03 Febrero 2004 Seguir en 
Mario "Lobo" Estequín podría haber tenido conocimientos sobre cómo seccionar en pedazos a su suegra. Sucede que, según dijo ayer su ex esposa, Marisol Chávez, el hombre tenía acceso a la morgue de la Facultad de Medicina, pues ayudaba a un amigo con los cuerpos que utilizan los estudiantes. "Llegó a vender una pierna y un brazo para comprarme unas zapatillas, es espantoso", dijo ayer Chávez. La mujer llegó de Buenos Aires, ya que le avisaron por teléfono sobre la muerte de su madre Margarita Pereyra, de 50 años.
Marisol estaba desconsolada. "En algún momento pensé que podía matarme a mí; pero nunca pensé que podía vengarse matando a alguien de mi familia. Quiero justicia, no quiero que quede impune. Quiero que vaya preso", dijo a LA GACETA mientras amamantaba a su hijo.
Según la Policía, Estequín engañó a su suegra para que fuera hasta la casa de él , ubicada en el interior de la Quinta Agronómica. Una vez allí, aparentemente, la mató a golpes. Luego, la seccionó con un hacha y, finalmente, desperdigó los restos por una finca de Lules. Hasta ahora, sólo se encontraron la cabeza, un antebrazo y un pie. Del resto aún no se sabe nada.Marisol Chávez, de 21 años, se fue a Buenos Aires, el 20 de diciembre, porque estaba harta de los malos tratos que le prodigaba Estequín. "No puedo decirle la cantidad de cosas que me hacía. Me obligaba a mantener relaciones con él, me pegaba, me amenazaba. Tuve que irme porque ya no lo soportaba", aseguró.
Amenazas
Marisol afirmó que Estequín le decía: "si vos te vas, te mato. Te mato, te corto en pedazos y te meto en el pozo del baño. No te va a encontrar nadie". A continuación, la mujer dijo: "no quiero que ahora se haga pasar por loco. No quiero que lo manden a una clínica. Quiero que vaya a la cárcel, el único lugar donde debe estar un asesino". Además, Marisol está segura de que el asesino no actuó solo. "Tiene un cómplice. Yo le dije a la Policía que investigue un poco más a su familia. Alguien tiene que haberlo ayudado. Inclusive, sé que había contactado a un remisero y que le dijo que tenía que llevar unas bolsas con los restos de un perro muerto. Aparentemente, el remisero se negó", aclaró.
"Este tipo me mató. Estoy muerta en vida. Mi mamá era mi mano derecha, dependía de ella para casi todo, y la mató como a un animal. ¿A quién se le puede ocurrir partir en pedazos un cuerpo?", preguntó llorando. Ayer, la joven vio en la Dirección de Investigaciones a su ex marido. "Le dije de todo, pero además le pedí que me dijera dónde está el resto del cuerpo. No puedo velar a mi madre. Esto es un espanto. Encima, él se reía y me decía ?te amo, todavía te amo?. Si la Justicia no hace lo que tiene que hacer, nosotros vamos a encargarnos de este asesino. Pagará por lo que hizo", finalizó.
Todavía no se ordenó el allanamiento
La fiscal Teresita Marnero no recibió aún la causa por el asesinato y descuartizamiento de Margarita Pereyra. En consecuencia, no se ordenaron todavía nuevas medidas. Tampoco se pudo hacer el allanamiento ordenado por el fiscal de feria Carlos Albaca el sábado, debido a problemas de jurisdicción.
El sábado pasado la Policía encontró un pie, un brazo y la cabeza de la mujer que había desaparecido el 16 de enero. El viernes había sido detenido el yerno de la mujer, Mario "Lobo" Estequín, ante la presunción de que podría estar relacionado con la desaparición. El desencadenante del crimen habría sido, según la hipótesis policial, que él responsabilizaba a su suegra de haber sido abandonado por su esposa, Marisol Chávez, en diciembre pasado. La mujer se habría ido a Buenos Aires con sus tres hijos, aparentemente cansada de las golpizas que recibía.
El sábado a las 15 Albaca dispuso el allanamiento de la casa de Estequín, donde la Policía sospecha que podrían estar el hacha y el cuchillo que habría usado, además de rastros de sangre, pelos y otras señas; tales como ropa de la víctima y las plantas que ella vendía. Pero el acusado era casero de la Facultad de Agronomía, y por ser una dependencia de la Universidad Nacional de Tucumán se necesita la autorización de la Justicia Federal para realizar la medida. Ese día no se encontró al juez federal de feria, y por eso no pudo hacerse el allanamiento.
Búsqueda con perros
La Dirección General de Investigaciones, en tanto, tiene preparados equipos especiales para continuar con la búsqueda de los restos de la víctima cuando lo ordene la fiscal. Ello ocurría hoy, y según se anticipó participarían también perros en el rastrillaje.
