La Policía tucumana se dirige al lugar del accidente para rescatar los cuerpos de las víctimas

08 Febrero 2004
San Miguel de Tucumán.- El juez federal de Tucumán No. 1, Jorge Parache, y efectivos del grupo Cero de la policía provincial salieron a buscar los cadáveres de las tres personas de la avioneta Piper que se estrelló el viernes último y fue encontrado esta mañana a unos 80 kilómetros al noroeste de San Miguel, informó la Fuerza Aérea.
Fuentes del arma indicaron que el magistrado y los policías se trasladaron hasta la localidad de Río Nío, al pie del cerro Medinas, donde fue hallado la Piper PA-34 del empresario Rubén Groisman, uno de los muertos, y que esta noche se podrían entregar los cuerpos a sus familiares.
Personal de la Fuerza Aérea confirmó que su amigo Juan Colimet y el piloto, Antonio Céspedes, también murieron en el accidente, ocurrido el viernes últimos.
En la mañana de ese día, la nave fue dada por desaparecida y comenzó la búsqueda en Tucumán y Salta, hasta que hoy, a las 9:50, el avión Hércules que dispuso la Fuerza Aérea divisó la Piper.
La nave y los cadáveres se encontraban en la ladera del cerro, según precisiones de los aviadores a 26 grados 19 minutos de la latitud sur y 65 grados 5 minutos longitud oeste.
En el aeropuerto, donde esperaban Cecilia Grisman y Roberto Berganza, hija y amigo del empresario, se montó entonces el operativo para salir por tierra a buscar los cuerpos ya que el helicóptero que iba a realizar esa tarea puede tener inconvenientes para descender.
Según el análisis extraoficial de efectivos de la Fuerza Aérea, el Piper volaba a 1.500 metros de altura sin instrumentos cuando se encontró con la montaña y, al intentar subir, se estrelló con la ladera a unos 2.100 metros de altura.
Cecilia Groisman dijo a la prensa que "el hallazgo, de algún modo, es un alivio y a pesar de toda la pena que siento, agradezco a todas las personas que desde hace tres días están trabajando para encontrar a mi padre". (Télam)

Tamaño texto
Comentarios