11 Febrero 2004 Seguir en 
La familia Collinet no busca culpables; simplemente intenta asegurarles el porvenir a los cinco chicos que quedaron huérfanos el viernes cuando Juan Carlos Collinet, su padre, se estrelló en el Piper PA-34 junto a Rubén Groisman y Antonio Céspedes. Verónica, la hermana de Collinet, aseguró que por ahora a la familia no le interesa saber qué pasó sino que están más preocupados en cobrar el seguro de vida para que los niños no queden desamparados.
"Juan Carlos no tenía obra social ni pagaba aportes previsionales. Tiene cinco chicos. La mayor tiene 16 años y el menor 5. Su mamá no tiene trabajo", explicó Verónica. Con respecto a la posibilidad de que el accidente se haya debido a las coordenadas mal dadas por los controladores de vuelo del aeropuerto de Tucumán, tal como afirmó Roberto Berganza, amigo de Groisman, la hermana de Collinet dijo a LA GACETA que ella no sabe nada porque todavía se está investigando. "Eso dice Berganza, pero no es oficial", indicó.
Berganza había admitido que su amigo Groisman, dueño y piloto de la avioneta, viajaba tranquilo ya que seguía las coordenadas que le había dado la torre de control del aeropuerto tucumano. E indicó que hubo un error en la información, y que por eso chocó contra el cerro. La familia, de todas formas, está preocupada por ayudar a los niños huérfanos de padre. Verónica aseguró que por ahora no tienen tiempo de pensar en las causas del accidente y que la seguridad social de los chicos está primero.
Los integrantes de la Junta de Investigación aún están realizando peritajes, y se desconoce cuándo podrán elevarle un informe final al juez federal Nº 1, Jorge Parache, quien tiene el caso en sus manos.
"Juan Carlos no tenía obra social ni pagaba aportes previsionales. Tiene cinco chicos. La mayor tiene 16 años y el menor 5. Su mamá no tiene trabajo", explicó Verónica. Con respecto a la posibilidad de que el accidente se haya debido a las coordenadas mal dadas por los controladores de vuelo del aeropuerto de Tucumán, tal como afirmó Roberto Berganza, amigo de Groisman, la hermana de Collinet dijo a LA GACETA que ella no sabe nada porque todavía se está investigando. "Eso dice Berganza, pero no es oficial", indicó.
Berganza había admitido que su amigo Groisman, dueño y piloto de la avioneta, viajaba tranquilo ya que seguía las coordenadas que le había dado la torre de control del aeropuerto tucumano. E indicó que hubo un error en la información, y que por eso chocó contra el cerro. La familia, de todas formas, está preocupada por ayudar a los niños huérfanos de padre. Verónica aseguró que por ahora no tienen tiempo de pensar en las causas del accidente y que la seguridad social de los chicos está primero.
Los integrantes de la Junta de Investigación aún están realizando peritajes, y se desconoce cuándo podrán elevarle un informe final al juez federal Nº 1, Jorge Parache, quien tiene el caso en sus manos.







