09 Febrero 2004 Seguir en 
Ahora todo está en manos de los peritos. Luego de encontrar los cuerpos de los tres tripulantes del avión Piper PA-34 en la ladera del cerro Medina, las autoridades judiciales comenzaron a trabajar para saber qué fue lo que ocurrió poco antes del mediodía del viernes. La máquina era conducida por el empresario informático Rubén Groisman; junto a él iban su amigo Juan Carlos Collinet y Antonio Céspedes. Todos murieron en el acto.
Si bien no se descarta una falla en la nave, en principio los investigadores creen que se trataría de un error de conducción. "Rubén tenía experiencia como piloto, pero desconocía la zona. Hay una frase que reza que todo aquel que no estuvo en la cabina del avión no puede hablar del accidente, porque no puede saber qué ocurrió", indicó Roberto Berganza, socio y amigo de Groisman, quien viajó a Tucumán al enterarse de lo sucedido.
El viernes, poco después de las 10, Groisman se comunicó con la torre del aeropuerto de Tucumán e indicó que continuaría volando con aproximación visual, es decir que no utilizaría los instrumentos del avión. Se cree que la nave volaba a una altura de 1.500 metros. Habría ingresado en una zona con muchas nubes (en ese momento llovía) y en cierto momento se topó con la ladera este del cerro Medina. Entonces, el piloto habría intentado desesperadamente elevarse aún más, pero chocó de panza a una altura de 2.300 metros. Sólo faltaban 60 metros para sobrepasar la cima. Groisman, de 51 años, salió despedido por una de las ventanillas, explicaron los socorristas. Sus compañeros quedaron en el interior del avión. Los cuerpos presentaban fracturas múltiples.
Desde el principio
Desde el viernes, personal de la Fuerza Aérea, de la Policía Aeronáutica, de la Policía de Tucumán y baqueanos buscaban la nave. Juan Pablo Duval, jefe del Centro Coordinador de Búsqueda y Salvamento de Córdoba, contó que habían avistado el avión desde el aire, con el Hércules C-130 que había llegado especialmente a la provincia para el rescate. "Siempre supusimos que estaba en esa zona", indicó. Rubén Prado, capitán del Hércules, especificó: "si el tiempo nos hubiera ayudado, quizás en la primera búsqueda lo hubiéramos encontrado". Luego del avistaje, personal de la Patrulla Anticuatrerismo y del Grupo Cero de la Policía -al mando de los comisarios José Carrizo y Carlos Suárez Vila- que realizaba la búsqueda a pie, llegó hasta la nave.
Justicia Federal
Más tarde, en el helicóptero que facilitó la provincia de Salta llegaron los integrantes de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación, quienes deberán elevar un informe al juez federal Nº 1 de Tucumán, Jorge Parache, a cargo de la causa.
En el aeropuerto se vivieron conmovedoras escenas cuando llegaron los familiares de las víctimas. Berganza intentaba consolar a Cecilia, la hija del empresario, que estaba desolada. Anoche llegó a Tucumán Verónica, la hermana de Collinet. Los cuerpos serían entregados luego de la autopsia para ser trasladados a Buenos Aires. La Fuerza Aérea había puesto una nave a disposición de las familias para el viaje. Cecilia, a pesar de su dolor, agradeció el trabajo que realizaron los rescatistas. "A pesar de toda la pena que siento agradezco a las personas que pasaron tres días buscando a mi padre", dijo, mientras se abrazaba, envuelta en lágrimas, con su novio.
"Tenía experiencia en vuelos"
Roberto Berganza conocía a Rubén Groisman desde hacía 10 años. Eran amigos y socios en una empresa de informática, y fue él quien debió viajar ayer en el helicóptero para reconocer los cuerpos en el lugar de la tragedia.
"Vine aquí por solicitud de la familia. Encontré un grupo de profesionales que trabajaron día y noche para llegar a esta triste conclusión. Quiero agradecer a los socorristas y resaltar las características humanas de esta gente", dijo angustiado. "En todo momento se pusieron a nuestra disposición", agregó. "Rubén tenía ese avión desde hacía 2 años y estaba en muy buenas condiciones: tenía motores nuevos e instrumental moderno. Yo había viajado con él. Tenía experiencia en vuelos, aunque desconocía la zona", indicó. Juan Carlos Collinet era mecánico de aviones y Antonio Céspedes realizaba tareas en aeropuertos y quería llegar a Salta para visitar a sus parientes. Los dos iban a ayudar a Groisman para adquirir otro avión.
