08 Febrero 2004 Seguir en 
Marcelo "Mudo" Romano tiene 20 años. El viernes fue bautizado y recibió la Primera Comunión. Pero no se vistió de blanco, ni lo acompañó su familia en la ceremonia. Es que desde hace 5 meses Marcelo está preso por homicidio en el penal de Villa Urquiza. Aunque Marcelo fue el único que se bautizó, su historia es muy parecida a la de ocho internos de la Unidad 6 de la cárcel que también tomaron la Primera Comunión entre rejas el viernes pasado.
La ceremonia, aunque dentro de un penal, respetó cada momento del rito. El padre mojó con agua bendita a Marcelo y, aunque no estuvieron sus padres, sí lo acompañaron los padrinos que él mismo eligió: Rodolfo (un interno del penal que también formó parte del coro de la misa) y Marcela Molina, de la pastoral penitenciaria.
Ese mismo día otros internos recibieron la Primera Comunión. Pablo C. (18) está desde hace 7 meses en el penal, acusado de homicidio. "Iba a hacer la Comunión en la calle, pero estoy grande para hacerla ahí. Ahora que estoy acá aprovecho la ocasión", comentó. Víctor Hugo Guardia cuelga de su cuello un rosario. Tiene 20 años y contó que desde hace 6 meses está en la cárcel, acusado de robo agravado, aunque él niega la acusación.
Precisamente, la Unidad 6 alberga a los presos en forma transitoria, hasta que se les dicta la sentencia firme. Sin embargo, hoy hay 42 internos que deberían estar en la Unidad de Jóvenes Adultos, porque ya están condenados.
La ceremonia, a cargo del padre franciscano Oscar Cuévaz, tuvo un poco de humor y otro tanto de emoción. La misa se celebró en una pequeña capilla de la unidad, con un coro integrado por los internos. Y aunque sencilla, sirvió para que algunos de los detenidos, como Marcelo, se acercaran a la religión. "Nunca había entrado a una iglesia, y jamás se me había ocurrido bautizarme. Aquí entré por primera a vez una capilla, y me gustó", contó.
La ceremonia, aunque dentro de un penal, respetó cada momento del rito. El padre mojó con agua bendita a Marcelo y, aunque no estuvieron sus padres, sí lo acompañaron los padrinos que él mismo eligió: Rodolfo (un interno del penal que también formó parte del coro de la misa) y Marcela Molina, de la pastoral penitenciaria.
Ese mismo día otros internos recibieron la Primera Comunión. Pablo C. (18) está desde hace 7 meses en el penal, acusado de homicidio. "Iba a hacer la Comunión en la calle, pero estoy grande para hacerla ahí. Ahora que estoy acá aprovecho la ocasión", comentó. Víctor Hugo Guardia cuelga de su cuello un rosario. Tiene 20 años y contó que desde hace 6 meses está en la cárcel, acusado de robo agravado, aunque él niega la acusación.
Precisamente, la Unidad 6 alberga a los presos en forma transitoria, hasta que se les dicta la sentencia firme. Sin embargo, hoy hay 42 internos que deberían estar en la Unidad de Jóvenes Adultos, porque ya están condenados.
La ceremonia, a cargo del padre franciscano Oscar Cuévaz, tuvo un poco de humor y otro tanto de emoción. La misa se celebró en una pequeña capilla de la unidad, con un coro integrado por los internos. Y aunque sencilla, sirvió para que algunos de los detenidos, como Marcelo, se acercaran a la religión. "Nunca había entrado a una iglesia, y jamás se me había ocurrido bautizarme. Aquí entré por primera a vez una capilla, y me gustó", contó.







