03 Febrero 2004 Seguir en 
Una mujer de 30 años está internada y se encuentra en estado de coma cuatro desde el sábado a la madrugada, luego de haber sufrido una violenta golpiza en un extraño episodio. La familia de la víctima acusó a cuatro amigos de la mujer, entre los que habría un oficial de Policía.
Roxana del Valle Toro salió de su casa de El Colmenar, el viernes a las 20, rumbo a un gimnasio que queda a una cuadra y media de su domicilio. "Fue para ayudar a un amigo, Sebastián ?Chevy? Suárez, a hacer tatuajes. Dijo que volvería a la medianoche", contó a LA GACETA Miguel Toro, hermano de la víctima.
Poco antes de las 4 del sábado, Roxana apareció semiinconsciente en el dispensario de El Colmenar, y entró en coma. Cómo llegó al lugar, todavía es un misterio. Los tres hombres que la llevaron en una moto roja dieron nombres y direcciones que, según se comprobó luego, eran falsos. Ellos dijeron que la encontraron en la puerta de una iglesia de la zona.
Miguel Toro afirmó que su hermana estuvo en el gimnasio con "Chevy", con los dueños del local, los hermanos Esteban y Gustavo Soto, y con el oficial Esteban "Colorado" di Rissio.
Cocaína
La mujer, divorciada y madre de dos niños de 11 y de 12 años, tiene un hematoma y, aparentemente, una perforación en el occipital derecho, una fractura en un dedo del pie derecho y golpes en la mandíbula, en el pecho y en las piernas.
También -dijeron fuentes médicas- se hallaron restos de cocaína en el estómago y rastros de piel debajo de las uñas. Esto evidencia que intentó defenderse de una agresión."Quisieron violarla o se les fue la mano, porque ella no consumía drogas, de eso estoy seguro", dijo Miguel Toro. Hasta el sábado a la noche, Roxana estuvo internada en el Hospital Padilla como NN, puesto que no se conocía su identidad. Luego, la Policía llevó una foto a su padre, el comisario inspector (r) Julio César Toro, quien la reconoció.
"Los cuatro desaparecieron. Según nos enteramos, Gustavo Soto estaba todo rasguñado. El tiene una moto roja y, también, ?El Colorado?", dijo Miguel.
"A ?Chevy? y al ?Colorado? los conocemos desde chicos. Lo que hicieron no tiene nombre; fue morboso, un acto de cobardía sin sentido", aseguró el hermano de la mujer.
Roxana del Valle Toro salió de su casa de El Colmenar, el viernes a las 20, rumbo a un gimnasio que queda a una cuadra y media de su domicilio. "Fue para ayudar a un amigo, Sebastián ?Chevy? Suárez, a hacer tatuajes. Dijo que volvería a la medianoche", contó a LA GACETA Miguel Toro, hermano de la víctima.
Poco antes de las 4 del sábado, Roxana apareció semiinconsciente en el dispensario de El Colmenar, y entró en coma. Cómo llegó al lugar, todavía es un misterio. Los tres hombres que la llevaron en una moto roja dieron nombres y direcciones que, según se comprobó luego, eran falsos. Ellos dijeron que la encontraron en la puerta de una iglesia de la zona.
Miguel Toro afirmó que su hermana estuvo en el gimnasio con "Chevy", con los dueños del local, los hermanos Esteban y Gustavo Soto, y con el oficial Esteban "Colorado" di Rissio.
Cocaína
La mujer, divorciada y madre de dos niños de 11 y de 12 años, tiene un hematoma y, aparentemente, una perforación en el occipital derecho, una fractura en un dedo del pie derecho y golpes en la mandíbula, en el pecho y en las piernas.
También -dijeron fuentes médicas- se hallaron restos de cocaína en el estómago y rastros de piel debajo de las uñas. Esto evidencia que intentó defenderse de una agresión."Quisieron violarla o se les fue la mano, porque ella no consumía drogas, de eso estoy seguro", dijo Miguel Toro. Hasta el sábado a la noche, Roxana estuvo internada en el Hospital Padilla como NN, puesto que no se conocía su identidad. Luego, la Policía llevó una foto a su padre, el comisario inspector (r) Julio César Toro, quien la reconoció.
"Los cuatro desaparecieron. Según nos enteramos, Gustavo Soto estaba todo rasguñado. El tiene una moto roja y, también, ?El Colorado?", dijo Miguel.
"A ?Chevy? y al ?Colorado? los conocemos desde chicos. Lo que hicieron no tiene nombre; fue morboso, un acto de cobardía sin sentido", aseguró el hermano de la mujer.