Estequín dijo el domingo ante Albaca que él no mató ni descuartizó a la mujer, pero la familia Pereyra, basándose en los dichos de algunos testigos, sostuvo que la última vez que la víctima fue vista con vida, fue cuando entraba a la casa de su yerno. Además, tuvieron en cuenta los supuestos antecedentes de violencia familiar que él habría protagonizado.
Marisol estaba desconsolada. "En algún momento pensé que podía matarme a mí; pero nunca pensé que podía vengarse matando a alguien de mi familia. Quiero justicia, no quiero que quede impune. Quiero que vaya preso", dijo a LA GACETA mientras amamantaba a su hijo.
Según la Policía, Estequín engañó a su suegra para que fuera hasta la casa de él , ubicada en el interior de la Quinta Agronómica. Una vez allí, aparentemente, la mató a golpes. Luego, la seccionó con un hacha y, finalmente, desperdigó los restos por una finca de Lules. Hasta ahora, sólo se encontraron la cabeza, un antebrazo y un pie. Del resto aún no se sabe nada.Marisol Chávez, de 21 años, se fue a Buenos Aires, el 20 de diciembre, porque estaba harta de los malos tratos que le prodigaba Estequín. "No puedo decirle la cantidad de cosas que me hacía. Me obligaba a mantener relaciones con él, me pegaba, me amenazaba. Tuve que irme porque ya no lo soportaba", aseguró.
Amenazas
Marisol afirmó que Estequín le decía: "si vos te vas, te mato. Te mato, te corto en pedazos y te meto en el pozo del baño. No te va a encontrar nadie". A continuación, la mujer dijo: "no quiero que ahora se haga pasar por loco. No quiero que lo manden a una clínica. Quiero que vaya a la cárcel, el único lugar donde debe estar un asesino". Además, Marisol está segura de que el asesino no actuó solo. "Tiene un cómplice. Yo le dije a la Policía que investigue un poco más a su familia. Alguien tiene que haberlo ayudado. Inclusive, sé que había contactado a un remisero y que le dijo que tenía que llevar unas bolsas con los restos de un perro muerto. Aparentemente, el remisero se negó", aclaró.
"Este tipo me mató. Estoy muerta en vida. Mi mamá era mi mano derecha, dependía de ella para casi todo, y la mató como a un animal. ¿A quién se le puede ocurrir partir en pedazos un cuerpo?", preguntó llorando. Ayer, la joven vio en la Dirección de Investigaciones a su ex marido. "Le dije de todo, pero además le pedí que me dijera dónde está el resto del cuerpo. No puedo velar a mi madre. Esto es un espanto. Encima, él se reía y me decía ?te amo, todavía te amo?. Si la Justicia no hace lo que tiene que hacer, nosotros vamos a encargarnos de este asesino. Pagará por lo que hizo", finalizó.
La fiscal Teresita Marnero no recibió aún la causa por el asesinato y descuartizamiento de Margarita Pereyra. En consecuencia, no se ordenaron todavía nuevas medidas. Tampoco se pudo hacer el allanamiento ordenado por el fiscal de feria Carlos Albaca el sábado, debido a problemas de jurisdicción.
El sábado pasado la Policía encontró un pie, un brazo y la cabeza de la mujer que había desaparecido el 16 de enero. El viernes había sido detenido el yerno de la mujer, Mario "Lobo" Estequín, ante la presunción de que podría estar relacionado con la desaparición. El desencadenante del crimen habría sido, según la hipótesis policial, que él responsabilizaba a su suegra de haber sido abandonado por su esposa, Marisol Chávez, en diciembre pasado. La mujer se habría ido a Buenos Aires con sus tres hijos, aparentemente cansada de las golpizas que recibía.
El sábado a las 15 Albaca dispuso el allanamiento de la casa de Estequín, donde la Policía sospecha que podrían estar el hacha y el cuchillo que habría usado, además de rastros de sangre, pelos y otras señas; tales como ropa de la víctima y las plantas que ella vendía. Pero el acusado era casero de la Facultad de Agronomía, y por ser una dependencia de la Universidad Nacional de Tucumán se necesita la autorización de la Justicia Federal para realizar la medida. Ese día no se encontró al juez federal de feria, y por eso no pudo hacerse el allanamiento.
Búsqueda con perros
La Dirección General de Investigaciones, en tanto, tiene preparados equipos especiales para continuar con la búsqueda de los restos de la víctima cuando lo ordene la fiscal. Ello ocurría hoy, y según se anticipó participarían también perros en el rastrillaje.
Estequín dijo el domingo ante Albaca que él no mató ni descuartizó a la mujer, pero la familia Pereyra, basándose en los dichos de algunos testigos, sostuvo que la última vez que la víctima fue vista con vida, fue cuando entraba a la casa de su yerno. Además, tuvieron en cuenta los supuestos antecedentes de violencia familiar que él habría protagonizado.







