaña la posibilidad de impulsar un referéndum para terminar el mandato de Maduro, un escenario que ganó fuerza tras la abrumadora victoria en las legislativas. También representantes de la coalición opositora hablaron con la prensa en Madrid y abogaron por la celebración de ese referéndum.
Sin embargo, León sostuvo que en este momento nadie está pensando en una consulta contra Maduro, pues la principal meta de los venezolanos es ver acciones que resuelvan los problemas económicos reflejados en la inflación galopante y el desabastecimiento de los mercados.
Además de perder poder político, Maduro enfrenta la perspectiva de un 2016 más complicado económicamente, con un precio del petróleo debilitado, nuevos pagos de la deuda externa y compromisos de su Gobierno en programas sociales muy costosos.
El Presidente atribuyó la derrota a la “guerra económica” que atribuye a empresarios acaparadores y a la abstención de millones de chavistas descontentos.
Mientras, la oposición se adelantó para descartar cualquier represalia o atropello en la Asamblea Nacional contra la bancada oficialista. La declaración de la MUD destacó que Venezuela se inclinó por un cambio y que la alianza trabajará por ponerle fin a la división del país entre oficialistas y opositores. (DPA)