Si bien no se descarta una falla en la nave, en principio los investigadores creen que se trataría de un error de conducción. "Rubén tenía experiencia como piloto, pero desconocía la zona. Hay una frase que reza que todo aquel que no estuvo en la cabina del avión no puede hablar del accidente, porque no puede saber qué ocurrió", indicó Roberto Berganza, socio y amigo de Groisman, quien viajó a Tucumán al enterarse de lo sucedido.
El viernes, poco después de las 10, Groisman se comunicó con la torre del aeropuerto de Tucumán e indicó que continuaría volando con aproximación visual, es decir que no utilizaría los instrumentos del avión. Se cree que la nave volaba a una altura de 1.500 metros. Habría ingresado en una zona con muchas nubes (en ese momento llovía) y en cierto momento se topó con la ladera este del cerro Medina. Entonces, el piloto habría intentado desesperadamente elevarse aún más, pero chocó de panza a una altura de 2.300 metros. Sólo faltaban 60 metros para sobrepasar la cima. Groisman, de 51 años, salió despedido por una de las ventanillas, explicaron los socorristas. Sus compañeros quedaron en el interior del avión. Los cuerpos presentaban fracturas múltiples.
Desde el principio
Desde el viernes, personal de la Fuerza Aérea, de la Policía Aeronáutica, de la Policía de Tucumán y baqueanos buscaban la nave. Juan Pablo Duval, jefe del Centro Coordinador de Búsqueda y Salvamento de Córdoba, contó que habían avistado el avión desde el aire, con el Hércules C-130 que había llegado especialmente a la provincia para el rescate. "Siempre supusimos que estaba en esa zona", indicó. Rubén Prado, capitán del Hércules, especificó: "si el tiempo nos hubiera ayudado, quizás en la primera búsqueda lo hubiéramos encontrado". Luego del avistaje, personal de la Patrulla Anticuatrerismo y del Grupo Cero de la Policía -al mando de los comisarios José Carrizo y Carlos Suárez Vila- que realizaba la búsqueda a pie, llegó hasta la nave.
Justicia Federal
Más tarde, en el helicóptero que facilitó la provincia de Salta llegaron los integrantes de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación, quienes deberán elevar un informe al juez federal Nº 1 de Tucumán, Jorge Parache, a cargo de la causa.
En el aeropuerto se vivieron conmovedoras escenas cuando llegaron los familiares de las víctimas. Berganza intentaba consolar a Cecilia, la hija del empresario, que estaba desolada. Anoche llegó a Tucumán Verónica, la hermana de Collinet. Los cuerpos serían entregados luego de la autopsia para ser trasladados a Buenos Aires. La Fuerza Aérea había puesto una nave a disposición de las familias para el viaje. Cecilia, a pesar de su dolor, agradeció el trabajo que realizaron los rescatistas. "A pesar de toda la pena que siento agradezco a las personas que pasaron tres días buscando a mi padre", dijo, mientras se abrazaba, envuelta en lágrimas, con su novio.
"Tenía experiencia en vuelos"
Roberto Berganza conocía a Rubén Groisman desde hacía 10 años. Eran amigos y socios en una empresa de informática, y fue él quien debió viajar ayer en el helicóptero para reconocer los cuerpos en el lugar de la tragedia.
"Vine aquí por solicitud de la familia. Encontré un grupo de profesionales que trabajaron día y noche para llegar a esta triste conclusión. Quiero agradecer a los socorristas y resaltar las características humanas de esta gente", dijo angustiado. "En todo momento se pusieron a nuestra disposición", agregó. "Rubén tenía ese avión desde hacía 2 años y estaba en muy buenas condiciones: tenía motores nuevos e instrumental moderno. Yo había viajado con él. Tenía experiencia en vuelos, aunque desconocía la zona", indicó. Juan Carlos Collinet era mecánico de aviones y Antonio Céspedes realizaba tareas en aeropuertos y quería llegar a Salta para visitar a sus parientes. Los dos iban a ayudar a Groisman para adquirir otro avión.







