04 Febrero 2004 Seguir en 
A medida que avanza la investigación se van conociendo detalles cada vez más escabrosos del espantoso homicidio de Margarita Pereyra, quien habría sido asesinada y descuartizada por su propio yerno, Mario "Lobo" Estequín. Ayer la Policía terminó de confirmar que el brutal ataque se habría cometido en la casa del imputado, ubicada en predios de la Quinta Agronómica. Estequín, utilizando un hacha, habría desmembrado a la mujer en el patio de la vivienda, sin preocuparse de que alguien pudiera verlo, y habría aprovechado la lluvia que caía en ese momento (noche del 16 de enero) para que no quedaran rastros de sangre en la tierra.
Estequín está detenido en dependencias de la Dirección de Investigaciones y aparentemente habría colaborado para que se encuentran algunas de las partes del cuerpo de la mujer. Hasta el momento sólo se encontró la cabeza, un pie y un antebrazo de Pereyra. El tórax habría caído en el canal sur, a la altura de Los Chañaritos, y la corriente se lo habría llevado.
Esparcidos
Falta todo lo demás, y los investigadores que comandan el comisario Alfredo Jiménez y los subcomisarios Luis Núñez y Víctor Reynoso opinan que podría estar esparcido por la finca de Lules en la que aparecieron los primeros restos.
Ramón López es vecino de Estequín, y afirmó que era un hombre que tomaba "muchísimo" alcohol. Aunque él no presenció ni escuchó peleas entre el "Lobo" y su esposa, Marisol Chávez, admitió que sabía que la pareja no se llevaba bien. "Yo me cambié de casa porque no quería estar cerca de él", le dijo ayer López a LA GACETA. El hombre afirmó que en la noche del 16 de enero escuchó un disparo en la casa de Estequín, pero que no quiso averiguar lo que pasaba. "Lo mejor era mantenerse alejado de él", dijo.
La pelea que el "Lobo" tuvo con su esposa habría sido el desencadenante de la tragedia. Estequín habría responsabilizado a su suegra por la decisión de su mujer de abandonarlo y por eso se habría decidido a matarla. Según los policías, Estequín engañó a Pereyra y logró que ella fuera a verlo a su casa. Una vez allí la golpeó, la tiró sobre su cama y después la estranguló con un cable. Luego de matarla esperó que anocheciera y la despedazó con un hacha.
Macabro
Los restos fueron guardados en bolsas de residuos para consorcios. Los investigadores tendrían probado otro detalle macabro: Estequín habría trasladado los restos desde su casa hasta la finca de Lules en un ómnibus de pasajeros. Se subió con las bolsas, se acomodó en uno de los asientos y así viajó más de 20 kilómetros tranquilamente, llevando su espantosa carga.
En la casa de Estequín ayer se encontraron ropas manchadas con sangre y diversas armas blancas, incluida un hacha, que podría ser la que se utilizó para desmembrar a Pereyra. Todos esos elementos fueron derivados a dependencias de la Policía Científica, donde el personal que comanda la bioquímica Lilia Moyano realizará las pericias necesarias.
En una de las paredes, escrito con sangre que sería de Pereyra, el "Lobo" le dejó un mensaje a su esposa: "Mary, te amo mucho".
Estequín está detenido en dependencias de la Dirección de Investigaciones y aparentemente habría colaborado para que se encuentran algunas de las partes del cuerpo de la mujer. Hasta el momento sólo se encontró la cabeza, un pie y un antebrazo de Pereyra. El tórax habría caído en el canal sur, a la altura de Los Chañaritos, y la corriente se lo habría llevado.
Esparcidos
Falta todo lo demás, y los investigadores que comandan el comisario Alfredo Jiménez y los subcomisarios Luis Núñez y Víctor Reynoso opinan que podría estar esparcido por la finca de Lules en la que aparecieron los primeros restos.
Ramón López es vecino de Estequín, y afirmó que era un hombre que tomaba "muchísimo" alcohol. Aunque él no presenció ni escuchó peleas entre el "Lobo" y su esposa, Marisol Chávez, admitió que sabía que la pareja no se llevaba bien. "Yo me cambié de casa porque no quería estar cerca de él", le dijo ayer López a LA GACETA. El hombre afirmó que en la noche del 16 de enero escuchó un disparo en la casa de Estequín, pero que no quiso averiguar lo que pasaba. "Lo mejor era mantenerse alejado de él", dijo.
La pelea que el "Lobo" tuvo con su esposa habría sido el desencadenante de la tragedia. Estequín habría responsabilizado a su suegra por la decisión de su mujer de abandonarlo y por eso se habría decidido a matarla. Según los policías, Estequín engañó a Pereyra y logró que ella fuera a verlo a su casa. Una vez allí la golpeó, la tiró sobre su cama y después la estranguló con un cable. Luego de matarla esperó que anocheciera y la despedazó con un hacha.
Macabro
Los restos fueron guardados en bolsas de residuos para consorcios. Los investigadores tendrían probado otro detalle macabro: Estequín habría trasladado los restos desde su casa hasta la finca de Lules en un ómnibus de pasajeros. Se subió con las bolsas, se acomodó en uno de los asientos y así viajó más de 20 kilómetros tranquilamente, llevando su espantosa carga.
En la casa de Estequín ayer se encontraron ropas manchadas con sangre y diversas armas blancas, incluida un hacha, que podría ser la que se utilizó para desmembrar a Pereyra. Todos esos elementos fueron derivados a dependencias de la Policía Científica, donde el personal que comanda la bioquímica Lilia Moyano realizará las pericias necesarias.
En una de las paredes, escrito con sangre que sería de Pereyra, el "Lobo" le dejó un mensaje a su esposa: "Mary, te amo mucho".







